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Deporte | Miércoles 09 • Marzo • 2016

Entrenamiento de la seleccion femenina sub 17 en el complejo de la AUF. Foto: Federico Gutiérrez (archivo, febrero de 2016)

Fue su día, nuestro día

Épica victoria de la celeste femenina sub 17 sobre la favorita Colombia.

Ayer, las jóvenes futbolistas celestes dieron el campanazo en el Sudamericano sub 17 de Venezuela trasmitiendo emotividad a raudales a los pocos uruguayos allí presentes y a los que las vimos por internet (gracias a www.telearagua.com y a sus eficientes periodistas). La victoria 1-0 sobre Colombia fue digna de las mejores tradiciones del fútbol uruguayo -concentración mental, entrega física más allá de lo que se puede, entereza, gran defensa, ataques punzantes- con el aditamento de ser conseguida bien cerca del final, cuando hasta el empate servía, en tanto mantenía enhiesta la chance de la clasificación.

Además, como el fútbol ofrece esos momentos increíbles plasmados en mucho menos de un minuto, vale revivir ese gol que llegó cuando habían transcurrido 88 minutos y cuando hacía rato que varias jugadoras no daban más. Estaban molidas por el esfuerzo en el calor del mediodía venezolano y debido a la inadecuada preparación que le había proporcionado la dirección de la AUF.

Fue en el minuto 88 que el entrenador Ariel Longo sustituyó a Melisa Molina y, con los pulmones llenos del aire que les faltaba a sus compañeras, entró la palmirense Esperanza Pizarro (¡con ese nombre, en ese instante!), a quien le llegó, de inmediato, una pelota y, con ella, encaró por la punta derecha, sacó mínima ventaja sobre su marcadora y lanzó un pase a boca del arco donde entraba su compañera del club Palmirense de OFI y entonces sucedió que Tamara García puso su pie para hacer un gol que cerraba un partido vibrante, que abrió caminos para el fútbol femenino uruguayo.

El triunfo de la selección uruguaya sub 17 logrado ayer ante una fuerte representación de Colombia -aunque, tal vez, no tanto como la de años anteriores- fue potenciado por ese gol fantástico, pero fue elaborado, gestado y posibilitado en todo el trámite de ese partido, muy intenso, que fue jugado con dientes apretados por jóvenes quinceañeras -Melisa Molina, la tacuaremboense Lorena Yaque, que salió reemplazada por Lucía Pérez, más Martina Duque- para usar un término que las globalice, pero que fue disputado también por tres futbolistas de 14 años que fueron titulares (la otra palmirense, Sofía Ramondegui, la montevideana Cecilia Gómez y la canaria Deyna Morales) más Esperanza, luego, quien tampoco ha llegado a los 15. A ellas se agregaron Daiana Farías, de gran actuación en la zaga, la única que llegó a los 17, y las restantes de 16, Tamara, la duraznense Josefina Villanueva, golera con personalidad, Belén Yuvet, la artiguense Flavia Castell y Paola Fitipaldi.

Para decirlo profesionalmente, y para repetir esos nombres, Uruguay jugó ayer con Villanueva; Yaque (74’ Lucía Pérez), Ramondegui, Farías y Duque; Deyna Morales y Fitipaldi; Gómez y Yuvet; Molina (88’ Pizarro) y Castell (64’ Tamara García). En el otro encuentro de la jornada del grupo B, Ecuador consiguió sus primeras tres unidades al vencer a Bolivia 2-0. Las posiciones del grupo marcan que Brasil tiene 9 puntos (+8); Colombia, 6 (+3); Uruguay, 6 (0); Ecuador, 3 (-3); y Bolivia culminó su actuación sin puntos a su favor.

Mañana en la jornada final de la serie las celestes irán en busca de la clasificación al cuadrangular final cuando enfrenten a Ecuador a las 9.00, hora local (10.30 de Uruguay), y Brasil-Colombia, a las 11.15 (12.45 de Uruguay). Y ¡vamos arriba Brasil! y nosotros, por supuesto.

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