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No es precisamente una novedad. De hecho, no hace falta buscar demasiado en la memoria para invocar, como ejemplo anterior, a la icónica serie de libros Elige tu propia aventura, ideada por Edward Packard, cuyo primer volumen salió en 1979. Antes, sin embargo, se puede pensar también en los cuentos que FT Marinetti publicó en el volumen Los amores futuristas (1922), que proponían varios finales alternativos o, yendo bastante más hacia atrás, en la novela satírica Jacques el fatalista y su maestro (1796), de Denis Diderot, que presentaba tres conclusiones que reclamaban todas ser “la real”.

En todo caso, en los últimos años este tipo de ficciones, que privilegian el rol creativo del lector, han cobrado cada vez un lugar mayor en el mainstream, sobre todo desde el surgimiento de los videojuegos y, más precisamente, de los juegos de ficción interactiva, que a mediados de los 70 (sus orígenes suelen fijarse en la década anterior) dieron el gran salto, con la aparición de juegos de aventura conversacional como Colossal Cave Adventure y Zork. Casos recientes de esta tendencia son la serie Mosaic, de Steven Soderbergh, estrenada a fines de 2017 y, de ese año también, la novela visual ya devenida de culto Doki Doki Literature Club!, ópera prima del estadounidense Dan Salvato, diseñador y programador de 26 años con una ya importante carrera en el mundo de los videojuegos, lanzada en setiembre de manera gratuita en su web y, un mes después, mediante la plataforma Steam.

Para comprender la naturaleza profundamente removedora de DDLC! es inevitable hacer algo de historia. Inspirado en los mencionados juegos de aventura estadounidenses (sobre todo en King’s Quest y Mystery House), el japonés Yuji Horii creó, a principio de los 80, The Portopia Serial Murder Case, considerada la primera novela visual japonesa, que fijó las características del género y marcó un punto de quiebre con respecto a sus modelos. Siguiendo de alguna manera estas nuevas propuestas, en 1994 la compañía Konami lanzó Tokimeki Memorial, que popularizó en el mercado los simuladores de citas (conocidos por el término bishōjo, “chica linda”) y estableció las bases que serían fundamentales para este subgénero.

Desde entonces la acción suele desarrollarse en un entorno realista y cotidiano para el jugador, que en el recorrido toma decisiones (qué hacer o qué decir a partir de una lista de opciones posibles) que afectan no sólo su relacionamiento con el personaje de su preferencia, sino que determinan sus experiencias e, incluso, el final al que llegará. A su vez, como enumera Patrick Galbraith, en estos juegos el mundo es visto desde los ojos del protagonista (a menudo masculino), que casi nunca aparece en pantalla; los fondos son estáticos y cambian cuando cambia la locación; del mismo modo, los personajes tienen un conjunto limitado de poses que varían de acuerdo a sus reacciones y, en su mayoría, son chicas que se caracterizan por una personalidad muy marcada, pelo y vestimentas exageradas, cercanas al estilo del anime. Además, aparecen en todo momento textos en pantalla que describen el lugar, el contexto y los pensamientos.

En el caso de DDLC!, la historia es sencilla: un día, al salir de su casa hacia el instituto, el protagonista (cuyo nombre elige el jugador al comenzar) se encuentra con su vecina Sayori, de quien fue muy amigo en la infancia, que lo exhorta a ir caminando juntos; más adelante, le cuenta sobre un club de literatura al que se unió y le pide por favor que la acompañe a la reunión de esa tarde, a lo que el jugador/protagonista accede. Una vez en el salón indicado, conocerá a las otras integrantes del grupo: Monika, Yuri y Natsuki, tres chicas muy distintas en personalidad y aspecto, pero todas muy atractivas para el protagonista, que decide unirse al club para pasar tiempo con ellas.

Todos los días transcurren, así, entre tareas como escribir y leer poesía, ir y venir de clases, tomar el té y comer cupcakes, entre encuentros cada vez más íntimos con alguna de las compañeras, proyectos liceales, pequeñas riñas e histeriqueos, todo en un entorno cute, con una delicada música de fondo y tonos rosados. No obstante, a partir de un suceso que sería grosero revelar, el juego da un giro y comienza a cambiar: los personajes actúan de maneras extrañas, empiezan a decir incoherencias, la imagen se distorsiona y las rupturas de la cuarta pared (las interacciones intencionales con el jugador en tanto jugador, y no en tanto personaje) se hacen continuas. Yuri, Sayori, Monika y Natsuki, que en gran medida están delineadas según los estereotipos clásicos de estos juegos, llevan sus comportamientos al extremo y fallan, como si los mismos archivos (que, de hecho, se van modificando a medida que avanzamos) estuvieran siendo corrompidos, como si el guion estuviera siendo reescrito.

Para no caer en spoilers, baste afirmar que esa virazón no es meramente estilística o argumental, sino más profunda: el juego pasa rápidamente de ser una clásica simulación de citas a un thriller psicológico que desmonta el género y denuncia la objetivización de la mujer, a la vez que encuentra su centro en temas tan acuciantes como la depresión adolescente, el abuso o el suicidio y, sobre todo, pone en duda la noción misma de libertad. Porque si Diderot, con sus múltiples finales, postulaba una crítica al determinismo, Salvato (sin ánimo de compararlos), por el contrario, parece indicar cierta suspensión de la voluntad; advertirnos que, salvo que uno se dedique a vivir todas las vidas posibles, no hay escapatoria. Y es que, si el uso de la ficción dentro de la ficción hace, como advertía Borges, “que la realidad nos parezca irreal”, este cuestionamiento del libre albedrío nos hace preguntarnos si el nuestro no será un mundo, como aquel, a merced de una inteligencia (¿artificial?) caprichosa, vengativa y destructora.

And yet, and yet..., los lectores reclaman el control: en febrero de este año salió Doki Doki! RainClouds, una versión creada por fans que cuenta la historia desde el punto de vista de Sayori.

Doki Doki Literature Club! | Dan Salvato | (Team Salvato, 2017), disponible en https://ddlc.com y traducido al español por un fan en http://ladiaria.com.uy/URg

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