“Una vara de almendro es difícil de catalogar. Incluye memorias personales, crónica de tiempos pasados en la vida de Salto, pero también mucha fabulación y genuina fantasía. Pero por encima de todo, lo que potencia el conjunto es la poesía: el trabajo de orfebre de la palabra del autor es su mayor virtud” (Alejandro Michelena).