Lento, suave, letal

La tarde era soñada. Los toques abundaban, los espacios aparecían, y el buen pie no paraba de vibrar. Con calidad, con esmero, con talento, y con mucho criterio, Racing manejó los primeros movimientos del partido y mostró un fútbol realmente sólido. River estaba golpeado, y se notaba. El juego práctico no apareció en ningún momento, pero sí la inteligencia. El amor propio fue clave (no es fácil levantarse después de una goleada clásica). Saber aprovechar los errores del rival y leer el partido a la perfección fue lo que le permitió al equipo de Juan Ramón Carrasco ganar 3 a 1 y llevarse tres enormes puntos, que le dan aire en el Apertura.

Cosas de líder

Son esas tardes en las que te sale todo, o nada. En las que aparecen las jugadas que se practicaron durante la semana, o se vuelve a repetir lo que se dijo que no se hacía. Así ganó Wanderers el duelo del barrio: con virtudes, es cierto, aunque con errores del rival, que aprovechó.

Lea y repita

Danubio viajó a pelear. A defender su título de campeón. A no hacerle caso a la presión que le metió Peñarol y a cuidar su chacrita como nunca. La parada no era fácil. Juventud es una de las sensaciones del Apertura, y en su Parque Artigas se hace más que fuerte. El equipo de Leo Ramos metió un gol, ganó minutos y llegó al final. Sigue en la punta, se afianza, y sueña con verse campeón otra vez.

Pica, pica

“Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner”, entonó La Vela Puerca. Esto fue lo que motivó a Jorge Chifle Barrios a hacer que sus jugadores se enchufaran. A potenciarlos, mimarlos, exigirles y obligarlos. Por eso el viejo Rampla triunfó en Sayago: sabe que su momento es frágil, que camina al borde de la cornisa, pero la luz al final del túnel está ahí, cerca, y no es necesario cruzar la bahía para encontrarla.

Fue complejo

Victoria de Rentistas sobre Danubio en el torneo Clausura.

Marcando la cancha

Gonzalo Porras tiene 30 años, está casado y tiene cinco hijos. El varón más grande no le siguió los pasos, pero los gemelos del medio ya juegan en las juveniles de Cerro. Le siguen Celeste y Rocío, a quienes lleva a la escuela en la mañana. “Mis hijos son el motor de mi auto. Yo sería la carrocería. Me dan vida y fuerza para seguir. Les transmito lo mismo que me dieron a mí. Respeto, humildad, no creerse ni más ni menos que nadie”. A una semana de los festejos, el capitán danubiano habló con la diaria.

“No marearme es mi gran patrimonio”

Apasionado del fútbol y del carnaval, le gusta cantar y se considera fastidioso consigo mismo, ansioso y humilde. Vive con su esposa y dos hijas de 13 y 19 años. Mauricio Larriera, el director técnico de Racing, no cree en la suerte y aspira a dirigir en diversos países. Sus referentes son Marcelo Bielsa, Gerardo Pelusso y Óscar Washington Tabárez.