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Ignacio Martínez

Caminos, de Polaroids.
Independiente, 2015.

Volver a los 80

Ya el nombre de la banda nos da una pequeña señal vintage. Al reproducir la primera canción del segundo disco de Polaroids -grupo liderado por Federico Acosta en guitarra y voz-, “Marte”, no quedan dudas: los caminos sonoros son vintage y llevan a una meta definida: los 80.
John Fogerty, 1970. Foto: Chris Walter

El viejo en el camino

Algunas personas nacen para ondear la bandera; otras, para cultivar el más puro rock and roll. El 28 de mayo de 1945, en Berkeley (California), vino al mundo John Fogerty, cobijado por una familia de clase media a la que no le sobraba nada. Sus padres se separaron cuando tenía siete años, y su madre tuvo que criar sola a sus cinco hijos varones. Cuando no estaba trabajando de maestra para sustentar a su familia, mostraba su interés por la música folk, así que siempre había una guitarra barata en la casa de los Fogerty.
Pablo Pinocho Routin. Foto: Santiago Mazzarovich

Muñeco con corazón

Hace 30 años que Pablo Pinocho Routin está ligado al carnaval, principalmente como letrista y cupletero. Además, entre otras tantas labores, escribió dos obras de teatro (“Murga madre” y “Montevideo amor”) y fue protagonista de “Dandy, el príncipe de las murgas”, operita escrita por Horario Ferrer, con música de Alberto Magnone, inspirada en “Hamlet”. Además, Routin mañana presenta álbum en la sala Zitarrosa, a las 21.00; antes conversó con la diaria.
Gonzalo Gonchi Rodríguez. Goto: Gonchilapelicula.com

Speedy Gonzalo

Gonzalo Gonchi Rodríguez (1971-1999) logró ubicar a Uruguay en el mapa del deporte motor; uno de los tantos motivos por los que merecía un documental sobre su vida y su obra. Se trata de un documental muy entretenido, que acelera a buen ritmo y está cronológicamente bien llevado. Seguramente no defraudará al público promedio.
Tiempo lento, de Joaquín Lapetina. Perro Andaluz, 2014.

Lento pero seguro

A veces, cuando uno escucha un disco por primera vez, se siente preso de cierta manía de buscar estructuras y sonidos para etiquetar el estilo de inmediato: esto es pop, rock, electrónica o tiene reminiscencias de una banda folk australiana que la conocen tres gatos locos. Al reproducir la canción que abre el disco "Tiempo lento" (Ahora sí será), el primer disco de Joaquín Lapetina, se desordena la estantería de las etiquetas, lo que lleva a preguntarse: “¿Qué es esto?”. La respuesta es: “No sé, pero está buenísimo”.
Matías Kramer, integrante de la banda Doberman. Foto: Santiago Mazzarovich

El hombre de atrás

Allá por 2005, en el extinto concurso de bandas Pepsi Band Plugged, los acordes duros de Doberman se hicieron notar. Durante la última década pasaron varios discos, y también pasó el cantante, Ignacio Obes, que dejó la banda en 2013. A fines de 2014 editaron "Insoportable", su cuarto y último disco, que presentan mañana a las 21.30 en La Trastienda.
Better Call Saul.

Pero un día llegó el doctor

Dado el fenómeno en el que se transformó "Breaking Bad", se daba por descontado que cualquier satélite que se desprendiera de la serie iba a tener a los fanáticos en vilo. Así las cosas, la precuela "Better Call Saul" debutó a principios de febrero, y demostró que muchas personas estaban ansiosas por ver cómo arrancaron las andanzas del inescrupuloso abogado Saul Goodman, ya que impuso el récord del estreno de serie más visto en la historia de la televisión por cable estadounidense, con casi 7 millones de televidentes.
Pablo Silvera, de Once Tiros. Foto: Mauricio Kühne

Quedan balas

“Bueno sería ver a la gente cantando, / verlos a todos por la calle feliz”, decía el estribillo de “El globo”, que sonó por todos lados en 2002, cuando Once Tiros lanzó su disco debut, “Parvadomus”. Luego dispararon “Glamour y violencia” (2005), “Momento extraño” (2007) e “Imán” (2011). Y todavía quedan balas en la recámara: “15 años” se titula el primer DVD y CD en vivo, que la banda lanzará próximamente para conmemorar su carrera. Por tal motivo, Once Tiros se presenta hoy en el Teatro de Verano; pero antes su vocalista y líder, Pablo Silvera, conversó con la diaria.
María Bayo en el ensayo general de La voz humana, en el teatro Solís. Foto: Federico Gutiérrez

Una voz en el teléfono

"La voz humana" (1958) es la obra del francés Francis Poulenc (1899-1963) que dará inicio a la temporada de ópera 2015 del teatro Solís, hoy a las 20.00. En la misma noche se presentarán las dos versiones (teatral y operística). La soprano que encarnará a la sufrida protagonista en la versión operística es la española María Bayo, de vasta trayectoria en el género.
Paul Stanley, de Kiss, el sábado, en el Parque Central. Foto: Mauricio Kühne

