Más de 2.000 personas se congregaron ayer en una marcha convocada por la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM), la primera de las movilizaciones que esa organización definió hacia la próxima Rendición de Cuentas. A las 18.00, cooperativistas de todo el país se concentraron en la explanada de la Intendencia de Montevideo para después dirigirse hacia la sede del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Antes de que comenzara la marcha se repartieron las bombas de estruendo que se escucharon durante toda la tarde. El ánimo general era de alegría, muchos asistieron con sus hijos, que fueron los que más sufrieron el ruido de los cohetes. Esa presencia de las familias fue uno de los puntos destacados en el discurso de Alicia Maneiro, presidenta de la Federación: “Tenemos que estar en la calle porque es lo que sabemos hacer [...] Nos manifestamos con nuestros gurises, en familia, con orden, con respeto, pero siempre juntos”, dijo.

Maneiro señaló que la actual plataforma reivindicativa de FUCVAM es amplia y contiene temas “candentes”, agregando que, si bien el presidente Tabaré Vázquez es el que está a la cabeza del Poder Ejecutivo, “el que tiene la potestad de decir ‘sí, se puede’ está acá”, dijo mientras señalaba la sede del MEF, en referencia al ministro, Danilo Astori.

Entre los reclamos principales, la presidenta destacó la rebaja de los intereses aplicados a los préstamos que fueron solicitados después de 2008. En la actualidad, los créditos concedidos por la Agencia Nacional de Vivienda (ANV) tienen un interés de 5,25%; FUCVAM reclama que sea de 2% para todas las familias. “Tenemos un solo movimiento; FUCVAM tiene más de 500 cooperativas afiliadas, pero algunas que pagan 2% y otras 5,25%; [esa diferencia] es el interés de mercado. Tenemos que pelear para que no [se aplique], porque estas viviendas no son parte del mercado [...], por eso no debemos tener un interés que regula el crédito hipotecario privado”.

Por su parte, Jorge Díaz, secretario general de la Federación, destacó la necesidad de eliminar el IVA a los materiales de construcción y pidió que se aumente en 60 millones de dólares el presupuesto destinado al Fondo Nacional de Vivienda. “Nosotros advertimos que si no se le pone más dinero al Fondo esto va a estallar. [...] Hoy podemos decir que vamos a cumplir con las 10.000 viviendas que estaban [planificadas] para el quinquenio, pero la realidad indica que estamos en condiciones de tener 14.000, y eso determina la necesidad de que tengamos, por lo menos, 60 millones de dólares más por año, para que los compañeros no tengan que esperar dos o tres años porque los préstamos están trancados. Advertimos que esto va a pasar, y no lo vamos a permitir”, aseguró.

Díaz también hizo referencia a Un Solo Uruguay, movimiento de los “autoconvocados”, y marcó las diferencias que los separan: “Nosotros somos trabajadores”, dijo. “El patrimonio de muchas personas es muy rico y no se lo toca, los grandes terratenientes pagan vintenes. El dinero de la clase poderosa tiene que volcarse a la vivienda si quieren un país productivo”.