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Nacional | Miércoles 07 • Septiembre • 2016

Jorge Orrico. • foto: javier calvelo (archivo, noviembre de 2013)

Balas cruzadas

Orrico respondió por el pago de aportes de su secretaria y dijo que era responsabilidad de Asamblea Uruguay.

La destitución de Jorge Orrico al frente del SODRE tuvo un nuevo capítulo ayer, cuando el ex diputado salió a dar su versión de los hechos, muy distinta de la que circulaba.

La ministra María Julia Muñoz le había pedido a Orrico su renuncia a la presidencia del SODRE la semana pasada, luego de que su sector político, Asamblea Uruguay (AU), le retirara la confianza a raíz de que el legislador, aparentemente, no había realizado los aportes de su secretaria, correspondientes al Banco de Previsión Social (BPS), por casi 20 años.

Pero Orrico explicó otra cosa. Según dijo a la diaria, el problema salió a luz luego de que su secretaria fuera al BPS para tramitar su jubilación. Al darse cuenta de que no estaban los aportes correspondientes a su período como secretaria (desde 1996), el BPS llamó primero a AU y luego a él mismo, que dio su versión de los hechos. “Quien pagaba el sueldo era AU, y es un hecho que quien paga el salario es quien se hace cargo de los aportes”, dijo el legislador, que explicó que en el sector político los legisladores renuncian a su partida de secretaría para que esta sea administrada por AU, para pagarles no sólo a los secretarios, sino a todos los funcionarios del sector. Los recibos de sueldo primero y las transferencias bancarias después, aseguró, estaban a nombre de AU. “Mejor prueba que eso no hay”, sostuvo. También se quejó de que quien le comunicó que “AU estaba ofendida conmigo fue la ministra [Muñoz, que no pertenece al sector], pero no nadie de allí”.

Las dichos de Orrico dispararon una rápida respuesta de AU, primero por intermedio del diputado Alfredo Asti y luego mediante una declaración pública del sector. En diálogo con Radio Sarandí, Asti explicó que “cada legislador determina qué funcionarios van a ocupar su secretaría y qué salario corresponde dentro de cada partida. Cada legislador decide cuánto ganan sus funcionarios y los aportes que se realizan”. Por tanto, sostuvo, “en ningún caso se puede decir que se desconoce si se realizan aportes o no, ya que cada legislador determina el monto de los funcionarios y cuánto se le retiene para realizar aportes personales”. Luego, criticó los dichos de Orrico: “Es poco creíble que un profesional del Derecho haga ese tipo de declaraciones”. Incluso, dijo que es “casi teatral decir que no se sabía si se realizaban aportes o no, porque hay recibos con el detalle de lo que corresponde a cada funcionario”.

La declaración del Consejo Político Nacional de AU expresó que “los secretarios de los legisladores son dependientes de las personas“ e informó que son estos quienes determinan y le indican a la organización “qué, cómo y a quién debe pagar, o sea que dicho pago se realiza por cuenta y orden del legislador”.

Sin embargo, algunos ex legisladores del sector le dieron la razón a Orrico. Uno de ellos fue el ex senador Alberto Cid, que sostuvo que “lo que expresó [Orrico] es cómo funcionaba [el sector] con sus cargos de secretaría”. Según dijo, el dinero de las partidas de secretaría “lo pasábamos a AU, que se encargaba de distribuirlo”. Cid, además, se mostró muy sorprendido por varios hechos: en primer lugar, porque la del sector “era una administración prolija”; en segundo lugar, porque “le hayan quitado la confianza a un legislador, cuando Orrico no tiene la responsabilidad en esto”.

Otro que le dio la razón a Orrico fue el ex diputado de AU (sector que abandonó en 2012) y subsecretario del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Jorge Patrone. “El responsable es el sector, porque era el que emitía el sueldo. En las viejas épocas el que liquidaba los sueldos era Gabriel Retamoso, y luego de que se retiró, no sé quién cumple esa función, pero yo jamás le entregué un peso ni le liquidé a una secretaria, y no creo que ninguno lo haga”.

Según Patrone, “los alcahuetes de Danilo [Astori] salieron a enchastrar a Orrico con estos argumentos, y en vez de hacerle un favor a Danilo y guardar un prudente silencio, porque Orrico no iba a decir nada, lo entraron a enchastrar hasta que se calentó y salió a decir la verdad”.