Ir al contenido

Internacional | Martes 17 • Mayo • 2016

Sin callarse

Periodistas, diputadas y ex ministras francesas denuncian el acoso que sufren por parte de los hombres políticos.

“No nos vamos a callar más” fue la consigna bajo la cual 17 ex ministras francesas de todo el espectro político publicaron el domingo una carta abierta en el periódico Le Journal du Dimanche, para denunciar el acoso sexual en el ámbito político de su país. La carta está firmada, entre otras, por la ex ministra de Salud conservadora, Roselyne Bachellot, la ex titular de Vivienda ecologista Cécile Duflot y la ex ministra de Finanzas y actual directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde. En la carta reproducen algunas frases que han escuchado, como: “Tu falda es demasiado larga, tenés que acortarla”.

“Se terminó la impunidad. Denunciaremos sistemáticamente todos los comentarios sexistas, los gestos fuera de lugar, los comportamientos inapropiados”, advierten, antes de pedir a las víctimas que denuncien estos hechos, públicamente y ante la Justicia.

La carta se publicó después de que uno de los vicepresidentes de la Asamblea Nacional, el ecologista Denis Baupin, tuviera que renunciar por denuncias de acoso sexual. El medio digital Mediapart y la radio pública France Inter publicaron los testimonios de ocho mujeres vinculadas con el partido ecologista Los Verdes. Aunque Baupin negó el contenido de esos testimonios y anunció que acusaría de difamación a los dos medios, el presidente de la asamblea, el socialista Claude Bartolone, le pidió que renunciara.

Una de las mujeres que contó las acciones de Baupin, Elen Debost, vicealcaldesa de Mans, dijo que lo que la llevó a romper el silencio fue ver al diputado junto a otros de sus colegas con los labios pintados en el marco de una campaña por los derechos de las mujeres en la política. Debost relató que, mediante mensajes de texto, Baupin le decía que quería verle “el culo” o sodomizarla. Otra de las mujeres, Sandrine Rousseau, contó que en 2011 él la interceptó en un pasillo, manoseó sus pechos e intentó besarla. Cuando se lo comentó a un compañero de partido, la respuesta fue: “Ah, empezó a hacerlo de nuevo”. La diputada ecologista Isabelle Attard, por su parte, relató que Baupin le mandaba mensajes de texto casi todos los días diciéndole cosas como: “Me gusta cuando cruzás así las piernas” (mientras estaban en sesión parlamentaria) o “Te resistís, me gusta”.

Ninguna de las ocho mujeres denunciaron, en su momento, las agresiones y acosos sufridos por parte de Baupin, y los delitos ya prescribieron (esto ocurre a los tres años de cometidos). Justamente una de las iniciativas en las que trabajarán las ex ministras es en la de extender el plazo de prescripción para este ilícito.

Baupin está casado con la actual ministra de Vivienda del gobierno de François Hollande, Emmanuelle Cosse, quien no aparece entre las mujeres que firman la carta abierta.

Después de la renuncia de Baupin a su cargo en la Asamblea Nacional, decenas de mujeres se reunieron en los alrededores del Congreso para exigirle que dimita a su escaño. Además, la ex ministra Duflot, hoy diputada, pidió que intervenga el deontólogo de la Asamblea Nacional y advirtió: “Hay muchos denis baupin en la Asamblea”. Cuando Duflot, como ministra, asistió a la cámara baja con un vestido floreado, varios diputados la recibieron con silbidos. La revista Elle informó sobre ese hecho y, además, hizo un relevamiento que reveló que la mayoría de las diputadas renuncian al uso de faldas para evitar el acoso con miradas y comentarios.

En el marco de la denuncia contra Baupin, 40 periodistas francesas publicaron una carta en el diario Libération para denunciar los acosos diarios que sufren por parte de los políticos cuyas actividades cubren. “Debemos lidiar con el machismo por parte de los políticos hombres para llevar adelante nuestro trabajo con eficacia”, dicen las periodistas, que agregan que deben “mantener una vigilancia permanente” cuando un político se acerca a hablar con ellas. Entre otras cosas, citan el caso de un diputado que les acaricia el pelo, el de otro que “lamenta” que lleven el cuello cubierto en lugar de escotes o el de un “joven talento de un partido” que “insiste” en continuar las entrevistas por las noches en un hotel.

Etiquetas