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Nacional | Jueves 23 • Junio • 2016

La caja de resonancia sanducera

Ediles blancos de Paysandú pidieron una preinvestigadora para saber cómo accionó el intendente ante un presunto acoso sexual.

Los ediles nacionalistas de Paysandú aseguran que hubo acoso sexual por parte de un funcionario “de confianza” del intendente frenteamplista Guillermo Caraballo a una funcionaria de grado inferior, y a dos mujeres que trabajan como voluntarias en el Comité Departamental de Emergencia. Dicen que les enviaba fotos pornográficas. Para saber cuáles medidas administrativas se tomaron, el Partido Nacional (PN) llamó a sala al intendente. En su representación, el martes concurrieron a la Junta Departamental el jefe de la Asesoría Letrada, Federico Álvarez Petraglia, y la encargada de la Unidad de Género, Generaciones y Derechos, Mariela Coiro. Gabriela Gómez, miembro informante del PN, sostuvo que no se hizo una investigación administrativa, y denunció que se violó el reglamento municipal porque no se le permitió realizar preguntas, y por ende, no se pudo esclarecer el accionar de Caraballo. El PN solicitó formar una comisión preinvestigadora, considerando que hay “encubrimiento”; Gómez quiere saber “si hay más víctimas”.

El presidente de la Junta sanducera, Jorge Dighiero, afirmó que las situaciones de acoso sexual no fueron tales, que hubo consentimiento. A su vez, aclaró que Caraballo, que había promovido al funcionario del grado tres al siete, en cuanto supo degradó al funcionario porque violó la “ética” que el Frente Amplio (FA) pretende promover. Dighiero interpreta que el episodio se fundamenta en la “conciencia culpable por la Casita del Parque” y en la necesidad del PN de “ensombrecer” el pedido de renuncia a un edil blanco por usar los teléfonos de la intendencia para realizar apuestas en juegos de azar la semana pasada.

Por otro lado, el PN emitió un comunicado en el que manifiesta su disconformidad con las respuestas del Ejecutivo departamental en sala, y asegura que las tres víctimas de acoso sexual presentaron la denuncia penal el viernes. Según el texto, en la denuncia se sostiene que “es imperioso resaltar que el envío de fotos por el denunciado a las comparecientes está desprovisto de cualquier solicitud o provocación de éstas hacia él”. También se señala que “la relación de superioridad está dada por el cargo de confianza” del denunciado, y el acoso, “por la reiteración de imágenes y mensajes del denunciado hacia las denunciantes”. La versión del FA es otra: Dighiero contó que el intendente se enteró de las fotos porque la funcionaria le pidió un aumento de sueldo, y ante la respuesta negativa, le dijo “fijate a quién tenés al lado”, y le mostró las fotos que el funcionario le había enviado. Caraballo pidió una copia del mensaje, la funcionaria se la dio, y concluyó que se trataba de “un intercambio acordado” entre los cuatro involucrados, que no hubo acoso sexual ni mal uso de los recursos municipales porque utilizaban los teléfonos personales. No realizó la denuncia y degradó al funcionario, no a ella.

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