Ir al contenido

Cultura | Viernes 08 • Abril • 2016

Los rusos de siempre

Los pequeños burgueses, de Máximo Gorki, en El Galpón.

Vasili Vasilievich Bessemenov es un dirigente sindical aburguesado, amenazado por el posible derrumbe de su posición económica. Al igual que su mujer, ha perdido cualquier tipo de autoridad sobre sus hijos, y su casa se está viniendo abajo. Según cuenta la historia, el dramaturgo ruso Anton Chéjov fue quien impulsó a Máximo Gorki a escribir teatro, y de ese estímulo surgió Los pequeños burgueses (1901). Como Chéjov, en esta pieza Gorki disecciona a su tiempo y a sus contemporáneos, en un despliegue narrativo que vuelve tan protagónico lo que se dice como lo que queda en suspenso. Contra lo que muchos podrán imaginar, no exalta explícitamente la revolución, sino que de algún modo señala su necesidad al concentrarse en un grupo de personas mediocres. El padre, que encarna la mezquindad y el despotismo, convive una terrible impotencia para lograr que sus hijos lo sigan. Tampoco halla retorno en su esposa, que parece estar más perdida que él y no saber si aliarse con sus hijos o con su marido.

Lo sorprendente de la obra es que todos parecen estar paralizados por su propia incapacidad, y en medio del desastre, se ilusionan con una vida mejor. Por eso mismo, el texto transita el humor, el tedio y la indiferencia, y la mayoría de las veces los hechos resultan a la vez tristes y graciosos. En esa casa-pensión se cruzan los jóvenes, los viejos, los hijos del dueño, los amigos y los inquilinos, conformando un mundo de gente débil, en el que la única posibilidad de salvación es escapar de ese encierro y comenzar a soñar con un mañana distinto. Pero el cambio no se produce, y todos quedan atrapados en su condición.

El programa de mano indica que la obra se basa en una adaptación del dramaturgo argentino Mauricio Kartun, conocido por su experimentación escénica, pero Los pequeños burgueses no presenta sorpresas en ese sentido. Esta puesta de El Galpón, la primera que dirige Héctor Guido después de haberse desempeñado como director de Cultura de la Intendencia de Montevideo, se despliega con naturalidad y dinamismo, sobre todo a partir del personaje de Teterev -Claudio Lachowicz-, que oficia como coro del drama, aportando continuidad y resolución a la historia. El resto del elenco está integrado por Walter Rey, Silvia García, Soledad Gilmet, Pierino Zorzini, Cristian Amacoria, Massimo Tenuta, Soledad Frugone, Marina Rodríguez, Sandra Américo y Analía Gavilán. Va los sábados a las 21.00 y los domingos a las 20.00.

Etiquetas