-¿Cuál es el objetivo de la actividad que realiza este fin de semana el MPP en el Parque Rodó?

-Vamos a empezar con un análisis de la marcha del gobierno y las perspectivas, que va a estar a cargo de (Eduardo) Bonomi. Después vamos a poner sobre la mesa las metas propias del MPP, qué tipo de concesiones tenemos que dar y allí vamos a meter el tema de la tierra y la concentración, algo que va a desarrollar (Ernesto) Agazzi. También vamos a decir cómo vemos al FA, algo que voy a desarrollar yo y vamos a terminar con un enfoque de la gente más joven, que por suerte se ha incorporado muy bien al sector. Esos aportes se van a repartir, para la gente que vaya al acto y para la prensa, con la intención de que no haya equívocos de lo que pensamos, que ha sido todo un problema hasta ahora. Cursamos invitaciones especiales para el presidente del FA, Jorge Brovetto, el vicepresidente Danilo Astori, porque el presidente Mujica no puede ir, y también al compañero Tabaré Vázquez. Quisimos aprovechar la fecha también, que coincide con el Reglamento de Tierras, para seguir con el debate sobre la tierra y el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR).

Lo dijo

La redota: A mí la película sobre Artigas me emocionó mucho, transmite una cosa fantástica. No sé si el pueblo oriental tendría hoy la capacidad de reproducir con ese grado de sacrificio una movilización así. El ir detrás de una idea es parte de una mística que sería bueno recuperar. La política es razón y corazón, como decía nuestra vieja consigna, están los hechos concretos y las emociones, la mística, que son cosas muy importantes. El debate. El país cruje porque está creciendo, y por eso hay polémicas de todos los colores. Pero peor es la paz de los cementerios, veníamos de un país muerto, en el que no pasaba nada. La gente disparaba, ahora retornan 300 uruguayos por semana. Y por eso discutimos todo, la minería, los ferrocarriles, la energía eólica, y bienvenidas sean las discusiones. Y al FA le pasa lo mismo, cruje porque crece, y hay que adaptar ese ritmo cansino a la realidad de ahora. Asamblea Constituyente: Algunos sectores empezaron con la quejandina y el MPP en un plenario planteó conformar la comisión, que analiza las vías para la reforma constitucional. He recibido aportes de compañeros, he juntado material, y personalmente creo que hay que profundizar los temas ambientales en la Constitución, reformular la cuestión electoral y avanzar hacia un Parlamento unicameral, pero eso tiene que acordarse dentro del FA, y hoy estamos en las preliminares. Frigonal: Si quiero que la población tenga cortes más baratos, no lo resuelvo con un Frigonal, sino con mecanismos de beneficios a través de una tarjeta de débito para los beneficiarios, y de esa manera llego con el beneficio a pueblo Yacaré, a Javier de Viana, y no sólo a la gente que vive cerca del frigorífico, como pasaba antes. Lacalle, Plan Juntos y voluntariado: Lacalle no lo votó en el Senado y es obvio. En la campaña ya nos había dejado claro lo que pensaba de los asentamientos, con sus ideas de bañar y afeitar a los que viven al norte de avenida Italia. Está claro que él sigue pensando lo mismo, porque sus colegas de partido lo votaron. Estoy en las antípodas de las personas que reaccionan despectivamente frente al voluntariado, no hay nada más solidario que aquello que duela, que en este caso es tu tiempo. Muchos hablan contra el voluntariado, pero es gente que come todos los días y tiene plata para vacacionar. SMU: Ellos podrían haber preguntado directamente qué fue lo que le transmitió el presidente a los ministros de Salud y de Educación, sobre la necesidad de profesionales en el interior. Pero lamentablemente no lo hicieron y convocaron a conferencia de prensa.

- Además de las resistencias empresariales, han surgido críticas al ICIR por izquierda. El ex decano de Ciencias Sociales, Diego Piñeiro, dijo que era insuficiente, y UTAA lo definió como un "tímido avance". ¿Cómo se para el MPP frente a esto?


-Nadie dijo que este impuesto iba a ser todo. El que quiso leer eso es caprichoso. Ésta es la primera de una serie de leyes de tierra. El presidente le encargó a los senadores (Ernesto) Agazzi y (Enrique) Rubio dos anteproyectos que ya están elaborados y que oportunamente se pondrán sobre la mesa. Nos preocupa la presencia de extranjeros en la tierra, sobre todo en algunas modalidades, porque no tendríamos problema en los casos de gente que se afinca con sus familias, que me pidan la nacionalidad y que se jueguen a nuestra suerte. Ellos, que vengan de donde sea. Otro tema es la legislación de la franja fronteriza, un punto que hace tiempo se viene discutiendo también. En paralelo a eso, queremos fortalecer al Instituto Nacional de Colonización (INC), que antes de 2005 era un desastre, lo habían dejado en el CTI. Había tierras en manos de argentinos, de gente que no vivía en la tierra y que arrendaba. Había de todo ahí.

