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Internacional | Martes 07 • Junio • 2016

Keiko Fujimori durante una aparición frente a sus partidarios en momentos en que se conocieron los resultados adversos en las elecciones nacionales. Foto: Luka Gonzales, Afp

Casi, casi

Kuczynski se posiciona como el presidente electo de Perú con escasa ventaja sobre Fujimori.

Aunque la diferencia de votos entre Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori es mínima, según los datos oficiales, la tendencia a favor del candidato de Peruanos por el Kambio (PPK) se mantuvo a lo largo del conteo, por lo que muchos ya daban por segura ayer su victoria. Los votos del exterior y de las zonas rurales más marginadas de Perú definirían el resultado.

La última actualización de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) establece una diferencia de 0,29% entre los dos candidatos presidenciales, lo que equivale a 49.432 votos. Según este informe, Kuczynski obtuvo 50,1% de los votos y Fujimori, 49,9%, con el 96% de las papeletas escrutadas. El jefe de la ONPE, Mariano Cucho, explicó ayer que lo que más demora el proceso es el recuento de los votos emitidos en el extranjero y en las provincias más alejadas.

Los conteos rápidos de las encuestadoras señalaban que Kuczynski ganó la segunda vuelta en 12 regiones del país, varias de ellas del sur, y en Lima -donde reside un tercio de la población-, mientras que la líder de Fuerza Popular se impuso en 13 regiones del norte y el centro.

Es matemáticamente muy difícil que la tendencia cambie. Hay varias razones para explicar el impulso de Kuczynski, el economista veterano que logró superar a la candidata que encabezó las encuestas desde el comienzo de la campaña hasta el final.

El ex ministro de Economía de Alejandro Toledo empezó a repuntar en los sondeos después del segundo debate electoral, en el que se mostró más confiado, combativo y agresivo que en instancias anteriores. El empujón estuvo acompañado por una serie de denuncias que vincularon a Fujimori con el lavado de activos, el narcotráfico y la corrupción, y por un movimiento antifujimorista que cobró fuerza en las últimas semanas. Analistas políticos peruanos explicaron que dos elementos que perjudicaron al fujimorismo en la recta final de la campaña fueron la denuncia por lavado de activos contra el secretario de Fuerza Popular, Joaquín Ramírez, y la marcha multitudinaria contra Keiko del lunes 30 de mayo.

Otro factor clave que explica el avance de Kuczynski es el apoyo de la ex candidata presidencial Verónika Mendoza, que lo ayudó a conseguir el voto del sur del país, donde ella logró sus mejores resultados en la primera vuelta. Mendoza, del izquierdista Frente Amplio, dijo ayer en su cuenta de Facebook: “Si algo está claro a estas alturas es que el sur tiene memoria y no está dispuesto a cederle ni un milímetro a la corrupción y al narcotráfico”.

El candidato a la vicepresidencia de PPK, Martín Vizcarra, reconoció ayer en diálogo con la radio Programas del Perú que “el 30% adicional de la población” que votó a Kuczynski “entre la primera y la segunda vuelta” lo hizo gracias a “los simpatizantes de la señora Verónika Mendoza y de otros partidos y líderes”. A continuación aclaró: “Les agradecemos, pero como ellos mismos dijeron, fue un apoyo político y no una alianza electoral”.

Si Kuczynski se convierte en el próximo presidente de Perú, tendrá que lidiar con un Congreso de mayoría fujimorista -Fuerza Popular logró en la primera vuelta 73 escaños, de un total de 130- y en el que por primera vez en las últimas décadas habrá una bancada de izquierda, ya que el Frente Amplio consiguió 20 diputados. En cambio, el partido de Kuczynski quedó como tercera fuerza parlamentaria, con 18 congresistas.

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