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Cultura | Miércoles 04 • Mayo • 2016

Graciela Figueroa, Julio Bocca y Sofía Sajac, ayer, en el Auditorio Adela Reta. Foto: Pablo Vignali

El regreso

“Me tomé un mes de vacaciones y aquí estoy, muy bien, trabajando con la compañía”, dijo ayer Julio Bocca.

En el marco de una conferencia de prensa por la Gala V del Ballet Nacional del SODRE (BNS), Julio Bocca fue consultado sobre su actual situación en esa institución. Señaló que en junio se cumplen seis años desde que asumió la dirección, y dijo que en un período así, “uno va viendo otras compañías, se va desarrollando, y ve la relación que tiene con las personas con las que trabaja. Llega un momento en el que necesitás mucho más apoyo, y vas depositando confianza en esos apoyos. Creo que también esta es una forma de preparar para el futuro este nuevo emprendimiento que comenzó hace seis años. Es una forma de pensar más la compañía. De hecho, la compañía es mucho más que quienes estamos al frente. Tenemos que armar una base que, de acá a futuro, siga funcionando”. Con ese fundamento, Bocca anunció una reestructura en la que Sofía Sajac asumirá la codirección del BNS, Lorena Fernández será la maestra asistente de la dirección artística y los ex bailarines María Noel Bonino y Daniel Galarraga serán los maestros de la compañía.

Con respecto a su alejamiento transitorio, que había anunciado el 1º de abril, afirmó: “Me tomé un mes de vacaciones y aquí estoy, muy bien, trabajando con la compañía, teniendo una primera bailarina como María [Noel Riccetto], continuando todo lo que venimos haciendo desde hace seis años. Trabajando, organizando la gira por Guatemala, el Colón, Cali, Barcelona, Madrid, el Festival de Cannes, China...”. Aseguró que la prensa “armó el escándalo por esos días de vacaciones” y que “lo demás era interno nuestro.[...] Aclaré lo que iba a hacer, pero nada más. Sólo traté de tranquilizar porque, lamentablemente, a veces la prensa agranda mucho más las cosas de lo que realmente son”.

“Simplemente fui a Italia, al festejo de 70 años de un amigo, comí unas pastas. Y acá estoy”, comentó sonriendo. Un periodista le preguntó si había concluido formalmente su “licencia por tiempo indeterminado”, a lo que el director del BNS, extrañamente, le respondió moviendo la mano en un gesto de saludo, mientras decía, “Hola. ¿Me ves? Estoy acá, como siempre”, al tiempo que añadió: “Siempre tienen que buscar algo extra”. La pregunta, pertinente, apuntaba a la misiva que él mismo envió en abril y a las diversas movidas que se sucedieron después.

Lo que vendrá

Del 2 al 12 de junio, el BNS presentará una concentrada programación contemporánea, que llevará a escena tres puestas: Paquita, con coreografía de Luis Ortigoza y música de Ludwig Minkus; Petite Mort, del reconocido coreógrafo checo Jirí Kylián y música de Wolfgang Amadeus Mozart; y el estreno mundial de Gracias, de Graciela Figueroa. Bocca explicó que con Paquita es la primera vez que se incluye a un clásico en un programa contemporáneo. “Como a veces cuesta vender, queremos ver si esta vez, incluyendo un clásico, podemos hacerlo un poco más”, dijo el argentino, obviamente en forma irónica, ya que el BNS agota entradas desde hace años. El bailarín chileno Luiz Ortigoza ya ha trabajado con el cuerpo de baile estatal, y Bocca adelantó que en esta versión se presentan 18 bailarines varones, algo que, a nivel técnico “es bastante complejo, sobre todo porque es la primera vez que la compañía tiene al frente algo tan difícil. Pero el trabajo está siendo muy interesante”.

Petite Mort se estrenó en 1991, en el Nederlands Dans Theater holandés. Kylián creó este ballet para el Festival de Salzburgo, en la conmemoración del segundo centenario de la muerte de Mozart, y para eso eligió los fragmentos lentos de dos bellísimos y populares conciertos de piano de ese compositor. Bocca explicó que él no tuvo la oportunidad de bailarla ni ensayarla, al contrario de Riccetto, ya que cuando llegó al American Ballet, la puesta ya estaba circulando. Evaluó que se trata de una obra “muy interesante y muy fuerte para la compañía”. De hecho, es la segunda obra de Kylián seleccionada por el BNS.

El cierre llegará de la mano de la legendaria y versátil Figueroa. En palabras de Bocca, Gracias es “un trabajo totalmente nuevo y diferente de lo que hemos estado haciendo en estos años”. El dossier para prensa dice que la obra es “Masa, Mesa, Misa, Moza, Musa, una celebración” y “una posible síntesis” por medio de “la alegría de la danza que abraza todas las tristezas”. Figueroa, que definió al BNS como el cruce entre la “excelencia de Europa y Estados Unidos” y la “fuerza charrúa”, explicó acerca del título que, aunque la gracia sea gratis y les llegue a todos, “a veces agradecer desentupe los caños para que llegue más”. “Ahí estamos, desentupiendo y desentupiendo...”, bromeó, y aseguró, más en serio, que se trata de un esfuerzo colectivo para crear nuevos tonos y lenguajes. La directora añadió que, tras escuchar las obras completas de Johann Sebastian Bach, eligió sobre todo fragmentos de sus cantatas y de la “Misa en si menor”, que estarán acompañadas por “Perfume”, de Luciano Supervielle y Jorge Drexler, por una pieza para charango de Ramiro de la Cerda y por una composición de la propia Figueroa y el multifacético Rodolfo Vidal.

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