El vicepresidente Danilo Astori consideró que un impuesto a la tierra puede "incidir negativamente sobre su valor, y al mismo tiempo en los esfuerzos que se han hecho por mejorar su productividad". Dijo a La República que prefiere "gravar a los ingresos y no al capital o al patrimonio, porque es más justo" y reiteró que no se está hablando de "impuestos" sino de "aportes" para mejorar la infraestructura. "Me parece de estricta equidad que quienes usan esta infraestructura contribuyan a mejorarla y lo hagan en función de la intensidad del uso que realizan, y no exclusivamente los productores agropecuarios".

No obstante, Mujica insistió ayer en su idea de aplicar un tributo a los productores de más de 2.000 hectáreas. No dio detalles, sólo señaló que se precisan 60 millones de recaudación y que "un tercio" de los propietarios "va a pagar ese plus". "Van a pagar un porquito más los más fuertes. No es ninguna suba: es tratar de equiparar lo que se pagaba en el año 2000", manifestó. También apuntó que está de acuerdo con el concepto de que "el que rompa, pague". Respecto a la propuesta de la Federación Rural de que se haga una contribución en función de la productividad, dijo que es la forma "más justa" pero consideró que "no hay ningún país en el mundo que contablemente haya podido arreglar eso".

El senador emepepista Ernesto Agazzi aclaró a la diaria que Mujica no está hablando, como se manejó en un momento, de un aumento de la contribución inmobiliaria rural, que es de recaudación departamental, sino de un impuesto de recaudación central que persigue dos fines: desestimular la concentración de la propiedad de la tierra y mejorar la infraestructura.

La propuesta de aumentar el gravamen a la tenencia de tierra será discutida el lunes en el gabinete productivo, según confirmó ayer el ministro de Economía, Fernando Lorenzo. Al menos en principio existen visiones distintas dentro del Poder Ejecutivo respecto a la conveniencia de aplicar un tributo de este tipo.

Verdirrojo

El senador colorado Pedro Bordaberry cuestionó ayer la política ambiental del gobierno. "¿Qué me viene con el discurso de la izquierda o la derecha la señora [Lucía] Topolansky? ¿De qué estamos hablando? No le creo nada. Me opongo fervientemente a que vendan ese patrimonio del Uruguay Natural y de la humanidad que son las dunas de Cabo Polonio”, ejemplificó el líder de Vamos Uruguay, entrevistado por FM Gente de Maldonado. Se quejó porque el Poder Ejecutivo le quiere otorgar un mineroducto y un puerto en Rocha "a un señor de la India, un especulador que no tiene la plata", en referencia al proyecto de Aratirí. Bordaberry también cuestionó la posición del oficialismo respecto a la inversión de Montes del Plata: "En un documento que no nos quieren mostrar, porque dicen que es confidencial, se comprometen a recalificar 200.000 hectáreas para la inversión de una multinacional. Hectáreas que son productivas de la agricultura para que puedan plantarse árboles, eucaliptos”.

Estas diferencias también están presentes dentro de la bancada del FA. El Observador publicó ayer una entrevista al senador Rafael Michelini (Nuevo Espacio) en la que éste incluso sugiere que si un proyecto de este tipo llega al Parlamento, no lo votará. "Ni que vengan con la certificación ISO 9.000 estarán los votos. El impuesto a la tierra es concentrador de la propiedad y, por lo tanto, sirve a los poderosos, a los que pueden esperar y tener tierras improductivas y años de mala racha", evaluó. "Mi crítica sustancial es a la génesis, a la improvisación, a tirar arriba de la mesa ideas de las que ni los cuadros más importantes del gobierno estaban enterados", continuó.

Su par frenteamplista en el Senado, Enrique Rubio, consideró que "adelantar postura" sobre una eventual votación le parece "totalmente descaminado", cuando "hay propuestas públicas con las que no se habla de lo mismo" (en referencia a las propuestas del vicepresidente, por un lado, y de Mujica y la OPP, por el otro). "Dar respuestas genéricas es simplemente expresar malhumor por otras situaciones que no tienen que ver con esto", sostuvo, y apuntó que le parece "muy equitativo" que se instrumente un impuesto como el propuesto. "Hay otros sectores de la producción que impactan muchísimo menos (en las rutas, por ejemplo), y aportan, y no sucede lo mismo con las nuevas formas de agricultura de exportación", consideró.

Arena y sol

Mujica también se refirió ayer al proyecto de la minera Aratirí, en este caso durante su audición radial. Dijo que el gobierno no tiene una decisión "de carácter definitivo". "No sólo por las cuestiones ambientales, que naturalmente son de una importancia tremenda, sino que la magnitud de estos recursos nos obliga a una discusión abierta. No creemos que por el hecho de ser gobierno podamos laudar sobre el destino de semejante riqueza sin tratar de incluir en esas decisiones todas las variables posibles", indicó. Opinó que Uruguay debería contar con la figura del plebiscito consultivo para resolver sobre estos temas. "Tendremos que buscar la forma de ampliar la participación en esa discusión", reflexionó, aunque no sugirió vías para lograrlo. "Tenemos deberes que a veces resultan contradictorios: preservar la naturaleza para los que vendrán, pero tenemos otro deber, que es preservar y alentar la mejora de la vida para todos nuestros compatriotas", evaluó.

Habló además de su propuesta de vender a privados terrenos en Cabo Polonio, que motivó hasta una recolección de firmas en contra a través de internet, pero tampoco ahondó en detalles. "Vamos a enajenar esto, con las limitaciones que jurídicamente puedan corresponder, para tratar de transformar este bien para que pueda ser utilizable por necesidades nobles que la gente tiene", explicó. Y cuestionó a quienes se mostraron contrarios a la medida. "A veces tenemos que soportar el griterío: ¡No, privatizar, que esto es público! Pero resulta que a veces hacen casitas que después las alquilan, se produce una privatización por la vía de la apropiación, y al parecer a nadie le molesta", deslizó.