Con un discurso en el que se vanaglorió de las medidas que anunciaba y llamó a las autoridades a dar “el ejemplo”, el presidente argentino, Mauricio Macri, anunció tres medidas para reducir el Estado, especialmente sus jerarquías y sus sueldos. Se reducirá 25% de “los cargos políticos del Poder Ejecutivo”, los jerarcas –de subsecretarios para arriba– no tendrán aumento de sueldo este año y se prohibirá que contraten a familiares directos.

“¿Son, se hacen o piensan que somos estúpidos?”, se preguntó ayer la ex presidenta y actual senadora Cristina Fernández en su cuenta de Twitter, donde linkeó una nota publicada en el diario Tiempo Argentino. En ella se recuerda, al igual que en el periódico Página 12, un informe de la fundación Libertad y Progreso publicado en abril que informa que, al asumir la presidencia, Macri creó cinco nuevos ministerios, con sus respectivas secretarías y direcciones, y aumentó el gabinete 25%, lo mismo que ahora se propone recortar. En el informe, se señala que, aunque el gobierno de Macri llegó con un discurso en el que aseguraba que “se proponía reducir el déficit fiscal y actuar sobre el gasto”, “no se advierte un claro resultado”, sino que, por el contrario, “el organigrama implantado para el Poder Ejecutivo Nacional ha sido el más frondoso en la historia del país”: se aumentó de 16 a 21 el número de ministerios, de 70 a 87 las secretarías del Estado y de 169 a 204 las subsecretarías.

“Si los argentinos están haciendo su aporte, la clase política tiene que dar el ejemplo. La austeridad tiene que partir de la política”, aseguró Macri en su discurso. Agregó: “Vamos a reducir uno de cada cuatro cargos políticos del Poder Ejecutivo; durante 2018 los funcionarios no van a tener aumentos de sueldo. Habrá un recorte del 25% de los puestos actuales, lo que significará 1.000 cargos menos y representará un ahorro de 1.500 millones de pesos [argentinos] al año [unos 76 millones de dólares]”. Sin embargo, ni el mandatario ni Andrés Ibarra, el ministro de Modernización, cartera que se encargará de ejecutar los cambios, aclararon en qué áreas se hará la reducción. Algunas voces críticas del gobierno ya manifestaron su temor a que se produzca en sectores sensibles como educación o salud.

“Necesitamos nuevas estructuras, más ágiles, más atentas y preparadas para funcionar mejor, que significa solucionar los problemas de la gente”, agregó el presidente al referirse a la reducción en las jerarquías del Estado, el primer anuncio realizado ayer.

La segunda parte de las medidas dispuestas por Macri implica el congelamiento de los sueldos más altos del Estado a partir de los subsecretarios, aclaró Ibarra, y no alcanza a los funcionarios, que negociarán sus aumentos en paritarias a partir de abril. De acuerdo con los datos publicados por el Ministerio de Modernización en setiembre de 2017, los publicados por medios argentinos y la página web Chequeado, un subsecretario cobra 152.000 pesos mensuales (más de 7.500 dólares), un secretario 168.000 (más de 8.500), un ministro 183.000 (más de 9.000), la vicepresidenta, Gabriela Michetti, 192.000 (casi 10.000) y el presidente 208.000 (más de 10.500). Esto sin tener en cuenta los eventuales extras que puedan cobrar; por ejemplo, el ministro de Turismo, Gustavo Santos, cobra 13.200 pesos más (casi 700 dólares) por el desarraigo, ya que viene del interior. Otra excepción es la del canciller Jorge Faurie, que por ser diplomático de carrera tiene el sueldo determinado por la ley de servicio exterior: 347.000 pesos (unos 17.700 dólares), informó Chequeado.

La tercera parte del anuncio recae sobre los familiares de los jerarcas: “Ningún ministro puede tener familiares en el gobierno”, dijo Macri, y luego lamentó: “Con esta medida vamos a perder colaboradores, y eso me da mucha pena, pero siempre dijimos que queríamos hacer un país más transparente”. La medida se impondrá por medio de un decreto que se publicará en los próximos días y tendrá efecto retroactivo, por lo cual serán destituidos quienes ocupan cargos de confianza y son padres, hijos, cónyuges, hermanos, abuelos, nietos, nueras, yernos y cuñados de ministros (ver gráfico). Ni Macri ni Ibarra aclararon si estos despidos están incluidos en el 25% que se anunció como primera medida.

La ola de despidos

Macri anunció esta reducción en los cargos políticos de mayor jerarquía, pero los que realmente están sufriendo la segunda ola de despidos son los funcionarios de decenas de órganos del Estado, que usualmente cuentan con menos alternativas para conseguir un trabajo que quienes salen de cargos de jerarquía.

El sindicato Asociación de Trabajadores del Estado informó que el gobierno pretende despedir a 19.000 funcionarios y contratados durante 2018 para cumplir con los requisitos de un escrito presentado por consultoras privadas. Esa cifra superaría la de 11.000 despidos en los primeros meses del gobierno de Macri.

En número concretos, entre diciembre y enero han sido destituidos 520 trabajadores de distintos organismos, 400 del Yacimiento Río Turbio, 260 de Fabricaciones Militares en Azul, 250 del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, 130 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, 120 del Hospital Posadas y 34 de canales públicos de televisión.

Ni bien se produjo el anuncio de las medidas que se adoptarán en estos días, renunciaron Mariana y Lorena Triaca, hermanas del titular de la cartera de Trabajo Jorge Triaca, uno de los ministros con más familiares dentro de la administración (ver gráfico). Además de sus dos hermanas, trabajan en el Estado su esposa y un cuñado.

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