-¿Y que cambios han implementado en el INC?

-A Colonización le cuesta mucho comprar, por un tema de lo que aumentó el valor de la tierra. Igual, recientemente pudo comprar en Soriano, en la zona de Cololó, a 8.000 dólares la hectárea, y son de las mejores tierras del país, o para la colonia de tambos en San Pedro del Timote, en lo que era la estancia de Gallinal. Porque quiero que el colono tenga las mejores tierras y que sea el mejor productor. Queremos excelencia en el reparto de tierras, pero eso me cuesta plata. Por eso el ICIR prevé recursos para el INC, pero eso no puede ser ya. Quien crea que esto se hace en cinco minutos está equivocado. Estamos trabajando con la legalidad vigente, con el programa del FA en una mano y con la Constitución en la otra, y si tomé la opción de regirme así necesito tiempo, porque el "ya" no funciona para estos temas. Con la UTAA hemos tenido algunos problemas, pero dentro de las gremiales del campo hay de todo, la Comisión Nacional de Fomento Rural está de acuerdo con el ICIR, y lo mismo una parte de la Federación Rural, lo digan o no lo digan. Son apenas 1.200 los productores que van a pagar, entre ellos el senador (Pedro) Bordaberry, que es el único legislador que tiene que pagar, porque su emprendimiento familiar (en Durazno) entraría dentro de los que les corresponde el tributo. Él es el único que paga en el Parlamento, y es interesante, porque también habla de los cambios que ha tenido nuesto Parlamento.

- Se ha cuestionado que 60 millones de dólares de recaudación es poco. ¿Qué opina?

-Me indigna ese razonamiento, porque es gente que piensa en la cortita. Eso va a ser para un fideicomiso, de 400 o 500 millones de dólares, donde las AFAP van a poner un toco de plata, y todo esto tendrá un gran impacto sobre todo en la caminería rural. Y a las AFAP les conviene, porque es una inversión a largo plazo, mucho mejor que los papeles del Estado. Con esto estamos cumpliendo con los olvidados de la tierra, con el pensamiento artiguista y con muchos planteos que la izquierda tenía sobre la tierra.

-El senador Rafael Michelini ya ha planteado críticas al proyecto.

-Ahora empezamos una discusión importante, y por suerte el Parlamento siempre mejora las leyes. Él tiene otra idea sobre el origen de la concentración, y cuando el tema se discuta en el Senado la planteará. Tiene todo el derecho a plantear sus objeciones, lo conozco bien a Rafael y sé que podemos llegar a un acuerdo.

-A raíz de la votación negativa de Víctor Semproni con el interpretativo el FA comenzó a rediscutir la disciplina partidaria. ¿Teme que pueda haber complicaciones?

-Es muy fácil disciplinarse cuando estás en la oposición, porque no duele. Así y todo, no siempre hubo consenso. Hay que recordar el debate por el balotaje, siempre hubo gente que se desmarcaba, pero en aquel momento no dolía tanto como estando en el gobierno. Pero después empezamos a gobernar y el FA no logró tomar conciencia. Agarramos la Intendencia de Montevideo, y cuando se produce la discrepancia por el Casino Carrasco, que provocó la renuncia de Tabaré, y hoy, a la distancia, hay que admitir que el FA no hizo nada, ni siquiera pasó a Zabalza a la comisión de disciplina. Todo eso demoró tres años, marcó un precedente. En el gobierno de Tabaré sucedió con las Unitas, con la misión a Haití y con la Ley de Educación, en el que sí intervino el Tribunal de Conducta. ¡Pero demoró tres años en fallar! Si habrá que ajustar los tiempos en el FA. Nuestra idea es unidad en la diversidad, pero también la unidad de acción.

-¿Qué está planteando el MPP en materia de cambios para el FA?

-El fin de semana vamos a plantear tres conceptos. Primero la discusión con franqueza, segundo el respeto a los tiempos, hay momentos para la discusión, momentos para la decisión y después hay que dejar hacer. Y después la importancia de comprometernos con esta construcción. Coincidimos con Tabaré en que el FA es una herramienta y no un fin en sí mismo, y es una herramienta genial, que le ha permitido a la izquierda ser gobierno. Pero hay que adaptar esa herramienta, porque el "no toquen nada" significa un retroceso. Hay que pensar en los comités que precisamos para 2011, para que sigan siendo el cimiento de la organización, la llama encendida de los más comprometidos.

