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Nacional | Jueves 01 • Septiembre • 2016

Tina Moreno, Marcelo Abdala y José Mujica, ayer en el PIT-CNT. Foto: Federico Gutiérrez

Todos gritaron fora

Se consumó “un golpe de Estado que ya estaba decidido”, dijo Mujica; la discusión fue “pantomima para tapar el rabo”.

La destitución de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil convirtió ayer una actividad de preparación de la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo, prevista para el 4 de noviembre, en un acto “en solidaridad con el pueblo de Brasil” y en “rechazo y repudio” al “abyecto golpe de Estado” en ese país, según lo definió el secretario general del PIT-CNT, Marcelo Abdala, el primero en hablar desde el estrado del salón de actos de la sede de la central de trabajadores, decorado en la ocasión con una enorme bandera verdeamarela. “En Brasil siempre comenzamos diciendo: Fora [Michel] Temer”, explicó Tica Moreno, representante de la Marcha Mundial de las Mujeres, e hizo que todo el auditorio gritara lo mismo. Dirigentes sindicales, legisladores y dirigentes políticos de la mayoría de los sectores del Frente Amplio, delegaciones extranjeras y público en general fueron convocados rápidamente, vía redes sociales y llamadas telefónicas, para acercarse a la sede del PIT-CNT como forma de mostrar su rechazo a lo sucedido a mediodía en el Senado de Brasil.

El ex presidente y actual senador José Mujica se convirtió en la figura central de la actividad y fue invitado a hablar para darle un cierre. Antes que él, otro brasileño, el secretario general de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, Rafael Freire, le pidió a Mujica que “sea un militante, un vocero, un impulsor” de la Jornada continental que se organiza para el 4 de noviembre. Por su parte, el ex mandatario uruguayo dijo que sobre el tema hay que empezar por “informar bien y cortito a la gente con la cual hablamos”, porque “hay muchísimo ruido pero poca información”. “No confundamos bulla con creación de pensamiento. Lo primero es la causa mecánica de este golpe, y es que existe un señor, Eduardo Cunha, que era presidente del Parlamento, que parece que alguien que pasó por Suiza le dejó cinco millones de dólares a nombre de él, pero él no sabe quién fue”, explicó. Mujica dijo que “como eso saltó”, el Parlamento brasileño inició una investigación y “este señor, para defenderse, fue a hablar con la presidenta y le pidió que la gente del PT [Partido de los Trabajadores] no respaldara a la comisión investigadora”, pero el PT “decidió respaldarla”. Por eso Cunha “se acordó de que en un cajón tenía guardados unos expedientes de tres abogados que habían estudiado el último Presupuesto y habían encontrado elementos para hacer una acusación jurídica”. “A esta mujer [Rousseff] la están condenando por no haber entrado en la corrupción”, pero también hay un trasfondo que son “las derrotas electorales, las reformas sociales, redistribución del ingreso que había acontecido durante 13 años, el advenimiento de un momento de crisis por la situación mundial que constreñía a la economía brasileña, y entonces había que conspirar por el reparto”, agregó. Advirtió a los uruguayos que no hay que creer que por ganar una elección y tener mayoría parlamentaria se tiene “el mango absoluto del poder”, dijo que se consumó “un golpe de Estado que ya estaba decidido hace rato”, y calificó la discusión de ayer en el Senado de Brasil de “una gigantesca pantomima para tapar el rabo”. “Se montó un escenario a los efectos de embaucar a la opinión pública, pero desde el primer momento estaba decidido. Y por eso, cuando los compañeros dicen ‘es un golpe de Estado’, es un golpe de Estado”, agregó. Finalmente, Mujica llamó a fortalecer la integración de América Latina y, sobre todo, la del “conocimiento” como único camino para alcanzar “un mundo mejor”.