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Apegé

Foto: Javier Calvelo

Ángeles sobre Berlín

Cada vez que me quiero ir a Europa le hago una treta boba a la economía y al destino: me paro en la puerta de la Ciudadela y desde ahí imagino que las primeras calles de la Peatonal Sarandí son algo así como nuestra vieja ciudad europea. Ya sabemos que eso no es Europa, claro, pero tiene un aire de familia que alienta la ficción. La arquitectura siglo XIX o los tonos de voz de idiomas lejanos, nos dicen de ese paisaje como un desprendimiento de aquel mundo.
Foto: Javier Calvelo

Esa lluvia que no para

Hay puntos o intersecciones que dividen los mundos. Países enteros son separados por una avenida o un muro. Mojones simbólicos o reales que a veces nos ponen de un lado u otro del paraíso o del infierno, y otros que contienen todos los círculos. Es vieja la metáfora: pasar o no la puerta de un boliche, de un aeropuerto o, por qué no, de uno mismo. Pero también hay esquinas y calles que parten los territorios internos.

La marca obrera

Hay zonas y cuerpos que nos dicen de forma implacable de ideologías y deseos. Cualquier teórico confundido con la existencia de las famosas clases sociales, no tiene más que sentarse un par horas en la Terminal del Cerro para hacerse una panzada de tips que pueden darle carne a sus sesudos estudios. Pero en el epicentro del símbolo de la clase obrera montevideana, todo nos altera la claridad inmanente del pasado.