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Rómulo Martínez Chenlo

Diego Forlán, tras convertir el gol uruguayo ante Paraguay,
ayer, en el estadio Defensores del Chaco de Asunción. · Foto: Efe, Andrés Cristaldo

A los 32

La celeste empató 1-1 y casi gana ayer en el bastión paraguayo de Asunción; Diego Forlán pasó a ser el mayor goleador de la historia de la selección.
Óscar Tabárez, durante la conferencia de prensa que brindó el lunes luego del entrenamiento de la selección · Foto: Javier Calvelo

Caminante no hay camino

Hoy a las 17.00 nuestra selección, la campeona de América, la cuarta en el Mundial de Sudáfrica 2010, la cuarta en el mundo según el ranking de la FIFA, saldrá al campo del Centenario a empezar la competición preliminar para Brasil 2014 con la firme expectativa de terminar entre los cuatro primeros de los nueve participantes de la Conmebol -Brasil no participa dado que está clasificado de oficio como organizador- para poder llegar a la fase final del mundial brasileño. El rival es Bolivia, y es el primer partido de los 16 que se jugarán a lo largo de tres años calendario en régimen de ida y vuelta.
El jugador de Santos, Neymar, previo a la primera final de la Copa Libertadores ante Peñarol en el estadio Centenario. (archivo, junio de 2011) · Foto: Victoria Rodríguez

Eu sei que vou te amar

¿Por qué lo brasileños juegan así? ¿Por qué son millonarios en técnica y desenfado y no tienen que andar pidiendo a tácticas y estrategias réditos para su fútbol? La visión Brahma o Antarctica que uno puede tener del Brasil remite a pandeiros, mulatas caderudas, folhas secas, garotas de Ipanema y carnaval. ¿Ésa es la cara del fútbol brasileño? Este fallido identikit no nos conduce a ningún sospechoso, pero nos deja con la idea de que algo hay.

Causalidad

La aparición de un tan simple como complejo proyecto de desarrollo del fútbol a través de la selección nacional sorprendió hace ya cinco años cuando Tabárez lo dio a conocer públicamente en la Asociación Uruguaya de Fútbol, haciendo oficial un compendio de ideas y acciones que venía manejando desde su reasunción como entrenador principal de las selecciones nacionales, en marzo de aquel año.
Diego Lugano, en conferencia de prensa, el martes 5 en Mendoza.  · Foto: Javier Calvelo

Será posible...

Es mediodía. El sol entra a pleno por las ventanas del hotel Intercontinental. Afuera, el centro porteño arde, pero adentro es todo tranquilidad a pesar de la cantidad de periodistas que invaden la planta baja. En el hall, Diego Lugano no larga el termo y el mate. El alguna vez pichón de Paolo Montero lo sucedió y hoy es capitán y referente del equipo. Cuando le recordás que decían que le pesaba el brazalete de capitán, vuelve a sonreír. “Las críticas son parte de la cosa”, responde. Se lo nota sereno, convencido, como disfrutando del momento.
Hinchas de Uruguay cuando arribaban los jugadores de su selección, ayer, en el hotel Intercontinental de Buenos Aires.  · Foto: Javier Calvelo

Una más te pido

Los uruguayos habrán de enfrentar hoy el bravo fútbol peruano, desde siempre rival difícil para los celestes y que en el presente ha mostrado cuán alto es el grado de dificultad dado que contamos con un antecedente inmediato: el 4 de julio en San Juan cuando empataron 1-1 en el debut de ambos en esta Copa América.
Festejo de Uruguay al culminar el partido por cuartos de final de la Copa América frente a Argentina. · Foto: Javier Calvelo

Otro 16 de Julio

La selección uruguaya venció a su par argentina y sigue su camino en la Copa América. El equipo de Tabárez hizo un partido inoxidable. El DT fue terco en soñar, pero mucho más en jugar y asumir la terrible dificultad del partido.
Cristian Rodríguez, Abel Hernández, Fernando Muslera y Sebastián Coates, durante el entrenamiento del sábado en Mendoza. · Foto: Javier Calvelo

Por La Plata, por la clasificación

Esta noche, en el maltratado césped del estadio Único de La Plata, Uruguay debe ganarle a México, seguramente la selección que está un escalón debajo de todos los contendientes de esta Copa América, para seguir adelante. Además de tener que ganar para asegurar su pase a la nueva y determinante instancia, la selección se enfrenta a la situación de no poder alinear a tres de los que están siendo sus habituales titulares: Diego Godín, Edinson Cavani y Martín Cáceres.
Alvaro Pereira de Uruguay festeja su gol ante Chile durante el partido de primera fase del Grupo C de la Copa América  · Foto: Javier Calvelo

Arranco Palito

El empate 1 a1 en un partido tenso y parejo deja a los chilenos casi clasificados a la siguiente fase de la Copa América y a los uruguayos pendientes de lo que ocurra el martes cuando en La Plata enfrenten a México.
Diego Alonso, ayer, luego de que le anularan el gol, en la primera final de la Copa Libertadores ante Santos, en el estadio Centenario. · Foto: Victoria Rodríguez

Ropita limpia y planchadita

Peñarol, con firmeza y sin locura, intentó asfixiar al Santos. Quiso jugar rápido cerca del arco de Rafael, haciendo sentir el calorcito de esa brasa humana que bajaba de las tribunas. No había un vendaval de ataques pero se apreciaba firmeza, personalidad y seguridad.

Ahí hay amor

No sé si al fútbol le corre sangre uruguaya o al uruguayo le corre sangre futbolera, pero entre sueños, pasión, juego y cotidianidad aldeana el pueblo oriental ha tenido un largo y feliz concubinato con el deporte más maravilloso del mundo.

Algo pasa ahí afuera

Pasaron 162 partidos, en las más diversas canchas, con las más variadas indumentarias, con figuras atléticas de innegable proyección, con buzardas prominentes que no renuncian a su hambre de gloria pueblerina, con kilómetros hechos en camiones o en un magicbus, con estadios internacionales como el Atilio Paiva Olivera o canchitas casi vecinales con sus alambrados de hilos hilos. Pasaron ternas de árbitros con uniformes color ratón, desteñidos cuervos que no leyeron la care label que dice "no secar al sol", penales cobrados y travestidos en tiros libres, grescas y cervezas.