Saltar a contenido

Agustín Acevedo Kanopa

Café de los maestros

La sinfonía y la promesa

La última edición del Festival Internacional de Cinemateca posiblemente será recordada por la sorpresa que generó el hecho de que su principal vedette, La cinta blanca, haya permanecido virtualmente fuera de los principales premios y menciones en la sección oficial (aunque tanto la votación del público como la Federación Internacional de Críticos -Fipresci- la eligieron como mejor película del evento). Sin embargo, las sorpresas no fueron patrimonio exclusivo de los largometrajes de ficción, ocurriendo algo similar en la sección de documentales, en donde los favoritos eran los brasileños El hombre que embotellaba nubes y Utopía y barbarie, films que se terminaron yendo con las manos vacías (a excepción del primero, que tuvo el reconocimiento de Fipresci). Vale la pena revisar lo que se vio en este género en ascenso permanente.
El gabinete del doctor Caligari

Arquitectos de pesadillas

Durante el invierno de 1920 (exactamente noventa años atrás), en la agrietada República de Weimar se subiría a cartel una película que actuaría como piedra fundacional del modernismo en el cine. La película en cuestión se llamaba El gabinete del doctor Caligari (dirigida por Robert Wiene) y desde su mismo estreno -demostrando ser un éxito, tanto de crítica como de taquilla- no sólo revolucionaría muchas de las concepciones imperantes acerca del interregno entre cine y otras artes -tómese como ejemplo la pintura-, sino que abriría las puertas a un cine alemán incipiente (que comenzaba a reorganizarse y administrarse por medio de la UFA, inaugurada en 1917) y que tomaría forma en lo que comúnmente llamamos el cine expresionista alemán.
Vicent Vega, de Vicent Vega. Independiente. 2009

De vigas y cuerdas

Reseña. Disco: "Vicent Vega", de Vicent Vega. ¿Otra banda folk? ¿Cuántas van; diez, quince, veinte? El 2009 pareció un otoño perpetuo, en el que enjambres de cantautores salían como por debajo de las baldosas con sus guitarras acústicas, cantándole a una melancolía estilo Nick Drake, o construyendo letras que reseñaban a personajes, o pequeños grupos de amigos, presentándolos mediante pequeñísimas y totalmente medidas descripciones de manías y diminutas catatonias cotidianas.
Federico González y Pablo, uno de los protagonistas de la película.  · Foto: Victoria Rodríguez

En bandeja

Perejiles es un documental centrado en un curioso grupo constituido por periodistas -o seudoperiodistas- que religiosamente asisten a casi todos los eventos que se llevan a cabo en nuestro país, con el único fin de poder disfrutar del servicio de catering. Resultado de dos años de filmación (con amplio uso de cámaras ocultas), el film habría sido la mitad de famoso si no hubiese circulado alrededor de él un montón de controversias entre el director y los protagonistas, que sólo terminaron por resolverse en tribunales y que amenazaron con que el documental nunca pudiese llegar a ver la luz. Federico Biyú González, director de Perejiles.