Un lujoso libro de más de 100 páginas que reúne 38 retratos de escritores, además de sus correspondientes semblanzas. En el prólogo, los autores aclaran que la falta de un canon literario reciente provoca un vacío en la iconografía de los escritores, pero también es posible afirmar que esta reunión de fotos opera, a su vez, como antología canónica.