Con 19 votos a favor -entre ellos el de Uruguay-, cinco en contra y ocho abstenciones, el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó ayer una resolución en la que se exhorta al gobierno de Venezuela a reconsiderar la convocatoria a elecciones presidenciales fijadas para el 22 de abril.

En el texto aprobado durante la sesión extraordinaria sobre “los últimos acontecimientos en Venezuela” se afirma que la convocatoria de comicios presidenciales para el 22 de abril “imposibilita la realización de elecciones democráticas, transparentes y creíbles de conformidad con las normas internacionales”. Es por esto que se exhorta al gobierno que encabeza Nicolás Maduro a que presente un nuevo calendario electoral que “haga posible la realización de elecciones con todas las garantías necesarias para un proceso libre, justo, transparente, legítimo y creíble”. Además, piden que las elecciones "incluyan la participación de todos los partidos y actores políticos venezolanos sin proscritos de ninguna clase”, “observadores internacionales” y “un Consejo Nacional Electoral cuya composición garantice su independencia y autonomía”.

La decisión de la OEA, que tuvo los votos negativos de Venezuela, Bolivia, Surinam, Dominica y San Vicente y las Granadinas, fue tajantemente rechazada por el gobierno venezolano, quien por medio de su representante en la OEA, Samuel Moncada, expresó que “los países que hoy están atentando contra las elecciones en Venezuela, abogan en contra del proceso de paz en el país”. Moncada dijo, además, que la convocatoria a elecciones está avalada por la Constitución y que la resolución aprobada forma parte de una estrategia de Estados Unidos en contra de Venezuela.

El presidente Maduro propuso que el 22 de abril, además de las elecciones presidenciales, se realicen los comicios legislativos y de todos los concejales del país. La principal coalición opositora, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), anunció el miércoles que no participará en las elecciones presidenciales por no contar con las garantías debidas para hacerlo.

Un día antes, el martes, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, pidió a la comunidad internacional que imponga sanciones más amplias contra el gobierno de Maduro. “Las sanciones son la herramienta diplomática más fuerte que tenemos, así que pido a los Estados que introduzcan más sanciones, más amplias y más fuertes contra este régimen. Las sanciones no harán daño a la gente de Venezuela, sino a los bolsillos de aquellos que se apropian del dinero que queda”, dijo Almagro.