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Deporte | Viernes 29 • Julio • 2016

Pablo Cuevas. Foto: Iván Franco (archivo, noviembre de 2014)

Salto de calidad

Con Pablo Cuevas, la mejor raqueta uruguaya, tenista top 20 del ranking ATP, que estará en Río de Janeiro 2016.

Hace un par de semanas, Pablo Cuevas se ubicó en el 20º lugar del ranking ATP, la clasificación mundial del tenis. Nunca un uruguayo había llegado tan alto, y solamente otro tenista oriental, Marcelo Filippini, participó antes en los Juegos Olímpicos. Ahora el salteño de 30 años, que se perdió en 2012 los Juegos Olímpicos de Londres por una lesión de rodilla, llega en un gran momento a Río de Janeiro, con el sueño de alcanzar una medalla.

¿Cuáles son tus expectativas para los Juegos Olímpicos?

-El tenis, a diferencia de otros deportes, no es una disciplina en la que te preparás para los Juegos Olímpicos. Vengo compitiendo y me está yendo bien últimamente. En los últimos cuatro torneos en los que competí, llegué a dos finales. Además, Río me trae buenos recuerdos: ahí gané uno de mis mejores torneos. Si bien en los Juegos se va a competir sobre cemento, que no es mi superficie preferida, llego muy bien y con muchas ganas de pelear hasta las instancias definitivas. Sé que no van algunos de los jugadores, y no tengo claro si voy a estar preclasificado, pero voy con el sueño de conseguir una medalla.

¿Cuánto pesa que se juegue sobre cemento y no en polvo de ladrillo?

-Nunca gané un torneo en cancha de cemento, pero tampoco había ganado prácticamente ningún partido en césped, y este año llegué a una final. No sé cuántas veces les gané a jugadores top 10, pero me acuerdo de que dos de esas victorias, contra Thomas Berdych y Andy Roddick, fueron en cemento. Tampoco es que juegue tantos torneos en cemento... Por lo general, los que juego son Masters Series, entonces en tercera ronda estoy jugando contra un top 10. Muy pocas veces tuve un cuadro más accesible para llegar a una final en cemento. No es la superficie que yo hubiese elegido, pero tampoco me siento incómodo. Creo que si me preparo un par de días, como lo voy a hacer, voy a llegar y voy a jugar sin problemas.

¿Cuánto influye el sorteo en tus expectativas?

-Creo que los de arriba no faltan. De los primeros seis del ranking, sólo falta Roger Federer. Obviamente, siempre tenés un poco de ayuda según dónde vayas en el cuadro, pero después, para llegar donde pretendo llegar, a las instancias finales, le tenés que ganar a más de uno de los buenos, y es un poco a lo que apunto. Si alguna vez lo hice, lo podría hacer de nuevo. Sé que no soy favorito, pero voy con toda la ilusión.

¿Te beneficia que se juegue al mejor de tres sets, y no de cinco?

-No creo ni que me beneficie ni que me perjudique. Estoy preparado para las dos cosas. Contra uno de los rivales fuertes me parece que es mejor que sea a tres sets. No creo que sea una ventaja; hoy por hoy, con el calendario exigente que tenemos, yo prefiero que sea al mejor de tres sets, pero no necesariamente me beneficia.

¿Qué significa para vos llegar a los Juegos Olímpicos?

-Estoy muy contento con participar en mis primeros Juegos, porque en Londres no pude estar por la lesión en la rodilla. Voy a ir a disfrutar muchísimo de una semana totalmente diferente del resto del circuito. Estoy muy ilusionado, con tremendas ganas de vivir una cosa diferente. Voy a desfilar, que creo que es una de las cosas más lindas de los Juegos. El tenis arranca al día siguiente de la inauguración, pero también podría jugar el domingo. Además, el hecho de quedarme en la Villa Olímpica es lo más lindo de los Juegos, al igual que el desfile. Quizá si ya hubiese ido un par de veces podría analizarlo un poco más, pero en mi caso voy a tratar de disfrutar de todo, además de pelear por la medalla.

¿Te generó ilusión la posibilidad de ser abanderado?

-Llevar la bandera es un orgullo para cualquiera. Me hubiese gustado, obviamente, pero creo que cualquiera de los deportistas tenía sus méritos para ser el abanderado. No me quedé con una espina, ni mucho menos. Creo que vamos muy bien representados, y en particular tengo mayores ilusiones en ir y poder conseguir una medalla. No es que piense “qué oportunidad me perdí”. Me hubiese gustado y nada más.

