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Humor | Jueves 31 • Marzo • 2016

EL FARO del Final del Mundo

Fernández Huidobro promete “castigo” a quienes entraron en el laboratorio del GIAF en caso de que se dejen atrapar

Los responsables del allanamiento no han sido identificados, pero la Policía sospecha de personas “que se mueven por el mundo con un sentimiento de impunidad”

El ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, calificó de “hecho grave” el allanamiento del laboratorio del grupo de investigadores que está trabajando en la búsqueda de restos de detenidos desaparecidos durante la dictadura militar. “No hay que empezar a hacer especulaciones al santo botón, y mucho menos dar por descontado que los responsables fueron militares. Hay otras hipótesis posibles, como, por ejemplo, que alguna persona haya decidido hacer eso por algún motivo que en este momento no se me ocurre. O que hayan sido ladrones que entraron a la Facultad de Humanidades en busca de collares de oro o tiaras de diamantes”, dijo. De todas maneras aclaró que la posibilidad de que los responsables sean militares existe, y agregó que si la Policía logra identificarlos “recibirán un castigo ejemplarizante por haberse dejado atrapar”. Para el jerarca, “todos estos líos que hay ahora con estos temas del pasado reciente los estamos sufriendo porque hay muchos militares ineptos que no supieron cubrir el rastro de sus actividades. Como yo siempre digo: hay que profesionalizar las Fuerzas Armadas. Un buen torturador se las ingenia para que nadie lo recuerde ni lo delate”.

Fuentes del Ministerio del Interior reconocieron que las investigaciones están “estancadas”, ya que los intrusos “no rompieron ni puertas ni vidrios, ni forzaron ninguna cerradura. Entraron y salieron como si nada, con total naturalidad. Es como si fueran personas que en algún momento cometieron los crímenes más aberrantes y luego fueron perdonados, por lo que ahora se mueven por el mundo con un sentimiento de impunidad que no tiene nadie más en la sociedad”. La identificación de los perpetradores también se está haciendo dificultosa debido a que no hay cámaras de seguridad ni en el interior de la facultad ni en las veredas que la rodean. “Tenemos centenares de miles de horas de grabación de cámaras que estaban funcionando a esa hora, y que registraron personas caminando tranquilas, viajando en ómnibus o en la cola del cajero automático, pero de esto nada”, aseguró.