Señores de las cuatro décadas

El año pasado el grupo cumplió 40 años y lo celebró con la edición de un compilado de grandes éxitos, "Kiss 40", e inició una gira mundial, que lo trajo por primera vez a Uruguay. Más allá de la parafernalia visual, lo que importa es la música, y, en ese aspecto, a Kiss no hay con qué darle. Un hard rock hermético, cuadrado, que te deja moviendo la cabeza como los perritos que se ponen de adorno en el auto. El sonido era fuerte, nítido y atronador; como debe ser.
Fernando Santullo. Foto: Pablo Vignali

Bien de la cabeza

Periodista, sociólogo y, antes que nada, músico, Fernando Santullo irrumpió en la escena del hip hop, con toda su verborragia rapera, como vocalista de Peyote Asesino. Por estos días anda por Montevideo, ya que vino a presentar su flamante último disco, “El mar sin miedo”, que sonará hoy en La Trastienda. Por ese motivo es que recibió a la diaria.
Los Beatles vs. Los Rolling Stones,
de John McMillian. Buenos Aires,
Indicios. 286 páginas.

Los clásicos hay que jugarlos

A esta altura del campeonato, ya no hace falta escribir que el clásico The Beatles vs. The Rolling Stones se ha visto demasiadas veces, y hasta puede resultar anacrónico formular el enfrentamiento entre las dos bandas más grandes de la historia del rock en pleno 2015, sobre todo para los melómanos rockeros que peinan canas. También es más que sabido que se puede disfrutar de las dos bandas por igual, sin ningún tipo de inconveniente, así como se puede saborear las dos famosas marcas de bebida cola. Pero, por trillado que esté, tuvieron que pasar más de 50 años para que alguien se dignara a escribir un libro sobre lo que, según el prólogo, es “uno de los grandes debates estéticos del siglo XX”.
Hermanos y hermanas, de Rouge.Bizarro, 2014.

Volver a clases

Rock de la vieja escuela, señora, eso es lo que hace Rouge. Esa escuela que, de tan vieja, ya parece abandonada y pocos tienen la dignidad de visitarla para ver cómo era. Pero a veces, por algún hueco de sus ventanas tapiadas se cuelan alumnos ávidos de enseñanza, que aprenden que tiene una instrumentación mínima (guitarras, bajo, batería, voz, algunos coros y no mucho más), cimientos de buenos riffs acomodados en cuatro cuartos, tres acordes y medio, solos arrogantes, y en sus anticuados pizarrones de tiza se pueden observar letras lascivas que desparraman desfachatez.
Diego Presa. Foto: Nicolás Celaya

Un buzo solitario

"Trece canciones" es el segundo disco solista de Diego Presa, vocalista, guitarrista y compositor de Buceo Invisible, colectivo multidisciplinario que ya lleva 18 años en el ruedo y que actualmente prepara su cuarto disco. El trabajo de Presa como solista sigue, a grandes rasgos, la línea de su grupo; aunque a veces descubre tesoros más minimalistas y tallados con imágenes más fuertes. "Trece canciones" se presenta el sábado, así que la diaria cargó el arpón con preguntas y fue en busca de Presa.
El mar sin miedo, de Santullo.
Bizarro, 2014.

Para zambullirse

No hay mejor manera de empezar un disco que con aquella canción que luego de la primera escucha genera un impulso irrefrenable por apretar el botoncito que la reproduce otra vez, algo que sucede con "El mar sin miedo", de Santullo.
Foto principal del artículo 'Al fin'

Al fin

Hay que poner mucha voluntad e imaginación para escribir que la sitcom que termina la semana que viene en Estados Unidos es la misma que arrancó en 2003. Más allá del devenir de su línea argumental -absurda e infumable-, hay un dato objetivo: de sus tres protagonistas originales, Charlie Sheen (Charlie Harper), Angus T Jones (Jake Harper) y John Cryer (Alan Harper), sólo queda el último.
Sam Smith con los premios Grammy, el domingo, en Los Ángeles, California, Estados Unidos. Foto: Paul Buck, Efe

El galardón sonado

Los premios más importantes del mundo de la música, los Grammy, se entregaron el domingo en el Staples Center de Los Ángeles. La edición número 57 de los galardones tuvo como uno de sus máximos protagonistas al joven cantante inglés Sam Smith, de apenas 22 años, que se llevó cuatro premios para la repisa de su casa. El disco de Smith dejó por el camino a estrellas omnipresentes del pop a secas, como Miley Cirus y Katy Perry. Sobre el escenario, el inglés le agradeció a su ex novio por haberle roto el corazón, ya que de esa situación surgió el disco que hoy le trae tanto éxito.
Guns N' Roses. Foto: s/d de autor

Fue tan fácil

En la década del 80, en Los Ángeles y aledaños, uno de los pocos entretenimientos legales de los que gozaba la juventud era formar una banda de rock. Y se armaron para todos los gustos; En esa ebullición rockera andaba ronceando Hollywood Rose y LA Guns. Ambas bandas no llegaron a grabar más que demos con sus formaciones originales. Los músicos desfilaron como en la puerta giratoria de un banco, y, a principios de 1985 sus músicos decidieron aunar esfuerzos e hicieron un mejunje de nombres: Guns N’ Roses.