La lista de oradores era larga, llegó a los 59. Semproni, el último anotado, habló pasadas las 4.00 de la mañana. Argumentó en contra de votar el proyecto aunque mencionó "otras oportunidades" para "resolver las necesidades de verdad y justicia". Luego se retiró de sala, dejando al oficialismo y a la oposición con igual número de representantes.

Libertad de expresión

Un momento de tensión se produjo luego de que el nacionalista Jaime Trobo aseguró que la movilización en las afueras del Palacio convocada por el PIT-CNT por la mesa política del FA se trató de una “asonada para presionar al parlamento”. “La asonada fue esta ley”, le contestó Luis Puig. “Hay partidos de este país que integraron el consejo de Estado y abrieron las puertas al terrorismo de Estado, mientras los trabajadores levantaban la bandera de la libertad y pagaron con miles de presos y desaparecidos”, continuó. La afirmación generó intervenciones desordenadas y el colorado José Amy pidió con la elevada “vamos a parar la mano”, antes de que el presidente de la Cámara, Luis Lacalle Pou pusiera orden.

A las 4.40, antes de proceder a votar, aún quedaban asistentes en las barras. Entre ellos, Amaral García y Ernesto Agazzi, luciendo pines de la campaña del "Sí rosado".

El resultado de la votación fue 49 a 49. El anunciado empate impide la modificación de la ley.

Silencio

El quórum no estuvo completo durante la discusión, pero bajó considerablemente a la hora del partido de Peñarol. Pero las bancadas de la oposición aseguraban que estarían completan a la hora de la votación ya que con el quórum máximo, los 49 votos con que el oficialismo contaba al cierre de esta edición serían suficientes para sancionar definitivamente la iniciativa. La incertidumbre acerca si se votaba o no afirmativamente el proyecto interpretativo que dejaría sin efecto la Ley de Caducidad estaba en las intervenciones de los diputados en todos los partidos. Al cierre de esta edición, la bancada del Espacio 609 continuaba las conversaciones y todavía tenían la expectativa de que Semproni cambiara de posición “porque está recibiendo presión de todos lados”.

A media tarde, los medios de prensa lo abordaron en el ambulatorio del recinto parlamentario para preguntarle si el pedido público de José Mujica (ver recuadro) lo había hecho cambiar de opinión ya que dijo en reiteradas ocasiones que “no votaría en contra del presidente”. “Ni Mujica, ni (Danilo) Astori, ni (Barak) Obama, ni (Muamar) Gadafi me dicen lo que tengo que hacer. Sólo voy a hacer lo que dicte mi conciencia”, respondió.

Pedido público

Horas antes del comienzo de la sesión, Mujica reiteró en su audición de la emisora M24 su pedido a Semproni para que votara afirmativamente el proyecto. "Nos gustaría, y como tal le pedimos al diputado Semproni, que acompañe la decisión a pesar de sus discrepancias", manifestó. "Lo que importa es que hay una decisión política de la fuerza de gobierno en su mayoría, y esto por razones de disciplina partidaria debería ser acompañado", continuó, y resaltó la "enorme importancia" de la unidad de acción. Mujica se refirió nuevamente a la situación de los familiares de detenidos-desaparecidos, pero en un tono contrario al que había utilizado en su discurso del miércoles en Las Piedras. En esa instancia dijo: "Sabemos que hay viejas que lloran por los huesos de sus hijos, pero no podemos trasladarles a las nuevas generaciones de militares las frustraciones de la nuestra". Ayer, en cambio, aclaró que los familiares tienen derecho a reclamar y consideró que el desconocimiento del paradero de los detenidos-desaparecidos es "la peor interrogante que tenemos hacia el pasado". Reconoció también que "la información que no han tenido en todos estos años, debe estar en la cabeza de alguno de los mandos de los oficiales superiores retirados de las Fuerzas Armadas, que nunca han buscado la forma que esa información por lo menos llegue y que por lo menos ese problema siquiera parcialmente lo tuviéramos saldado".

En los momentos que Semproni estuvo en sala varios diputados se acercaron a hablar con él, entre ellos Jorge Pozzi (Nuevo Espacio), pero principalmente sus compañeros del Espacio 609, Gonzalo del Toro, Anibal Pereyra y Walter de León. Los socialistas, que daban por perdida la votación como otros sectores, reprochaban a Semproni que el 21 de octubre haya votado la primera versión del interpetativo porque, según dijo aquel día, “en mi vida he sido un demócrata auténtico y siempre he aceptado las decisiones que por mayoría se toman en los ámbitos en que participo”. Las actas de la intervención de Semproni en esa sesión de Diputados circulaba ayer por correo electrónico entre los diputados del oficialismo.

La histórica sesión de ayer fue seguida por senadores de los tres partidos y por numerosas personas desde las barras. Vieron luz distintas versiones sobre los hechos de la historia reciente, pero el eje de la discusión, que fue política más que jurídica, giró en torno a las inconstitucionales de la iniciativa, a su pertinencia luego de dos consultas populares y las intervenciones de Mujica desde la campaña electoral hasta ayer. El diputado independiente Iván Posada consideró un “grave daño institucional” que Mujica "quede desautorizado por la bancada de gobierno” y que “no es bueno que haya un presidente debilitado” por esa razón cuando todavía “faltan cuatro años de gobierno”.

Asimismo, blancos y colorados pidieron la renuncia del canciller Luis Almagro, quien impulsó y siguió de cerca el proceso de elaboración de redacción del proyecto. “Un canciller desautorizado, lo menos que puede hacer es irse a su casa y no puede venir más a aconsejar a este Parlamento”, afirmó Borsari. “Esta es la discusión de la noria”, graficó, pasadas las 21. 30, el diputado José Bayardi (Vertiente Artiguista) que al inicio de la sesión replicó que “no vivimos en una monarquía” y que a él, siendo ministro, no le “tembló el pulso” cuando decidió no firmar el veto de Tabaré Vázquez a la despenalización del aborto. “Soy representante de los votantes frenteamplistas y en su programa de gobierno, el FA tiene la anulación de la ley de caducidad”, añadió.

El fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el caso Gelman se mencionó en ocasiones puntuales pero no fue el centro del intercambio. Felipe Michelini (Nuevo Espacio) explicó que “es un elemento nuevo” y que “establece claramente que nuestro país obligatoriamente” debe adecuar la legislación interna para dejar sin efecto la Ley de Caducidad y que no tienen valor los argumentos de “cosa juzgada ni la retroactividad” de la ley penal. Además apuntó: “es injusto y erróneo políticamente decir que a los familiares los mueve el odio, que deben seguir esperando por razones de estado o por oportunidades políticas”. Y continuó: “La propuesta de reconciliación nacional no puede basarse en la resignación, en el silencio, en el ocultación de la verdad y la negación de la justicia. El futuro se construye asumiendo el pasado y la responsabilidad de quiénes estuvieron y no forzando en mantener una norma que constituye una afrenta a la conciencia democrática nacional”.