Por acá iría

Algunos de los temas que tratará el ministro Eduardo Bonomi en su discurso están basados en el documento "Proyecto de País Productivo y Solidario". Se hará hincapié en la vigencia del proyecto nacional que debe ser considerado en una "situación nueva", distinta a la del país de hace 8 años atrás, y se planteará "seguir con la defensa y el aprovechamiento de los recursos naturales", tanto los tradicionales como los nuevos (minería) para basar en esto el desarrollo productivo con la generación de trabajo y recursos a distribuir. Además de continuar con la diversificación energética, se planteará un "mayor desarrollo de la logística: rutas nacionales, trenes, navegación fluvial y todas las formas de comunicación necesarias". En cuanto a la política internacional se planterá la necesidad de "seguir con el proceso del Mercosur y el Mercosur ampliado, así como los acuerdos de región a región", ampliando el comercio y la mejora de las relaciones diplomáticas y políticas con todos los países del mundo.

-¿Y cuál es la idea con la presidencia del FA?

- En algún momento habló de la conveniencia de que Tabaré Vázquez se pronuncie sobre su postulación para 2014 ¿Se le fueron las dudas?

-Ya me las ha despejado bastante. No totalmente, porque no lo ha explicitado, pero a medida que pasa el tiempo se me van yendo las dudas. Es una figura que no tiene objeciones y ya lo conocemos gobernando, así que ya está. La limitación que puso fue la biología y yo lo veo muy bien. Anda mejor que cómo terminó. Repechó bastante. Y da señales, todos lo vimos en la cena del Partido Socialista y el comité Cuaró. Puede ser subjetivo, pero el que sepa leer que lea. Él se está posicionando en esa posibilidad, entonces nos simplifica la mitad del camino, porque después hay que ajustar la fórmula.

-¿Le gusta la idea de que lo acompañe Raúl Sendic?

-No tengo una posición personal. Lo que tengo claro es que nosotros como sector no tenemos ningún nombre.

-Vázquez hizo su planteo de renovación en la orgánica del FA, pero muchos han cuestionado que durante su gobierno esa misma orgánica no fuera tenida en cuenta. ¿Es más difícil ser orgánico desde el gobierno?

-Es distinto, hay un problema de tiempos. Cualquiera que conozca la agenda de trabajo de un ministro o de un director de área sabe que los tiempos son acotados. Yo puedo recorrer un montón de comités de base un 25 de agosto, pero no lo puedo hacer todos los días. Otro problema es que el FA no ajustó sus tiempos, hay momentos para participar, otros para resolver y momentos para actuar. Si cuando un ministo empieza a hacer algo la discusión recién arranca en la Mesa Política, no puedo trancar la gestión del país. Más bien es la Mesa Política que tiene que aggiornarse a la realidad del país. A algunos compañeros les ha costado pasar al otro lado del mostrador, y pasó durante el gobierno de Tabaré, que hubo cosas que resolver, y los tiempos quedaron desfasados porque había que gobernar.

-En ocasión de las internas en Argentina, el responsable de Internacionales del MPP, Marcos de Campo, decía que a la izquierda uruguaya le costaba entender al peronismo. ¿Coincide?

-No sólo a la izquierda uruguaya le pasa. El peronismo es algo difícil de entender para todo el mundo. Muchos de nosotros siempre nos interesamos por comprenderlo, por un tema de cercanías. Estando presa viví con dos muchachas montoneras que estaban en Uruguay, y me interioricé mucho en la realidad política de ellos. El peronismo, más allá de su policlasismo y sus múltiples corrientes ideológicas, tiene un fuertísimo sentimiento de pertenencia. Es un sentimiento el peronismo. A cualquier sindicato que entrás en Argentina, lo primero que ves es el retrato de Evita, y hay toda una mística en torno a su figura. Hay que leer sus discursos, ver el pensamiento y la vida de Eva Perón para comprender esa adhesión de los más humildes. Leonardo Favio decía que él era peronista porque siendo un niño vivía en una familia que pasaba hambre, y el peronismo le llenó la mesa de alimentos. Esas cosas, si sos un niño no las olvidás más, las colonias de vacaciones obreras, la ciudad infantil y tantas cosas. Hace pocos días estuve en Campana, en la inauguración de la escuela José Artigas, y las casas que había inaugurado Evita estaban ahí todavía, y la gente lo tiene en su memoria. Hay que comprender todo eso para entender la lógica de ese pueblo. Sin esa información corrés el riesgo de opinar ligeramente y eso es muy peligroso.

-¿Piensa que esa cercanía histórica sirvió para mejorar la relación bilateral?

-Mujica conoce la política argentina más que yo incluso, y tiene más fuentes de información. Es evidente que Pepe hizo un esfuerzo deliberado para estrechar los lazos y mejorar la relación. Para todos nosotros la Patria Grande es una opción política y filosófica.

-¿Sintió alivio con el buen resultado que obtuvo Cristina Kirchner en las internas?

-Sí, claro que sentí. Y ojalá que gane en primera vuelta. Es un gobierno con el que hemos podido entablar un diálogo y destrabar los puentes. Y mucho más que eso, tenemos muchos acuerdos. Un país como Uruguay no puede estar peleado con sus vecinos. Para mí cuatro años más de Cristina nos vienen fenómeno a los uruguayos.