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Internacional | Jueves 23 • Junio • 2016

Marina Silva. Foto: Fábio Rodrigues-Pozzebom, Agência Brasil

Sospechas extendidas

Marina Silva y Eduardo Campos también fueron involucrados en casos de corrupción en Brasil.

La fórmula presidencial formada en 2014 por el líder del Partido Socialista Brasileño (PSB), Eduardo Campos, y la ex senadora Marina Silva, ex integrante del Partido de los Trabajadores, pudo haber recibido donaciones ilegales, concluyó la Policía Federal tras investigar a los dueños de la avioneta en la que Campos murió en un accidente, en agosto de ese año. Silva y Campos ya habían aparecido, por separado, en las investigaciones sobre la red de corrupción de Petrobras.

El ex presidente de la constructora OAS Léo Pinheiro fue quien involucró a Silva en el caso Lava Jato. Pinheiro está colaborando con la Justicia con el objetivo de que cuando sea condenado su pena se reduzca. La cadena O Globo informó que en una de sus declaraciones, dijo que en 2010 hizo una donación ilegal al Partido Verde, por el cual Silva se postulaba a la presidencia. Esa donación, dijo, fue negociada con el empresario Guillermo Leal, que fue compañero de fórmula de la ambientalista, y se enmarcó en la red de corrupción de Petrobras.

Silva se defendió en un comunicado que publicó en su cuenta de Facebook: “Nunca usé ni siquiera un real en mis campañas sin declararlo regularmente”. Además, reclamó que la investigación de la red de corrupción de Petrobras, conocida como Lava Jato, no sufriera “ninguna tentativa de interferencia”. Agregó: “El mejor camino es confiar en el trabajo del Ministerio Público y de la Policía Federal [responsable de las investigaciones]. Reitero mi apoyo y confianza en el trabajo de la Justicia”. En el mismo sentido, su partido, Rede Sustentabilidade dio su respaldo a la investigación judicial y a Silva.

También Leal rechazó las acusaciones. “Infelizmente, en el Brasil de hoy hay un claro intento de algunos de colocar a todos en la misma bolsa”, dijo, también en un comunicado. Leal reconoció la reunión con Pinheiro, pero dijo que fue para discutir “propuestas de economía y sustentabilidad” vinculadas a la campaña electoral.

Entre 2010 y 2014 muchas cosas cambiaron en la política brasileña, también para Silva, que se fue del Partido Verde en malos términos y optó por formar su propio movimiento: Rede Sustentabilidade. La justicia electoral dictaminó que no reunió las firmas suficientes para presentarse en las elecciones de 2014, por lo cual Silva se presentó como compañera de fórmula del candidato del PSB. En el tramo final de la campaña para las elecciones de octubre, el 13 de agosto de 2014, Campos falleció en un accidente aéreo, junto a otras seis personas, mientras se dirigía a un acto de campaña, y Silva quedó en su lugar y fue candidata a la presidencia.

El episodio en el que murió Campos fue objeto de una investigación que concluyó que se trató de un accidente aéreo. Pero en el marco de esas pericias se descubrió un presunto esquema de lavado de dinero que habría servido para suministrar hasta 180 millones de dólares a dos de las campañas electorales de Campos: la de 2010, en la que fue reelecto gobernador de Pernambuco, y la de 2014 a la presidencia. El lunes la Policía Federal lanzó la operación Turbulencia y detuvo a cuatro personas, entre ellas los tres empresarios dueños de la avioneta que se accidentó. Dos de ellos intentaron fugarse y una quinta persona logró hacerlo. La orden judicial es que todos vayan a prisión preventiva mientras se los investiga por organización para delinquir, lavado de dinero y falsedad ideológica.

Según la investigación de la Policía Federal, las empresas propietarias del avión eran una fachada y estaban a nombre de testaferros. Estas empresas fingían hacer transacciones entre sí y con otras firmas fantasmas, algunas de las cuales también son investigadas en el caso Petrobras, por sospechas de que lavaron dinero. Se sospecha que esos fondos, una vez lavados, sirvieron para financiar las campañas de Campos y de otros políticos de Pernambuco y Goiás. El diario O Estado de São Paulo informó, citando fuentes de la Policía Federal, que el esquema funcionaba a partir de obras federales realizadas por Petrobras en las que participaban empresas constructoras que, hoy se sabe, estaban involucradas en el esquema de corrupción.

El diario menciona como ejemplo que la constructora OAS obtuvo un contrato para hacer una obra en Pernambuco y tercerizó parte de esa tarea a otras dos empresas, una de ellas a nombre de un pescador, a las que les transfirió unos 5,5 millones de dólares. A su vez esas empresas fueron utilizadas para comprar la avioneta en la que murió Campos. “Es muy sospechoso que una empresa que está a nombre de un pescador compre una avioneta. Además, el pescador ni siquiera fue localizado porque está en altamar, pescando”, dijo la delegada de la Policía Federal Andrea Pinho a O Estado.

Campos ha sido mencionado por algunos condenados por la causa Petrobras, pero tanto el PSB como Silva siempre lo defendieron como una persona honesta. Esta vez el PSB emitió un comunicado en el que manifestó su “plena confianza” en su ex candidato presidencial, pero Silva eligió no pronunciarse.


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