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Nacional | Jueves 18 • Febrero • 2016

Presuntos implicados

Ex director blanco de ANCAP recordó el rol de su partido en la creación de empresas colaterales del ente.

Acusando al Frente Amplio (FA) de tener “delirios faraónicos” y de postular un “desarrollismo mágico”, y con referencias a los problemas internos de la coalición de izquierda, la oposición desarrolló durante más de 12 horas -la sesión continuaba al cierre de esta edición- sus argumentos para sustentar que la gestión de ANCAP en los últimos años fue “desastrosa”. También se refirieron a eventuales irregularidades e ilícitos en situaciones puntuales. El FA llamó a mirar el tema de forma global y a reparar en el impacto que las inversiones de ANCAP han tenido en el desarrollo económico y social del país, y negó la existencia de irregularidades. La jornada de ayer en la Cámara de Senadores repitió el tono de los informes de los distintos partidos políticos en la comisión investigadora sobre la situación económica de ANCAP, con algunos aditivos: la principal sorpresa fue la exposición del ex director nacionalista del ente Carlos Camy.

En un tono similar al del informe de la coalición de izquierda, el senador frenteamplista Marcos Otheguy (lista 711), presidente de la comisión investigadora, abrió la oratoria destacando la necesidad de “mirar a ANCAP de manera global”, en particular “los efectos productivos y sociales” que han tenido las inversiones que realizó. Sostuvo que durante los gobiernos del FA se quintuplicaron las inversiones realizadas en el mismo período anterior, e hizo hincapié en que oficialismo y oposición tienen “concepciones ideológicas diversas sobre el Estado y sobre el rol de las empresas públicas”. Otheguy identificó varias “falacias” en los argumentos de la oposición, como decir que el costo de las inversiones se multiplicó por tres, comparando lo proyectado inicialmente con la inversión concreta, cuestiones que no son comparables, sostuvo. Como ejemplo, señaló que la inversión concreta de la desulfurizadora fue de 400 millones de dólares y que la oposición sostiene que la cifra de proyección fue de 80 millones de dólares, cuando, en realidad, esa cifra es del año 2000 y ya en 2008 se estimaba que la planta costaría 370 millones de dólares. Afirmó, por otra parte, que las inversiones en el ente eran “impostergables”.

Cinco puntos

**Presentación tardía de los balances de ANCAP.** Otheguy dijo que “la complejidad de ANCAP hace que el balance lleve mucho tiempo”. Agregó que en todos los casos el Tribunal de Cuentas otorgó a ANCAP prórroga para entregarlo. Además sostuvo que desde 1979, en varias ocasiones, el ente no ha entregado los balances en fecha. De todos modos, dijo que ANCAP “deberá hacer un esfuerzo para cumplir”. Bordaberry consideró que la presentación tardía de los balances es una “ilicitud” y sostuvo que es “mentira” que desde 1979 se esté incumpliendo, ya que la exigencia rige a partir de 2004. **Agencia de publicidad La Diez.** Otheguy sostuvo que el procedimiento de adjudicación fue “competitivo y transparente”, ante los cuestionamientos de la oposición de un manejo “poco claro” de la asignación de la cuenta a La Diez y la falta de control de su funcionamiento. **Trafigura.** Otheguy afirmó que ANCAP está habilitado a hacer _trading_ y que los contratos de intermediación con Trafigura son “claros”. Delgado sostuvo que durante diez meses ANCAP y Trafigura operaron sin contrato. A su turno, Bordaberry dijo que “parece que legalmente” ANCAP puede realizar _trading_, pero consideró que “una empresa del prestigio de ANCAP no puede prestarse a esas maniobras”. “No lo hagan más”, pidió. **Aumento de funcionarios.** La oposición cuestionó este punto. Otheguy dijo que de los 770 funcionarios adicionales, 670 fueron regularizaciones y el resto fue por la ampliación de la operativa de ANCAP. **Transporte de cal.** Mieres sostuvo que no está en el objeto de actividad de ANCAP y que tampoco puede hacerlo su colateral, Cementos del Plata.

El legislador de la lista 711 expresó la visión de su sector y del directorio de ANCAP respecto de que todas las inversiones fueron acordadas con el Ministerio de Economía y Finanzas y que estaban previstas en el plan estratégico del ente, elaborado en 2007. “Ningún ente está fuera del control del Estado”, remarcó Otheguy, y puso como ejemplo que existe un programa financiero del gobierno que actúa como una “directiva política” para los entes, y que en todos los casos se precisa la autorización del Poder Ejecutivo para endeudarse. El equipo económico, por el contrario, manifestó en comisión y públicamente que durante el gobierno de José Mujica los entes estaban “fuera de control”. “Nadie niega que había que invertir, como nadie puede desconocer que las inversiones de ANCAP fueron, en general, muy malas, tanto por el enorme aumento que tuvieron los valores originalmente previstos, como por los resultados obtenidos”, manifestó dos meses atrás el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, en una carta pública. Ayer, Astori tuvo defensores inesperados, como Pablo Mieres. El senador del Partido Independiente se quejó de que, a su entender, en el informe elaborado por el FA se “ratifica el criterio de la 711 y el Movimiento de Participación Popular [MPP]”. “No se reflejan las dos visiones, hay una sola versión. La interpretación correcta es la del ministro Astori”, sostuvo Mieres.

