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Marcelo Pereira

El feriado del Pepe

Hace cinco semanas y media que José Mujica asumió como presidente de la República; siete semanas y media lleva instalado el Parlamento elegido en octubre del año pasado. Y aunque se descuente la Semana de Turismo, llama la atención que hasta ahora el nuevo gobierno se haya caracterizado por una notable ausencia de proyectos de ley relevantes (pese al anuncio previo de que se daría especial protagonismo al Parlamento), acompañada -o más bien inducida- por la escasez de iniciativas concretas desde el Poder Ejecutivo.

Hablemos

El Ministerio del Interior convocó el lunes a propietarios y directores de medios de comunicación, para intercambiar ideas sobre el tratamiento de casos policiales y explorar la posibilidad de acuerdos en la materia. El disparador fue la difusión del secuestro del corredor de bolsa Ignacio Rospide, pero los planteos del ministro Eduardo Bonomi, el subsecretario Jorge Vázquez y el director nacional de Policía, Julio Guarteche, buscaron abrir una discusión más amplia sobre criterios informativos, para ese tipo de situaciones y otras como las vinculadas con la lucha contra el narcotráfico.

Es muy simple

La condena a Juan María Bordaberry por golpista nos obliga a reconocer que el Derecho expresa, en el fondo, relaciones de poder político y que, por lo tanto, está sujeto al vaivén de las relaciones de fuerzas, aunque a muchos les guste más creer que sólo reconoce verdades inmutables.

Dos paquidermos

El Frente Amplio logró que la ciudadanía le renovara el mandato de conducir el gobierno nacional, pero aún no ha logrado su propia renovación. Esto puede medirse en relación con los relevos generacionales, con el recambio de liderazgos, con los criterios de funcionamiento orgánico o con las definiciones ideológicas y programáticas, y en todas esas áreas se perciben con claridad aspectos del mismo problema, que se refuerzan unos a otros. No es fácil revisar conceptos si se mantiene durante muchos años el elenco que toma las decisiones.

Tres novedades

Los dos discursos pronunciados el lunes por el presidente José Mujica, ante la Asamblea General y en el acto de transmisión de mando realizado en la Plaza Independencia, aportan pistas para identificar en qué sentido su gobierno se propone ser distinto del encabezado por Tabaré Vázquez.

Somos una murga

La discusión sobre el cuplé de los charrúas de la murga Agarrate Catalina (ver nota adjuntamar) está llena de malentendidos, y sería muy graciosa si no tuviera algunas facetas alarmantes. Desde el sentido común más elemental, el asunto no parece dar para mucho. La Asociación de Descendientes de la Nación Charrúa (Adench) y el antropólogo José López Mazz se indignan por una docena de chistes de tablado y parecen exigir que las murgas sean instrumentos pedagógicos.

Tres tristes tigres

El lunes dejaron de integrar el Parlamento los tres senadores con que contaba el Partido Colorado desde 2005, representantes de otras tantas facetas históricas del coloradismo que lo llevaron a la debacle.

Cómo llegar a los mil: Arte culinario

La receta para una edición de la diaria lleva numerosos ingredientes y un considerable tiempo de preparación, aunque en muchos momentos haya que proceder a gran velocidad. Tratamos de lograr un plato sabroso y nutritivo que no caiga pesado, y de darle un sabor general reconocible sin que cada parte pierda el suyo.

La transición más larga

Con independencia del veto presidencial a una parte de la Ley de Defensa y su levantamiento ayer por la Asamblea General (ver nota en edición de papel), esa norma es a la vez el fin de un proceso y un punto de partida.

Con razón o sin ella

La política es en gran medida construcción de imágenes y de significados. Los hechos no bastan. Es crucial el modo en que son percibidos, el sentido que se les asigna y que debe mediar para que los consideremos acontecimientos relevantes de la vida real.

Cada vez menos tabúes

Los criterios -y los problemas- para definir las candidaturas del Frente Amplio a la Intendencia Municipal de Montevideo han cambiado mucho desde la salida de la dictadura, por motivos vinculados con transformaciones del propio FA, que ayer penaba porque le faltaban aspirantes y hoy pena porque le sobraron.

Universos paralelos

Tabaré Vázquez quería que el candidato del Frente Amplio a la presidencia de la República fuera Danilo Astori, pero José Mujica no acató esa voluntad y mantuvo su postulación ante el organismo al que competía definir el asunto, donde logró apoyo mayoritario. Ahora Mujica y Astori quieren que el candidato del FA a la intendencia de Montevideo sea Carlos Varela, pero Daniel Martínez no acató esa voluntad y mantuvo su postulación ante el organismo al que competía definir el asunto, donde logró apoyo mayoritario. Una de las conclusiones que pueden extraerse es que “calavera no chilla”, pero el asunto da para más.

Entre el ser y el parecer

El año político, marcado por un ciclo electoral que todavía no termina (pasaron las internas y las nacionales en dos vueltas, faltan las departamentales), transcurrió como un desafío a las dotes de percepción: en 2009, las apariencias engañaron muy a menudo.

Principio de incertidumbre

Según una encuesta de la empresa Factum cuyo resultado se difundió ayer, Tabaré Vázquez termina su gestión con la aprobación del 80% de los entrevistados, que varía según las edades, las preferencias políticas y la situación socioeconómica, pero que en ninguna franja relacionada con esas variables baja del 60%. Estos datos no tienen precedentes y abonan las intenciones de quienes ya han anunciado su deseo de que el actual presidente vuelva a postularse en 2014.

Cambios de escenario

Nunca se supo hasta qué punto el Consejo de Ministros formado por Tabaré Vázquez al comienzo de su mandato, con primeras figuras de los principales sectores del Frente Amplio, era un ámbito de discusión política; los datos disponibles indican que más bien no. El propósito de la presencia de esos altos líderes en el gabinete pareció ser, ante todo, tenerlos cerca del ámbito de decisión presidencial para asegurar la disciplina de sus respectivos grupos.

Tercer Vector

Cerrar filas contra el adversario común les resultó muy provechoso a los dirigentes frenteamplistas en la campaña electoral, pero ahora llegó el tiempo de discutir cómo se integrará el próximo gobierno, y reaparece la puja por objetivos sectoriales. En ese marco, y mientras comienza la danza de nombres manejados para orientar áreas de la administración pública, muchos miden la incidencia que logrará cada una de las corrientes que presentaron listas en octubre. Pero esa mirada no registra uno de los factores que serán más importantes durante los próximos cinco años.

Otro tiempo

Las bocinas sonaban desde temprano aunque muchos frenteamplistas, quemados con leche en el balotaje de 1999, desconfiaron hasta último momento. El requisito de la segunda vuelta cuando ningún partido logra la mitad más uno del total de los votos, establecido en la reforma constitucional de 1996, es una exigencia muy alta, ideada justamente para dificultar el triunfo del Frente Amplio, y su primera aplicación fue traumática para la coalición de izquierdas.