¿En algún otro evento te quedaste en algo parecido a una Villa Olímpica?

-El tenis no es un deporte en el que tengan tanta importancia unos Juegos Odesur o unos Panamericanos. La verdad es que me he perdido muchos de esos eventos. Fui una vez a unos Juegos Odesur, que son a menor escala pero similares, con Villa Olímpica y los dormitorios multitudinarios. Viví un poco eso, pero no con la magnitud de lo que deben ser los Juegos Olímpicos. Por otro lado, jugadores que han estado en otros Juegos dicen que no tiene nada que ver. Es mucho más desorganizado; dicen que incluso los de Londres, que fueron en Wimbledon, eran un desastre en lo relacionado con la organización, si se compara con otro tipo de torneos. Y si en Londres es desorganizado, en Río calculo que será peor. Nunca me imaginé que haya lujos en la Villa Olímpica, sino algo profesional pero, al mismo tiempo, con espíritu amateur. De chico, fui a muchos viajes de canotaje y cosas así; lo asocio más con eso que con un Grand Slam y su organización. Estoy encantado de ir a disfrutar de eso, de estar en un comedor multitudinario con todos los deportistas. Soy un fanático de todos los deportes, y creo que voy a disfrutar hasta como un aficionado el estar en un comedor con el resto.

¿Esa desorganización puede molestarles a los deportistas de los países más desarrollados?

-Yo, sin duda, me voy a sentir cómodo porque busco eso. Pero de los que conozco, los top del tenis, ninguno se queda en la Villa Olímpica; ellos van a estar con las comodidades que acostumbran tener, en casas y hoteles. De hecho, sé que antes de que se bajara por la lesión, Federer pensaba quedarse en una casa y viajar todos los días en helicóptero para jugar y entrenar. Al final, no le permitían la entrada en helicóptero y había cambiado la casa, para quedarse más cerca. Él es suizo; está acostumbrado a otra organización, a otra vida, y ya fue a otros Juegos. Tiene su edad, ganó muchas cosas, y cada uno planifica las cosas como le gustan.

¿Qué significa para vos la posibilidad de obtener una medalla? ¿Sería lo más importante en tu carrera?

-No sé por qué, pero en tenis hay jugadores que no van. No se les dan tanta importancia a los Juegos. En mi caso, creo que ganar una medalla, y más para un país como Uruguay, significa quedar en la historia grande del deporte. Voy con esa ilusión, y me encantaría lograrlo. En el mundo del tenis, ganar un Grand Slam es algo mucho más meritorio a nivel personal, pero para el país una medalla olímpica es lo máximo que un deportista puede lograr. Estaría bueno traerle una alegría así al país.

¿Llegás a los Juegos en tu mejor momento?

-Creo que sí. Llego realmente muy bien. Me siento un jugador más completo en todas las superficies, con el mejor ranking, bien físicamente, más maduro mentalmente. Creo que llego en un gran momento.

Si te dan a elegir entre Novak Djokovic, Andy Murray y Rafael Nadal, ¿a quién preferirías cruzarte en los Juegos Olímpicos?

-Contra los que menos me gusta jugar es contra Murray y Djokovic. Hoy justo ellos lideran el ranking, pero si fueran 3 y 4, por su estilo de juego, es contra los que menos me gustaría jugar, sobre todo en una cancha rápida. De repente, en polvo de ladrillo puedo cambiar un poco de opinión, pero en una cancha rápida son los últimos a los que quiero enfrentar.

Sos top 20 por primera vez en tu carrera. ¿ Es posible seguir creciendo en el ranking?

-Siento que es posible. Es lo que me motiva cada día a entrenar: sentir que puedo seguir superándome. Obviamente, el ranking es como un embudo, y mientras más te acercás al final se va haciendo más chico, es más difícil. Ganás partidos y no te movés en el ranking, pero si perdés puntos te vas para atrás. Hay que sumar puntos para escalar y en los torneos tenés que sumar obligatoriamente. Es más difícil, pero siempre he ido escalando, mejorando. Excepto en el momento en el que estuve lesionado, no he tenido años en los que descendiera en el ranking. Recién este año empecé a ganar partidos en cancha de césped, y eso me hace pensar en lo que puedo sumar en cada gira. Los torneos se reparten en polvo de ladrillo, cemento y algunos en césped. Ser más completo en todas las superficies me abre más puertas y me permite arrancar cada gira sabiendo que puedo traer más puntos y mejorar. De todos modos, sé que va a ser difícil seguir subiendo en el ranking.

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