Otheguy argumentó que el endeudamiento de ANCAP, que se quintuplicó entre 2005 y 2014, fue para cumplir con el plan de inversiones y con la política tarifaria contenedora de la inflación definida por el gobierno. A su turno, el senador nacionalista Jorge Saravia, que tuvo a su cargo la fundamentación del informe de su partido, dijo que en el FA son “los campeones de endeudar cosas”, y puso como ejemplo el aumento de la deuda externa, “al estilo del neoliberalismo”. Con algunas citas del “señor Valenti [Esteban, dirigente del Frente Liber Seregni], el de los mil perdones” -en referencia al pedido público de disculpas que éste formuló-, Saravia cuestionó los “delirios faraónicos” del FA, en referencia a las inversiones realizadas por ANCAP. Sostuvo que en la gestión del ente hubo “incapacidad o inmoralidad”, y afirmó que no hubo control de las inversiones y que los gastos estuvieron “por fuera del plan estratégico”.

El senador colorado Pedro Bordaberry, quien presentó el informe de su partido, dijo que el FA sustenta una visión de “desarrollismo mágico”, porque cree que “es posible ser eficiente dando déficit”. Se refirió a la inauguración de la desulfurizadora y detalló que sólo el catering, “consistente en una mesa de quesos”, costó 100.000 dólares. “Esto lo hicieron en el barrio obrero de La Teja, pero no invitaron a los obreros de La Teja. ¿Dónde está la austeridad republicana del Uruguay?”, cuestionó. A su turno, el frenteamplista Marcos Carámbula quiso responder la “preocupación” de Bordaberry y sostuvo que “1.200 trabajadores de la construcción pasaron por la planta” y además de trabajar recibieron capacitación. Carámbula defendió el rol de las empresas públicas que promueve el gobierno, aunque reconoció que “hemos tenido dificultades y cometido errores”.

Mieres sostuvo que “no hay peor defensa del papel de las empresas públicas que la gestión que estamos analizando”. “Nadie puede desconocer que las inversiones de ANCAP fueron muy malas por los resultados obtenidos. Los problemas de gestión no se han solucionado”, consideró.

El miembro denunciante en la comisión, el nacionalista Álvaro Delgado, sostuvo que todas las presunciones que tenía al inicio “se confirmaron, e incluso se acrecentaron en cantidad y gravedad”. “Se dijo que nadie había metido la mano en la lata. Yo nunca dije que alguien metiera la mano en la lata, lo que está claro es que la lata está vacía”, afirmó.

La vida te da sorpresas

En una sesión sin demasiados sobresaltos, la nota diferente la dio el ex director nacionalista de ANCAP, Carlos Camy (Alianza Nacional). En sus intervenciones, tanto Delgado como Saravia cuestionaron que muchos negocios de ANCAP son realizados por sus empresas colaterales, que operan en el derecho privado. Delgado manifestó que el FA “privatizó la gestión, la pasó a 18 empresas colaterales”, y Saravia advirtió que “corrupción no es sólo meter la mano en la lata, sino evadir los controles correspondientes”, en referencia a esto mismo.

Sin embargo, Camy llamó a “no hacer juicios extremos” al respecto. “Algunas [empresas] colaterales le han dado muchas ganancias a ANCAP”, sostuvo el director nacionalista, y recordó que su propio partido fue el que instituyó este tipo de empresas y ahora “las cuestiona”. “Soy de los que creen que no todo es malo nunca. [...] Seguramente estemos más cerca de lo que pensamos”, manifestó Camy, luego de hacer una extensa recorrida por su actuación en el directorio, detallando qué decisiones acompañó y cuáles no.

Luego siguieron las exposiciones de los senadores; entre ellas, no faltaron las de los principales dirigentes nacionalistas. Jorge Larrañaga habló de la “situación escandalosa” de ANCAP y Luis Lacalle Pou calificó lo sucedido de “desastre” que denota “desprecio de los dineros públicos”.

Pasadas las nueve de la noche, el expresidente José Mujica hizo uso de la palabra. “Yo nunca dije que no había problemas [en ANCAP], pero con el diario del lunes se ven problemas que antes no se veían”, afirmó. Dijo que una de las causas por las que ANCAP está hoy en esta situación es que se estuvo “muchísimos años sin poner un peso”. Además, se mostró de acuerdo con pasar las empresas colaterales que hoy operan en el derecho privado al derecho público, porque actualmente existen “dos categorías” de trabajadores. Pero acotó: “No lo vamos a hacer. No tenemos el coraje político de hacerlo”. Finalmente, adjudicó la responsabilidad de lo sucedido a los partidos políticos, que son “mucho más importantes que los individuos”.

Larrañaga habló a continuación y le respondió: “No es que no funcionaron los partidos, no funcionó el gobierno”.

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