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Humor | Martes 19 • Julio • 2016

EL FARO del Final del Mundo

Aparece fórmula para colocar cámaras en el estadio: venderán los derechos a Tenfield para que haga un programa de ocho horas

“Si vamos a hacer algo que no nos gusta y en el fondo nos parece una pelotudez, por lo menos que nos dé dinero”, dicen los dirigentes.

El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, responsabilizó ayer a la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) por la violencia en los estadios, y se refirió específicamente a la falta de cámaras con reconocimiento facial en las tribunas. Algunos dirigentes consideran que implementar esta medida puede ser “contraproducente”, ya que meter cualquier tipo de cámara en un estadio sin la autorización de Tenfield es “una receta infalible para que se arme lío y muelan a palos a alguien”. Pero un grupo de dirigentes “afines a la empresa” habría dado con una fórmula para que las cámaras finalmente se puedan instalar. “Si vamos a hacer algo que no nos gusta y en el fondo nos parece una pelotudez, por lo menos que nos dé dinero. Propusimos hacer un programa de ocho horas con las imágenes de las tribunas, que muestre las grescas entre hinchas, imágenes graciosas y, sobre todo, muchachitas agraciadas vestidas de manera provocativa. Imagínese que, si hoy por hoy, en las transmisiones de partidos de fútbol, es común ver minas a las que muestran solamente porque están buenas, cuando haya programas especialmente dedicados a las tribunas esto sería un despelote”. Un productor del canal VTV aseguró que allí la idea “gusta mucho”, y ya se está pensando en un formato que incluya a “un conductor canchero, un viejo amargado tipo el Toto da Silveira, que critique a los violentos por su inmadurez y por episodios de indisciplina -por ejemplo, no tomar alcohol ni drogarse antes de ir a los partidos, algo que les impide realizar su tarea violenta al 100%- y a algunos ex barrabravas que irían como expertos”. Estos últimos cumplirían la misma función que los ex futbolistas en los programas tradicionales, es decir, “demostrar que por más que alguien no esté acostumbrado a hablar ante cámaras, no haya estudiado periodismo y ni siquiera sea muy inteligente, sigue siendo más presentable que los supuestos periodistas que están allí, porque aparentemente a la gente le gusta que sean bien, pero bien ignorantes”.