Cortar el cable sin que explote la bomba

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Los televisores eran unos artefactos pesadísimos con dos cuernitos encima, que servían para ver un puñado de canales que empezaban a transmitir en horas de la tarde. Algunas personas hablan de épocas en las que ni siquiera existían los televisores, pero cuesta creerles. Con el tiempo, los horarios de transmisión se extendieron, y, años más tarde, llegó algo maravilloso llamado “televisión por c...
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Los televisores eran unos artefactos pesadísimos con dos cuernitos encima, que servían para ver un puñado de canales que empezaban a transmitir en horas de la tarde. Algunas personas hablan de épocas en las que ni siquiera existían los televisores, pero cuesta creerles. Con el tiempo, los horarios de transmisión se extendieron, y, años más tarde, llegó algo maravilloso llamado “televisión por cable”, que consistía en un montón de canales a cambio de una erogación mensual. Así descubrimos que existían canales enteros dedicados a las manualidades, a la cocina y a los documentales de la Segunda Guerra Mundial. También había de cine, pero cada vez menos, cada vez más premium y cada vez más doblados.

Un día, a estos servicios les llegó su Uber, llamado Netflix. A cambio de una erogación mensual, este servicio consistía en un montón de películas y series que podían verse por internet en el momento en que uno lo deseara. Había desembarcado el streaming. Desde 2011 las ofertas de televisión a demanda por medio de la computadora u otros dispositivos inteligentes se multiplicaron, incluso por parte de las empresas de cable, que intentaron detener la hemorragia de clientes. Estas son algunas de las opciones disponibles de manera legal en Uruguay.

¡No me cortes!

Si sos usuario de TCC, podés acceder a TCC Vivo, que promete más de 2.000 contenidos de películas, novelas, musicales y programación infantil, además de las incluidas en los paquetes premium de Fox y HBO. Nuevo Siglo ofrece algo similar con sus bibliotecas de NSNOW On-Demand, mientras que Montecable promociona las plataformas live de señales variadas de series, películas, programación infantil y hasta para adultos, siempre que se encuentren dentro del paquete contratado. Los precios varían según la cantidad de canales que uno desee.

Pegó primero

Netflix es la opción más popular en todo el mundo y también en Uruguay. Cuenta con la mayor variedad de programación, aunque la calidad también sea variada. En sus comienzos tenía un catálogo vasto de cine y televisión, que perdió parcialmente cuando los estudios que la proveían de contenido armaron sus propios servicios. Sus series originales colocaron al streaming en las ceremonias de premiación, y en los últimos tiempos está apostando por sus propias películas de alto costo –aunque podría dedicar unos dólares más a los guiones–. El servicio básico cuesta 9 dólares por mes, aunque si queremos HD y dos pantallas al mismo tiempo (para compartir la cuenta con la abuela) el precio es de 11 dólares. Por 14 dólares mensuales hay Ultra HD y cuatro pantallas simultáneas.

Te mando Bezos

Muchos uruguayos ya tenían su cuenta de Amazon, pero recién a finales de 2016 pudieron suscribirse a Prime Video, el servicio de televisión a demanda de la empresa de Jeff Bezos. El menú de films y series es muy limitado, y cuesta creer que no estén algunas ficciones que ellos mismos producen. Sin embargo, su precio promocional de tres dólares por mes durante seis meses, que luego se transforman en el doble, y la presencia de algunos títulos que justifican el desembolso lo convierten en otra opción interesante. Claro que deberá engrosar sus filas para que el gran público le sea fiel.

No es televisión

HBO ofrecía sus contenidos originales a aquellos que se hacían suscriptores de sus paquetes de cable, pero a partir de 2017 se amplió a los dispuestos a abonar 14 dólares por mes. No es poco dinero, y el contenido no es abundante, pero la compañía apuesta a la calidad. Y si hablamos de Los Soprano, The Wire, Boardwalk Empire, Six Feet Under, Westworld, Game of Thrones, The Newsroom, Curb Your Enthusiasm, Silicon Valley y Veep, estamos hablando de un alto nivel de calidad.

¡Teléfono!

Los usuarios de telefonía de Claro con contrato tienen a su disposición en forma gratuita el servicio Claro Video, que ofrece una interesante variedad de contenido “clásico” y reciente, además de una sección de alquileres que incluye estrenos que salieron de la cartelera cinematográfica hace poco tiempo. Otros usuarios podrán suscribirse por 200 pesos mensuales. Habría que pasarlo a dólares para hacer la comparación con los otros. ¿Alguien tiene una calculadora?

Largo de aquí

Con una oferta de más de 3.000 películas se encuentra QubitTV, servicio nacido en Argentina. Parece estar enfocado a un cine alejado de los grandes blockbusters que hacen saltar la taquilla, además de títulos clásicos del séptimo arte. También incluye una zona de alquiler con estrenos recientes, en la que puede colarse la ocasional cinta de Transformers. El costo del servicio básico es de 180 pesos por mes.

Bien nuestro

La opción uruguaya se llama ClickVeo!, con signo de exclamación incluido, aunque solamente el de cierre. Este servicio está dedicado en exclusiva a contenidos locales, aunque no se limita a films y series, sino que incluye acervo audiovisual y radial de Uruguay, y hasta espectáculos de stand up. Tiene un costo de 180 pesos mensuales, que se debitan de la cuenta de Antel que se asocie al servicio.

Algunas empresas permiten descargar parte de sus contenidos al celular o la computadora, para disfrutar en los momentos en que uno esté sin internet (o sin wifi). Otras pistas para el mayor disfrute de cada una de esas opciones podrán ser halladas en las secciones de “preguntas frecuentes” de cada sitio o interactuando directamente con otros usuarios, como si estuviéramos en el lejano siglo XX.

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