Se trata de una red de concientización alimentaria que apunta sus esfuerzos a que haya una mejor distribución de la abundancia. Consiste en el retiro y reparto de alimentos excedentes que, por control estético u otras razones, quedan sin destino. Tras ser rescatados son entregados en merenderos, comedores y hogares. Bajo la consigna #LaComidaNoSeTira, el brazo local Plato Lleno Montevideo comenzó a funcionar el agosto pasado y ha hecho hasta la fecha unos 75 operativos, lo que significa un total superior a las cinco toneladas de alimentos rescatados. Actualmente suman 40 voluntarios y están en vías de conformar una ONG. Cuenta Adriana Cristante, una de las impulsoras uruguayas: “Comenzamos a partir de un grupo de amigos, al conocer el proyecto Plato Lleno por las redes sociales. La idea nos pareció genial. Nos contactamos con la casa central en Buenos Aires y ellos nos enseñaron, ya que contaban con más de cinco años de experiencia y muchísimas toneladas rescatadas. De ahí en más, los voluntarios se fueron sumando, movidos por las ganas de trabajar en esa línea de acción”.

Los videos de difusión de Plato Lleno dejan en claro que no es a restos a lo que apuntan, sino a excedentes de eventos, platos que no salen de la cocina, intactos, ya que trabajan contra el desperdicio. Plato Lleno hace de nexo mediante una red de voluntarios, a los que entrena, por ejemplo, por medio de un instructivo filmado que detalla el uso del kit de manipulación de los alimentos, que incluye delantal, cofia, barbijo y guantes. Las directivas abordan desde cómo disponer las bandejas plásticas hasta qué tipo de alimentos aceptar en donación (la presencia de tomates o mayonesas no es lo más deseable, y se tornan inviable postres que no mantengan la cadena de frío).

Lo importante es el respeto al alimento, enfatizan, así que “nada de hacer las cosas rapidito”. Tampoco se deben mezclar secos con húmedos (el pan lleva bolsa aparte) y, dado que la donación debe ser anónima, trasvasan la comida en caso de que venga en un packaging. El compromiso es que llegue en las mejores condiciones a su destino. Hay un protocolo incluso para tomar las fotos de los alimentos.

Sobre un asunto que para algunos puede ser delicado, como es el concepto de solidaridad, la red nacida en Argentina aclara en su web: “Un grupo de amigos se ofrece para rescatar alimento excedente de un evento y lo lleva al receptor más cercano. Sintieron que estaban rescatando alimentos en perfecto estado que, de otra manera, habrían acabado en la basura y punto. Esa motivación fue y sigue siendo suficiente. El proyecto fue creciendo y se sumó una motivación más: acompañar su crecimiento, sin perder lo que para nosotros es un valor fundamental: #LaComidaNoSeTira. Actualmente Plato Lleno supone variados desafíos que nos siguen motivando, y somos profundamente egoístas en hacer lo que nos gusta. Nunca nos sentimos solidarios para con ‘quien más lo necesita’, sino para con el solicitante de un rescate que, por supuesto, adhiere a la misma causa que nosotros”.

Para conocer más proyectoplatolleno@gmail.com y www.platolleno.org