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Nacional | Lunes 22 • Febrero • 2016

Pablo Cabrera. Foto: Pablo Vignali (archivo, agosto de 2015)

Salir del corralito

Cabrera lamentó que ASSE no haya salido a competir con prestadores privados por más usuarios, mostrando logros.

La solicitud de venia para designar a Pablo Cabrera miembro del directorio de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) en representación de los trabajadores ya está en la Comisión de Asuntos Administrativos del Senado, a la espera de ser aprobada. Después de que el plenario de esa cámara haga lo mismo, el presidente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) y de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) quedará automáticamente facultado para ejercer su nueva función, hecho del que dialogó con la diaria.

-¿Qué pensás hacer con tus responsabilidades sindicales cuando asumas como director de ASSE? ¿Vas a seguir formando parte del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), del Frente Amplio?

-La idea es pedir una licencia sindical, porque no se puede trabajar en los dos lugares. La importancia de la licencia sindical es precisamente que asumir este cargo es un desafío de mucho compromiso y de mucha responsabilidad, pero también para ver si uno se puede adaptar a ese lugar y a las demandas que tiene. La gente también me eligió como presidente de la FFSP y, si sintiera que no me estoy adaptando, perfectamente se puede levantar la licencia y volver a trabajar normalmente como hasta antes de ocupar el cargo en ASSE.

Sigo participando en el Espacio 1968 y soy miembro de la dirección del PST. La única diferencia es que cuando asuma en ASSE no voy a poder trabajar en el partido como hasta hoy, por la definición del cargo en la Constitución.

-La licencia sindical y el ejercicio del cargo de director de ASSE no implican que dejes de adherir a las medidas que adopte el movimiento sindical.

-No puede haber una disociación, porque es una representación específica de los trabajadores, nace desde los trabajadores. El que se sienta en ese lugar es un trabajador definido y, en vista de esa responsabilidad, cuando el movimiento sindical toma una definición hay que respetarla como trabajador.

-Después de la situación vivida con tu antecesor, Alfredo Silva, ¿se estableció junto con el PIT-CNT un protocolo de actuación para el cargo? ¿La representación en el Banco de Previsión Social (BPS) es el modelo a seguir, o cada organismo debe tener un perfil propio?

-Después de la situación con Silva, se formó una comisión que empezó a estudiar el tema y va a haber compañeros del PIT-CNT abocados a trabajar en conjunto para ayudar en la representación, tal como se hace en otros organismos, como el BPS y el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional. Cada organismo es particular y ninguno es igual a otro, pero puede haber pautas similares en el comportamiento del representante de los trabajadores en un sentido amplio, porque lo primero y fundamental es la representación de los trabajadores.

-¿Cuáles van a ser los ejes centrales de tu gestión?

-ASSE tiene que estar visible, desde lo que se ha logrado, cómo se ha construido, la calidad en la atención, y qué mejor que los trabajadores, que lo vivimos a diario desde todos los lugares, para ayudar a colocar a ASSE en ese lugar. Desgraciadamente, se termina febrero. En un momento en que se abrió el corralito mutual, la gente también tendría que haber podido tomar la decisión de llegar a ASSE. Eso requiere información. Estamos en un sistema en el que la competitividad es su eje central, y cuando uno compite con otro, para que lo elijan tiene que mostrar lo que tiene. El que tiene la posibilidad de optar, ¿cómo te va a elegir, si no te conoce? Los uruguayos tendemos a seguir en lo que tenemos como seguro y a no cambiar de prestador, porque se prefiere lo malo conocido que lo bueno por conocer. Los trabajadores estamos en un lugar privilegiado para poder mostrar a ASSE.

También hay que trabajar en la comunicación más general y en el vínculo, para favorecer la resolución de los conflictos. Con una mesa de diálogo se logra resolver problemas que a veces parece que no tienen arreglo; creo que la representación de los trabajadores puede favorecer mucho eso. Otro eje es el de la formación; apostar a formar a los trabajadores y a que la institucionalidad responda con responsabilidad a la capacitación que requieren.

-¿Tu gestión va a ser mirada con lupa?

-Va a haber una mirada mucho más profunda, más cercana de esta gestión, por todo lo que pasó antes. Y va a haber muchos actores que estarán en eso. Además de la sociedad en general, estará el sistema político, y lo veo como algo natural. Si uno lo asume con responsabilidad y compromiso, no debe preocuparse de que lo estén mirando. Nos podremos equivocar como cualquiera, pero a priori tenemos la tranquilidad de que vamos a hacer lo que corresponde. Lo otro tampoco me preocupa, porque la gente eligió en todos los sentidos. Gané dos elecciones en tres meses: la de presidente de la FFSP y la de la representación. La gente colocó en la balanza un trabajo de muchos años y volvió a depositar en mí su confianza. A pesar de todo, a la gente no la llevan de las narices. No es para tomar todo lo que se dice al pie de la letra y resolver en base a eso, porque la gente razona, reflexiona y decide. Voy a trabajar a un lugar donde me colocó la gente, que sabe que existe un compromiso de trabajo y responsabilidad que es fundamental para desempeñarse allí.

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