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Cultura | Viernes 16 • Septiembre • 2016

Rastreando los comienzos del humor televisivo rioplatense

Este domingo a las 21.30 comienza en Teledoce un ciclo de tres programas especiales en coproducción con Mueca Films, titulado El origen: humor rioplatense. Pero no se trata del humor rioplatense en general, cuyo origen probablemente habría que rastrear en la época colonial, sino específicamente del humor en programas de televisión, buscando responder, según el material de difusión, a las preguntas “¿Telecataplum fue el mejor programa de la televisión nacional? ¿Por qué Cacho de la Cruz se convirtió en el mayor capocómico nacional? ¿El humor de los 80 era machista? ¿Hay un humor argentino y otro uruguayo?”. Esto se intentará hacer mediante la presentación de extractos de un centenar de entrevistas realizadas en Argentina, Chile y Uruguay, así como abundante material de archivo, con la conducción de Facundo Ponce de León.

El material de archivo, o más bien su escasez, es un problema central para cualquier investigación de este tipo, y en especial para la del primer capítulo, “Telecataplum y humor con distinción”, que se ocupa centralmente de aquel programa pionero y legendario de los viernes, que libretaban Jorge y Daniel Scheck (Los Lobizones), y que tuvo en su elenco a figuras muy destacadas como Ricardo Espalter, Enrique Almada, Raimundo Soto, Henny Trayles, Andrés Redondo, Eduardo D'Angelo, Gabriela Acher, Julio Frade, Emilio Guita Vidal, Alfredo de la Peña, Berugo Carámbula, Lamparita Dell'Arno y Alberto Monteagudo, entre otros. Eran originalmente actores teatrales, figuras de la radio, músicos o nada de eso, y su conjunción hizo escuela de los dos lados del Río de la Plata, durante más de un lustro.

Pero volvamos a la cuestión del archivo. Ocurre, para empezar, que la televisión uruguaya se hizo, durante sus primeros tiempos, esencialmente en vivo (incluso la publicidad, como si se tratara de locución de radio registrada con una cámara, y si en un aviso había que probar un pedazo de torta para asegurar que era riquísima, El Gordo -Carlos- del Valle se comía una porción en cada tanda). Para seguir, fue una práctica habitual de los canales -para ahorrar y sin conciencia de que algún día iba a ser importante disponer de registros históricos- que se reutilizaran las cintas cuantas veces fuera posible, borrando, por supuesto, en cada ocasión, la grabación anterior. Esos factores, y quizá también la sustracción de registros, determina que quienes no vieron Telecataplum cuando se emitía semanalmente, desde 1962, tengan que conformarse con algunas escasas grabaciones sobrevivientes y con testimonios de afortunados que aseguran que era un programa fantástico, muchísimo mejor que otros posteriores que, sin embargo, gente un poco más joven recuerda como ejemplos de calidad humorística.

Los realizadores de El origen buscaron en Montevideo, en Buenos Aires, en lugares del interior argentino donde había canales que emitían Telecataplum, y también trataron de aprovechar lo que había en manos de familiares de gente cercana al programa o de coleccionistas, pero no tuvieron demasiada suerte. De cualquier modo, reunir y presentar lo poco que hay es muy valioso.

A fines de 1967, Almada, Carámbula, D'Angelo, Espalter, Redondo, Soto y Trayles (“seis titanes y una dama” decía la publicidad) decidieron alejarse de Telecataplum para crear un programa propio, también de altísimo nivel, que se grababa en Buenos Aires, se llamaba Jaujarana y será un tema central del segundo capítulo, a emitirse el domingo 25 de este mes: “Uruguayos de exportación y humor machista”. El tercero irá el 2 de octubre y se llamará “Cacho de la Cruz y El Show del Mediodía”.