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Internacional | Martes 16 • Febrero • 2016

Nicolas Sarkozy, presidente del partido Los Republicanos, durante el Consejo Nacional, el domingo en París. Foto: Lionel Bonaventure, Afp

Carrera solista

La derecha francesa dividida no reconoce el liderazgo de Sarkozy en su interna.

A nueve meses de las elecciones primarias en Francia, camino a las presidenciales de abril de 2017, el partido de derecha Los Republicanos empieza a mostrar sus divisiones. En particular, los dirigentes del partido comienzan a cuestionar la autoridad de su líder, el ex presidente Nicolas Sarkozy, a quien prácticamente dejaron solo durante la sesión del Consejo Nacional que tuvo lugar el fin de semana.

Los Republicanos se reunieron el sábado y el domingo en un Consejo Nacional destinado a desarrollar y debatir los puntos de un proyecto político común. Se trata de un plan que deberán respetar los candidatos del partido que busquen competir en la interna por la presidencia de Francia. Sin embargo, en este programa colectivo, Sarkozy parece haber incorporado las líneas de su propio proyecto de candidatura a las presidenciales, aspiración que todavía no anunció oficialmente.

En el discurso de casi una hora que cerró el evento, Sarkozy lanzó un plan centrado en la seguridad, la defensa de la identidad nacional, el elogio de la empresa y de la economía liberal y las raíces cristianas del país. El día anterior, el ex mandatario había aclarado que en estos temas tenían que basarse los representantes de Los Republicanos, independientemente de las líneas defendidas por cada candidato en las primarias.

El domingo, los principales dirigentes del partido de derecha -y rivales de Sarkozy cuando compitan en las primarias- faltaron al Consejo Nacional, en una demostración de su rechazo a la propuesta del presidente del partido. El ex ministro Alain Juppé, a quien las encuestas ubican como favorito para las primarias, y François Fillon, que fue primer ministro durante el gobierno de Sarkozy, faltaron a la segunda jornada de la asamblea sin avisar.

El resto de los rivales justificaron su ausencia con excusas de todo tipo. Bruno Le Maire, que todavía no anunció su candidatura aunque sí las intenciones de postularse, dijo que prefirió celebrar el día de los enamorados con su esposa y sus cuatro hijos. La ex ministra y antiguo apoyo de Sarkozy Nadine Morano argumentó que no asistiría para hacerse presente en el centenario del nacimiento de un conocido militar francés, el general Marcel Bigeard, mientras que el ex presidente del partido Jean-François Copé -que el domingo de noche anunció su candidatura a las primarias- alegó “motivos familiares”. Con el anuncio de Copé, la lista de candidatos oficiales de derecha para las primarias aumentó a siete: además de Copé, Juppé, Fillon y Morano, la integran el antiguo secretario de Estado de Sarkozy Frédéric Lefebvre, el ex diputado Hervé Mariton y el presidente del Partido Democratacristiano, Jean-Frédéric Poisson.

El texto que Sarkozy presentó el domingo será ahora examinado por las filiales regionales de Los Republicanos, que podrán recomendar modificaciones. Luego, el comité ejecutivo del partido hará una síntesis, que en abril finalmente será sometida a la votación de los afiliados.

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