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Internacional | Martes 12 • Abril • 2016

Pedro Pablo Kuczynski, candidato presidencial de Peruanos por el Kambio, el domingo, en Lima, Perú. • Foto: Martín Bernetti, Afp

Parecido no es lo mismo

La segunda vuelta electoral en Perú se definirá entre Fujimori y Kuczynski, dos candidatos de derecha.

El recuento oficial de votos en Perú confirmaba ayer lo que pronosticaban las encuestas de boca de urna el domingo: la líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, se enfrentará en segunda vuelta al candidato a la presidencia de Peruanos por el Kambio, Pedro Pablo Kuczynski. Los resultados ratificaron, además, que el fujimorismo sigue teniendo peso en el país y que la izquierda logró irrumpir en el mapa político gracias a la candidatura de Verónika Mendoza.

Fujimori fue la candidata más votada el domingo en Perú al obtener 39,6% de respaldo, pero tendrá que disputar una segunda vuelta con Kuczynski, quien recibió 22,1% de apoyo, según datos publicados cuando la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) tenía escrutado 83% de los votos. Estos datos oficiales parciales acentuaron la distancia, en principio muy corta, entre el ex ministro y la candidata de izquierda Mendoza, que con 18,3% de los votos quedó en el tercer lugar.

El 5 de junio, la presidencia de Perú se definirá entre dos candidatos de derecha y que proponen, sobre todo en el plano económico, planes bastante similares. Tanto la candidata de Fuerza Popular como el líder de Peruanos por el Kambio son defensores del libre mercado y de las políticas neoliberales instaladas en el país en los años 90, por lo que ya no está más en juego el modelo económico actual.

Sin embargo, esto podría complicar la estrategia de alianzas, especialmente con Mendoza, que basó su campaña en la propuesta de cambiar la Constitución para debilitar a la elite empresarial y darle al Estado un rol más dominante en la economía -todo lo opuesto a lo que plantean los dos candidatos que van al balotaje-.

Entre otras cosas, Kuczynski -un ex funcionario del Banco Mundial- prometió que atraerá a la inversión privada en la explotación de recursos naturales. Fujimori, por su parte, aseguró que acelerará la economía utilizando un fondo de estabilización y emitiendo deuda para financiar proyectos que carecen de infraestructura. “Sabemos que tenemos que volver a pisar el acelerador del crecimiento económico para que llegue a las poblaciones más alejadas”, dijo la candidata más votada en el discurso que dio el domingo desde su sede de campaña.

Precisamente porque los dos candidatos tienen planes por lo menos parecidos, Kuczynski tiene más chances de ganar. Los sondeos anteriores a las elecciones proyectaban que Keiko sólo ganaría si se enfrentara en un balotaje con Mendoza. También concluían que Fujimori perdería por pocos puntos contra Kuzcynski, por la desconfianza que provoca en muchos sectores un eventual gobierno de la hija del ex presidente Alberto Fujimori, que levantó la economía de Perú y combatió a movimientos guerrilleros mientras propiciaba violaciones a los derechos humanos y corrupción, y después de dar un autogolpe de Estado y disolver el Parlamento. Los opositores de Keiko -que llegó a ocupar las funciones de primera dama en el gobierno de su padre- la acusan de recibir lineamientos del ex presidente, que está en la cárcel, y creen que lo indultará si llega al gobierno, algo que ella negó en distintas ocasiones.

A esto se suma la conformación del próximo Parlamento, que según los resultados oficiales -siempre con 83% de los votos escrutados- contará con una mayoría absoluta del fujimorismo. Los datos de la ONPE señalan que Fuerza Popular alcanzó 68 de los 130 escaños que conforman el Parlamento unicameral peruano, un escenario que con Keiko en la presidencia reforzará el poder de su partido, como pasó en los años 90.

Los partidos de Kuczynski y Mendoza obtendrían 20 parlamentarios cada uno, aunque si Kuczynski triunfara en junio, su bancada estaría integrada por 25 legisladores, aproximadamente. En esa situación, el líder de Peruanos por el Kambio se vería obligado a negociar con las demás organizaciones políticas para ampliar su base de apoyo en el Parlamento. Los otros partidos que obtuvieron representación parlamentaria son Alianza para el Progreso -del excluido candidato César Acuña-, Acción Popular -de Alfredo Barnechea, que quedó en el cuarto lugar- y Alianza Popular -liderado por el ex presidente Alan García-. Se trata de los partidos que lograron superar el 5% de los votos.

Atrás de la valla

Los datos de la ONPE revelan además que cinco partidos peruanos perderían la inscripción ante el Jurado Nacional de Elecciones, ya que no llegaron al 5% que exige la ley electoral del país para mantenerse en la lista. Se trata de Perú Posible, el partido liderado por el ex presidente Alejandro Toledo; Democracia Directa, del ex gobernador Gregorio Santos, que está preso; Frente Esperanza, del ex legislador Fernando Olivera; Progresando Perú, del candidato Miguel Hilario; y el Partido Orden, del ex legislador Ántero Flores Araoz. Las duras derrotas de los ex mandatarios García y Toledo fueron un punto destacado de las elecciones y confirmaron la necesidad de renovación de sus formaciones políticas.

Aunque García fue el quinto candidato en votos, con 6%, y ganó cinco escaños en el Parlamento, los resultados fueron vistos como un duro golpe por alguien que alguna vez gobernó el país. Después de conocer los primeros números, el domingo, García reconoció que el Partido Aprista Peruano necesita una “nueva conducción” y felicitó a los peruanos por votar por el cuarto gobierno democrático consecutivo del país “después del último episodio golpista de 1992”, protagonizado por Fujimori padre. El domingo de noche, el ex secretario general del Partido Aprista y actual legislador Mauricio Mulder reveló en una entrevista televisiva que García presentó su renuncia en enero, teniendo en cuenta el poco respaldo a su candidatura que ya preveían las encuestas en ese momento, pero el partido no la aceptó.

Los datos oficiales indican que el ex presidente obtuvo sólo dos puntos más que el candidato de Democracia Directa, Gregorio Santos, el ex gobernador de Cajamarca que dirigió su campaña electoral desde el Penal de Piedras Gordas, a 40 minutos de Lima. Santos, que está preso por manejos irregulares de fondos públicos, fue el más votado en el departamento de Cajamarca, donde logró cerca de 40% de los votos.

Pero de todos, el que se llevó el peor golpe fue Toledo, que quedó dos puestos más abajo que Santos. Con 1,3% de los votos, Toledo perdió la inscripción de su partido y cuestionó al organismo electoral por no haber avisado antes acerca de esa barrera de 5%. Dijo que si hubiera contado con esa información su partido habría podido buscar alianzas. “Los guerreros vencen o son vencidos de pie. Las cifras preliminares indican que hemos perdido la inscripción partidaria, pero nuestra organización se mantiene incólume”, dijo Toledo en Facebook, tras conocer los resultados parciales. “Anunciamos que Perú Posible saldrá a las calles a liderar la reconquista de su inscripción electoral. El partido se declara en movilización a nivel nacional”, agregó. Según el diario peruano La República, Toledo viajó a Francia antes de que se conociera el escrutinio final.

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