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Internacional | Jueves 25 • Febrero • 2016

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, y Pedro Sánchez, secretario general del Partido Socialista Obrero Español, ayer, en el Congreso de los Diputados, en Madrid. Foto: Pierre-Philippe Marcou, Afp

Elección definida

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Ciudadanos anunciaron un pacto que permitiría avanzar hacia un gobierno del líder socialista, Pedro Sánchez.

El acuerdo incluye dos aspectos que han generado reacciones fuertes. Uno es la eliminación de los parlamentos del tercer nivel de gobierno, las Diputaciones Provinciales, un punto exigido por Ciudadanos que atenta contra un espacio institucional en el cual el PSOE tiene mucha presencia. Este aspecto llevó a que el presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes, anunciara que no iba a respaldar este pacto, que debe ser votado por los militantes del PSOE y por su Comité Federal antes de una eventual investidura de Sánchez, prevista para el martes.

El otro punto es el que prohíbe la realización de cualquier referéndum independentista en el territorio español. Justamente, un referéndum en Cataluña era uno de los puntos que reclamaba Podemos, que también estaba negociando con el PSOE. Después del anuncio, el número dos de Podemos, Íñigo Errejón, dijo que lo pactado “es incompatible” con la presencia de su partido en un eventual gobierno de Sánchez y anunció que su organización política se retira de las negociaciones con el PSOE.

El PSOE y Ciudadanos suman 130 diputados, una cantidad insuficiente para que Sánchez sea investido en una primera votación. En una segunda sólo necesita tener más votos a favor que en contra, así que sería electo si Ciudadanos logra que el Partido Popular, que tiene 122 diputados, se abstenga.


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