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Juan Pablo Pío

El Leviatán desconcertado

El Estado comienza a mostrar su desconcierto ante algunas incertidumbres que envuelven la discusión sobre el proyecto de ley que convertiría al Ministerio Público y Fiscal en un servicio descentralizado. Algunos legisladores han insistido en la necesidad de que la máxima jerarquía de ese servicio sea pluripersonal, con tres directores en vez de uno. Pero no existe otro argumento que el de la “cuota política”.