Y yo tampoco

Las opiniones sobre el monoteísmo, y en sentido más general sobre la religión, no deben expresarse con el sentido de tener la verdad en la mano, es decir, en la misma forma en que lo hace la religión. Como la verdad no la podemos conocer, queda sólo la duda, y esto es en el fondo muy bueno, porque ella nos inspira a buscar el camino que más nos acerque a nuestro deseo de conocer la verdad, y en el error afirmar nuestros pasos para proseguir en nuestra búsqueda.