Un hombre murió en la madrugada del domingo, después de ser acuchillado durante una pelea en la que estuvieron involucradas personas de varias nacionalidades. La Policía detuvo a un sirio y un iraquí. Lo sucedido generó lo que el gobierno de Angela Merkel ha calificado de una “intolerable incitación xenófoba” que se ha visto alentada, entre otros, por agrupaciones políticas de ultraderecha.

Después de la muerte del hombre, varios grupos, algunos de ellos vinculados a organizaciones neonazis como Pegida y a hinchadas de fútbol, convocaron a movilizaciones para el domingo y el lunes. En la consigna llamaban a mostrar a los extranjeros “quién manda” en Alemania. Reunieron a unas 800 personas en la primera protesta y a 6.000 en la segunda, pese a los intentos que hizo la Policía por dispersarlos. Hubo agresiones y acoso a extranjeros, y algunos destrozos en las calles del land de Sajonia, donde ocurrió el asesinato y se desarrollaron las marchas. Se escucharon consignas y gritos xenófobos, y se vio a varias personas hacer el saludo nazi, que está prohibido en Alemania, por lo cual la Policía ya anunció que va a investigar.

La situación generó el repudio del gobierno local y de Alemania. En ese país “no puede haber lugar” para la “incitación a la violencia xenófoba”, dijo ayer Merkel. Su portavoz, Steffen Seibert, aseguró: “No toleramos esas reuniones ilegales ni la persecución de personas que se ven diferentes o tienen orígenes diferentes, en acciones que intentan expandir el odio en las calles”. Además, el gobierno ofreció a las autoridades locales enviar policías para reforzar la seguridad en las calles y enfrentar las movilizaciones ultraderechistas.

El jefe de gobierno de Sajonia, Michael Kretschmer, dio una conferencia en la que advirtió que "el Estado sigue teniendo el monopolio del uso de la fuerza” y que “no son tolerables” los llamados a hacer justicia por mano propia. Las autoridades locales todavía no informaron si van a solicitar una mayor presencia de la Policía, que estuvo muy presente durante las movilizaciones.

Anteriormente, Markus Frohnmaier, un diputado del partido ultraderechista Alternativa para Alemania, que es particularmente fuerte en Sajonia, había llamado a los alemanes a movilizarse para defenderse. Publicó en Twitter: “Si el Estado ya no protege a los ciudadanos, entonces las personas toman las calles y se protegen a sí mismas [...] ¡Hoy es un deber de los ciudadanos detener la letal inmigración de cuchillos!”.