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Deporte | Lunes 07 • Marzo • 2016

Julián Perujo, de Sud América, y Carlos Luque, de Peñarol, el sábado, en el Campus de Maldonado. • Foto: Santiago Mazzarovich

Preocupaciones en la valija

Peñarol viaja rumbo a Medellín luego de su empate con Sud América.

Con bajas

El plantel aurinegro que viajó a Colombia no incluyó a Diego Forlán, a quien mañana se le realizará un estudio para determinar la entidad de la molestia muscular que lo obligó a salir de la cancha el sábado. Tampoco integran el grupo que estará en Medellín el zaguero Guillermo Rodríguez y el volante Maximiliano Rodríguez.Los 20 convocados por Da Silva fueron Gastón Guruceaga, Damián Frascarelli, Emilio MacEachen, Fabrizio Buschiazzo, Matías Aguirregaray, Gianni Rodríguez, Maximiliano Olivera, Andrés Rodales, Luis Aguiar, Marcel Novick, Nicolás Freitas, Nahitan Nández, Tomás Costa, Rodrigo Viega, Nicolás Albarracín, Hernán Novick, Martín Luque, Mauricio Affonso, Cristian Palacios y Miguel Murillo.

Alrededor de las 15.00 de hoy, la delegación de Peñarol arribará a la ciudad colombiana de Medellín, donde mañana a las 21.45 enfrentará al Atlético Nacional local por la tercera fecha del grupo 4 de la Copa Libertadores de América. Los aurinegros partieron en las primeras horas de esta mañana, con la preocupación por la seguidilla de partidos sin ganar, que se extendió el sábado de noche en el Campus de Maldonado, donde el equipo del Polilla Jorge da Silva igualó 1-1 con Sud América.

El partido -en el que Peñarol presentó el mismo equipo que jugó con Huracán, con la salvedad de los ingresos de Emilio Mac Eachen y Nicolás Albarracín en lugar de Carlos Valdez y Luis Aguiar- empezó bien para los carboneros. En una de sus primeras incursiones ofensivas se pusieron 1-0 gracias a una buena combinación entre los dos ex bohemios Maximiliano Rodríguez y Nicolás Albarracín, bien definida por este último. Iban 13 minutos y, a pesar del fresco de la noche en Maldonado, el clima se tornaba apacible para Peñarol. Pero la virazón no tardó en llegar: a los 20 minutos, una torpe infracción dentro del área, cometida por el volante argentino Tomás Costa sobre el delantero naranja Maximiliano Russo, generó un penal bien concretado por Nicolás Royón. El gol recibido sumió en un mar de nervios a Peñarol, que perdió la manija del partido y, si bien contó con un par de ocasiones en las que podría haber hecho el segundo, las definiciones de Diego Forlán no estuvieron finas.

En la segunda parte los aurinegros salieron con decisión a jugar arriba, mientras que los naranjas se replegaron en su campo, quizá demasiado, y prácticamente no ofendieron el arco de Gastón Guruceaga. Fruto de la presión aurinegra, comenzaron a llegar las chances de desnivelar, pero evidentemente la del sábado no fue la noche de los delanteros del Polilla, que erraron unas cuantas ocasiones más que propicias. Con el correr de los minutos fueron saliendo de la cancha los volantes ofensivos carboneros -Maximiliano Rodríguez, Albarracín y Forlán, este último luego de una molestia muscular que lo excluyó de la delegación que viajó a Colombia (ver recuadro)- e ingresaron Mauricio Affonso y Cristian Palacios. Entonces la alternativa del ataque de Peñarol fueron los centros sobre el área sudamericana. Casi en el final, el colombiano Miguel Murillo tuvo el triunfo de cabeza, pero el Perro Javier Irazún con una buena atajada ahogó el grito carbonero. El final sin victoria agregó incertidumbre y preocupación para Peñarol, que, si bien fue superior y mereció algo más, se fue del Campus solamente con un punto y una carga extra de peso, de cara al duelo crucial por la Copa Libertadores de mañana en Colombia.


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