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Internacional | Miércoles 05 • Abril • 2017

El Consejo de Seguridad de la ONU se reúne hoy de urgencia para analizar un posible ataque con armas químicas en Siria

Más de 60 personas murieron y decenas fueron heridas ayer en un bombardeo en el que se sospecha que se utilizaron armas químicas, en la ciudad siria de Jan Shijun, ubicada en el sur de la provincia de Idleb y bajo el control de las milicias opositoras al gobierno del presidente Bashar al Assad. El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) convocó a una reunión de urgencia para analizar el caso y buscar responsables.

El bombardeo en Jan Shijun tuvo lugar en la madrugada de ayer, mientras los 75.000 habitantes de esta ciudad dormían. Como resultado, murieron 58 personas y más de 200 resultaron heridas, según informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, organización civil opositora con sede en Londres que hace un seguimiento del conflicto sirio. La cifra varía según la fuente. La Defensa Civil Siria en Idleb, integrada por voluntarios que hacen labores de rescate en áreas que están fuera del control del gobierno, confirmó la muerte de 50 personas, mientras que la organización civil UOSSM, fundada en Francia para brindar atención médica en Siria, elevó el número a “más de 100”.

Todos coinciden en que se trató de un ataque con armas químicas. El observatorio informó que muchos heridos presentaban síntomas de asfixia, vómitos y dificultades para respirar. Un comunicado de la Defensa Civil Siria agregó que algunos presentaban espasmos y echaban espuma por la boca. “Poco después del ataque, comenzó a expandirse un olor a gas por la ciudad”, dijo el director del opositor Centro de Información de Idleb, Obeida Fadel, después de acusar a las fuerzas gubernamentales sirias de liderar el ataque. En declaraciones telefónicas a la agencia de noticias Efe, Fadel afirmó que los aviones bombardearon barrios residenciales de Jan Shijun con proyectiles que contenían gas sarín.

Por su parte, el presidente del Consejo Local de la ciudad, Osama al Siada, dijo a Efe que “aviones de las fuerzas gubernamentales” efectuaron cuatro bombardeos con proyectiles que contenían gas cloro y gas sarín en distintas áreas de Jan Shijun. “Tres fueron dirigidos contra viviendas de civiles en el barrio del norte y el cuarto contra el centro de la población”, precisó. La Coalición Nacional Siria, principal alianza opositora del país, difundió una denuncia similar.

El presidente sirio no hizo ninguna declaración oficial ayer, pero una fuente gubernamental dijo a Efe que las acusaciones contra el gobierno “son nulas y sin efecto”, al tiempo que aseguró que “ni los aviones sirios ni los rusos han empleado nunca armas químicas en su lucha contra el terrorismo”.

Un integrante del Ejército sirio, citado por el diario libanés Daily Star, también negó las acusaciones, que describió como propaganda de la oposición.

Sin embargo, para la alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini, “hay una responsabilidad objetiva de cualquier régimen sobre la protección de sus propios civiles, y esto es un principio que es válido bajo la ley internacional en cualquier caso”. La jefa de la diplomacia europea insistió en que la UE apoya la negociación auspiciada por la ONU en Ginebra como “único camino”, y advirtió que el bloque sólo dará apoyo financiero a la reconstrucción del país si hay un acuerdo político y una transición inclusiva que pongan fin al conflicto. Este diálogo entre el gobierno y la oposición podría complicarse después de lo ocurrido ayer.

Junto a Mogherini habló el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, quien dijo que aunque el organismo internacional todavía no tiene “una confirmación oficial o fiable” sobre el bombardeo a Jan Shijun, sí entiende que “fue un ataque químico que vino del aire”.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de urgencia hoy para analizar lo que pasó en Jan Shijun, en respuesta a un pedido de Francia y Reino Unido. Según Londres, la cita de hoy deberá servir para llamar la atención sobre el ataque y para “presionar” a quienes vetaron en el pasado la imposición de sanciones por el uso de armas químicas en Siria, tal como hicieron en febrero Rusia y China. La primera ministra británica, Theresa May, pidió una “investigación” acerca del bombardeo y condenó “el empleo de armas químicas en todas las circunstancias”. Concluyó: “Si se demuestra, esto constituirá una nueva evidencia de la barbarie del régimen sirio”.

Francia también apuntó al gobierno de Al Assad e insistió en que debe rendir cuentas. “Como en Guta el 21 de agosto de 2013, Bashar al Assad ataca a civiles con medios prohibidos por la comunidad internacional”, dijo el presidente francés, François Hollande, en un comunicado. También el gobierno de Estados Unidos condenó el ataque de ayer, que “no puede ser ignorado”, según dijo a periodistas el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer.

En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, pidió al Consejo de Seguridad de la ONU que adopte una “posición clara” si se confirma la responsabilidad de Al Assad en el ataque químico. De confirmarse, dijo Gabriel, se trataría de un caso “de crueldad casi incomparable”.

La comisión de la ONU que investiga los crímenes cometidos en el marco del conflicto sirio dijo que está analizando el ataque, algo que también está haciendo la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas.

La ofensiva en Jan Shijun tuvo lugar horas después de que aviones no identificados bombardearon un hospital de Maarat al Nuaman -también en Idleb-, que atendía a víctimas de supuestos ataques químicos realizados la semana pasada. Hasta ayer se desconocía el número de muertos y heridos.


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