Ir al contenido

Internacional | Viernes 09 • Septiembre • 2016

Alianzas de izquierda amenazan con desbancar a socialistas

Las comunidades autónomas españolas de Galicia y el País Vasco tendrán elecciones el 25 de setiembre. Según las encuestas de intención de voto, los gobiernos permanecerán en manos del Partido Popular y el Partido Nacionalista Vasco, respectivamente, pero habrá cambios en el resto del escenario político, sobre todo debido a la irrupción de Podemos -junto con otros movimientos de izquierda- en ambos parlamentos autónomos. Las elecciones tendrán un impacto no sólo en estas comunidades sino también en el plano nacional, en particular para los líderes del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, y del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez.

En ambas comunidades Podemos se presenta en el marco de coaliciones en las que también participa Izquierda Unida. Los dos partidos formaron la alianza Unidos Podemos para las elecciones españolas de junio, y tanto en Galicia como en el País Vasco se presentan en coaliciones similares a las que se hicieron en esos comicios. En el País Vasco incluye a Equo y lleva el nombre Elkarrekin-Podemos (elkakerrin significa “juntos” o “unidos” en euskera), mientras que en Galicia se conformó junto a otros movimientos que integran el partido En Marea, creado como un frente electoral.

El antecedente de En Marea es Alternativa Gallega de Izquierda. Esta coalición tiene nueve escaños en el Parlamento de Galicia, en un total de 76 bancas. Ahora, según el sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), En Marea alcanzaría entre 15 y 17 diputados, gracias a una intención de voto de 20%. El Partido Socialista de Galicia perdería dos escaños, y caería de 18 a 16, mientras que el Bloque Nacionalista Gallego sufriría una caída más estrepitosa: de siete escaños a dos.

Esta mejora en el desempeño electoral de la izquierda no implica que el gobierno cambie de manos: según las encuestas, la victoria en Galicia el 25 de setiembre será del PP y la presidencia de la comunidad seguirá en manos de Alberto Núñez Feijoó. Según la encuesta de CIS, Núñez Feijoó logrará un resultado electoral casi idéntico al de 2012: 45% de los votos y 40 o 41 escaños (hoy tiene 41). Esa bancada le permite a Feijoó tener, por tercera vez consecutiva, la mayoría absoluta en el Parlamento local. La gran expectativa para las elecciones gallegas está en qué partido será el primero de la oposición: En Marea o el PSOE.

También en el País Vasco la encuesta CIS indica que en cuanto al gobierno las elecciones no generarán muchos cambios con respecto a las de 2012. La victoria sería del Partido Nacionalista Vasco (PNV), que obtendría 27 o 28 escaños (hoy tiene 27), con lo cual sería reelecto el lehendakari Iñigo Urkullu.

Al igual que en Galicia, el centro de atención estará en qué partido queda en segundo lugar. Hoy la posición es ocupada por el Partido Socialista de Euskadi, con 16 escaños, pero este perdería la mitad y quedaría con ocho. La misma cantidad de bancas obtendría el PP, que hoy tiene diez. El principal partido de la oposición en el Parlamento vasco podría ser ahora EH Bildu o Elkarrekin-Podemos, según la encuesta de CIS, que le otorga 16 escaños al primero y 15 o 16 al segundo.

El sondeo de CIS tuvo resultados similares al que elaboró EiTB Focus, que se publicó el miércoles, pero esta consultora coloca a la coalición EH Bildu en la posición de segundo partido más votado, dejando a Elkarrekin-Podemos en tercer lugar.

Elkarrekin-Podemos es una coalición conformada para estas elecciones por el partido de Pablo Iglesias, Izquierda Unida y Equo que participa por primera vez en las elecciones vascas. Actualmente ninguna de las tres formaciones políticas tiene diputados en el Parlamento vasco.

Según medios españoles como El País y eldiario.es, la victoria de Núñez Feijoó en Galicia será un fuerte espaldarazo al PP y a Rajoy, quien además comenzó su carrera política en esa región. En el caso del PSOE parece suceder lo contrario: perderá representación en ambos parlamentos y puede ocurrir que en los dos casos deje de ser el principal referente de la izquierda. Un resultado adverso en Galicia y el País Vasco podría perjudicar a Sánchez, que está haciendo consultas en la interna del PSOE para conocer las posiciones de los distintos sectores sobre eventuales acuerdos con otros partidos para llegar al gobierno español.