Las integrantes de El Árbol Lejano (Luis de la Torre 1026) definen su espacio como “casa de cuentos”. Surgió en 2016 con el propósito de dar cabida a actividades relacionadas con la literatura infantil ilustrada, en un ámbito íntimo y cálido.

“Mediante talleres, muestras, venta de libros y funciones de narración buscamos acercar a personas de todas las edades el libro ilustrado como una forma de arte en la que la palabra y la imagen se unen para contar historias. Desde el principio nuestro objetivo ha sido diseñar contenidos propios e invitar a profesionales del mundo del libro a desarrollar actividades en conjunto; por ejemplo, el taller Cuentos en una caja, con la ilustradora argentina María Canale, o el curso El libro como juguete, con la narradora nicaragüense Tania Santa Cruz. También hemos recibido las visitas de la ilustradora francesa Emmanuelle Bastien y de la argentina Cecilia Afonso Esteves, quien brindó un taller de creación de libro ilustrado en 2016”, cuenta Joaquina Guidobono, licenciada en Artes y directora de El Árbol Lejano.

Este martes da inicio El laboratorio de la imaginación, un taller destinado a niños de cuatro a 12 años, en el que explorarán en torno a libros ilustrados que servirán como disparador de actividades de incentivo de la imaginación. Los talleres tendrán lugar los martes y jueves de febrero, de 15.30 a 17.00 (por inscripciones o consultas, se debe escribir al correo electrónico elarbolejano@gmail. com o visitar la página de Facebook El Árbol Lejano). “Nuestro objetivo principal es desarrollar una mirada poética del entorno por medio de la literatura y la ilustración. Invitamos a observar el mundo desde nuevos puntos de vista, donde los objetos que tenemos a nuestro alrededor puedan convertirse en protagonistas de una historia y, por ejemplo, las baldosas de la vereda puedan transformarse en el soporte para contar un cuento”, dice Guidobono, que estará a cargo del taller junto con Lucía Rosmarino, licenciada en Mediación Cultural y gestora de las actividades de la casa de cuentos.

“Nuestra mayor expectativa con la propuesta de verano es que los niños que asistan puedan disfrutar de estar en contacto con libros que despierten su curiosidad y que puedan vivir la emoción de imaginar sus propias historias. Asimismo, que puedan llevarse una experiencia que perdure en el tiempo y los invite a explorar su entorno con ojos nuevos”, agrega.

Personajes en busca de una historia

Por otra parte, bajo la consigna “Historias de papel o cómo crear un personaje de cualquier planeta”, la especialista en literatura infantil Virginia Mórtola y la ilustradora Magdalena Sayagués (Con amigos es mejor, de Magdalena Helguera; Zipisquillas, de Germán Machado; Julián es un pulpo, de Félix Bruzzone) estarán a cargo de un taller de escritura e ilustración, dirigido a niños de siete a 12 años, en la librería Escaramuza (Pablo de María 1185). La propuesta consiste en ocho encuentros, que transcurrirán los lunes y miércoles de febrero, de 15.00 a 16.30, en los que se trabajará en la construcción de personajes, de los que se elegirá uno para construir su universo. Para inscribirse y obtener más información hay que escribir al correo electrónico actividades@escaramuza.com.uy.

Tardes de cuentos y amigos

Desde el 6 hasta el 22 de febrero, Espacio Dinámica (Av. Pérez y Fuentes M280, S1, El Pinar) ofrece una serie de talleres, cada día uno distinto, de martes a jueves, de 15.00 a 18.30. Estarán a cargo de Mariana Stein (plástica), Romina Méndez (cocina) y Maia Filippo (títeres). La idea es partir de un espacio de lectura al aire libre, de la que surgirá la actividad central de cada uno, y finalizar con una merienda compartida. La propuesta está dirigida a niños de tres a diez años. Por más información e inscripciones, llamar al 091791902.

Mórtola y Sayagués describen en ocho pasos el proceso de trabajo que pondrán en funcionamiento: “1. Conoceremos varios personajes de la literatura infantil. Investigaremos sus características y su mundo. Jugaremos a cambiarlos de escenarios. 2. La creación será a partir de juegos creativos desde la ilustración y la escritura. Exploraremos diversos modos de ilustrar a partir de variedad de materiales (papeles de diferente textura, cartón, etcétera). Usaremos formas y colores para dar sustancia a las creaciones. Escribiremos a partir de la ilustración y luego enriqueceremos la ilustración a partir de lo escrito. 3. Construiremos el lugar donde vive. 4. Le encontraremos familiares, amigos y adversarios. Inquietudes, deseos, gustos, temores, anhelos, de la A a la Z. 5. Pasará una noche de terror. Tendrá una visita inesperada. Imaginaremos una aventura. Y un día común y corriente. 6. Irán todos juntos de campamento y veremos qué sucede. 7. Nos dejaremos sorprender. 8. Disfrutaremos del encuentro”.

Mórtola ya había dado una serie de talleres en Escaramuza (Bosque de palabras), en torno a la lectura de álbumes ilustrados y la creación, junto con las escritoras Mercedes Calvo y Virginia Brown y los ilustradores Nico Barcia y Valentina Echeverría. “Mi experiencia en Escaramuza fue y es buenísima. El lugar es bellísimo y el taller parece una cuevita donde Horacio el oso, una gran ilustración que hay en una de las paredes, nos acompaña y forma parte. Me siento como en casa. Mi experiencia en talleres de expresión escrita empezó un poco antes y mi trabajo con niños, mucho más. Lo cierto es que me encanta escucharlos y disfruto mucho con sus ocurrencias. Les doy valor, porque lo tienen”, cuenta.

Sobre lo que viene, explica: “Nuestra principal expectativa es que niñas y niños habiten el espacio del taller con comodidad y confianza. Que desplieguen su imaginación y creatividad a partir del juego y disfruten del verano aun en el horario en que hay que esconderse del sol. El objetivo del taller es que trabajen en la creación de un personaje. Magdalena ilustra a partir de recortes de papel; ella aporta su experiencia en este universo y el de las texturas y los colores. Y yo trabajo con la palabra. Es una combinación que me parece muy interesante”.