Kohan sigue a Joe Brainard y Georges Perec, quienes tuvieron sus respectivos Me acuerdo, y escribe una sucesión de hechos que comienzan con “Me acuerdo de…”. Su autor afirmó que le dieron ganas de escribir este libro, que recorta, selecciona y ordena, y en palabras de Francisco Álvez Francese “a través de esa selección y ese orden crear sentido más allá de lo que dice cada enunciado por separado, como sucede en el diálogo entre los cuadros en la pared de un museo”.