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Deporte | Viernes 29 • Abril • 2016

Leo Zylberstein, director técnico de Hebraica y Macabi, en el Palacio Peñarol durante la tercera final frente a Defensor Sporting. / Foto: Javier Calvelo

El quiebre

Hebraica venció a Defensor y quedó a un paso del campeonato.

En la quinta final de la Liga Uruguaya de Básquetbol jugada anoche en el Palacio Peñarol, Hebraica y Macabi derrotó 79-69 a Defensor Sporting y se puso a una victoria de consagrarse campeón del torneo. El mejor exponente del equipo ganador fue Leandro García Morales, quien terminó con 17 puntos, pero además bajó 10 rebotes. Marcos Cabot fue la gura del perdedor, con 13 puntos. La sexta nal se jugará el martes.

En la quinta final de la Liga Uruguaya de Básquetbol (LUB) jugada anoche en el Palacio Peñarol, Hebraica y Macabi derrotó 79-69 a Defensor Sporting y se puso a una victoria de consagrarse campeón del torneo. El mejor exponente del equipo ganador fue Leandro García Morales, quien terminó con 17 puntos, pero además bajó 10 rebotes. Marcos Cabot fue la figura del perdedor, con 13 puntos. La sexta final se jugará el martes.

De entrada, no hubo misterios: Luciano Parodi, García Morales, Michael Hicks, Jimmy Boston y Rashaun Freeman conformaron el quienteto inicial de Macabi, mientras que el del fusionado fue con Cabot, Martín Osimani, Robert Hornsby, Kiril Wachsmann y Jasper Johnson. El primer cuarto fue trabado y jugado en el apuro. Errático y desordenado por ambas partes, prácticamente hubo pocas ofensivas armadas en las zonas. Más bien el juego tuvo transiciones rápidas: dado que dominó el rebote de ataque, esta propuesta favoreció a Macabi para irse 16-13 arriba.

En el segundo chico el juego mejoró. Las ofensivas fueron más pausadas y, al mismo tiempo, la defensa se pudo parar mejor. Macabi siguió atacando al aro y desplegó todas sus armas a lo largo de los diez minutos. Primero intentó con el tiro exterior: un triple de García Morales, otro del panameño Hicks. Luego, ya fuera con Parodi o con Salvador Zanotta en la función de armador, empezó a incidir el juego interior del macabeo. Rotando bien la bola, Boston y Freeman encontraron puntos en la pintura. El parcial terminó 38-32 para Macabi, y en esos primeros 20 minutos ocurrió algo poco común: Osimani y Waschmann terminaron sin puntos.

Al ataque rápido hizo diferencias al comienzo del segundo tiempo. Lo explotó mejor Macabi, gracias a la rapidez para salir de Parodi. El base habilitó a casi todos sus compañeros -algunas veces con asistencias de fantasía; el mejor fue un pase de faja a Zanotta-, y eso posibilitó que su equipo no sólo mantuviera la diferencia, sino que la estirara un poco más. Además, Macabi tuvo un tapado que apareció incidiendo en ambas tablas: Boston. El yanqui puso puntos importantes tras rebotes que le dieron segundas oportunidades, y fue importante para mantener a raya a Wachsmann. La diferencia máxima a favor del macabeo llegó a ser de 8 puntos; Sporting no pudo encontrarle la vuelta defensiva. En ataque, Hornsby fue importante: puso dos bombas de tres que mantuvieron a su equipo en partido. Osimani, por su parte, apareció mucho más ofensivo.

Sporting metió un parcial de 6-0 en el arranque del último cuarto, y la pizarra quedó 60-59, con un mundo por jugar. Fueron gol a gol, alternándose en el liderazgo del marcador. Nadie sacó mayores diferencias hasta el final, cuando Hebraica marcó muy bien tres pelotas, llevando a Sporting a forzar el tiro contra los 24 segundos para luego, en ataque, meter la bola adentro para sentenciar el partido.

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