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Internacional | Lunes 18 • Abril • 2016

Porque sí

La Cámara de Diputados de Brasil aprobó el juicio político contra Rousseff, que ahora irá al Senado.

La presidenta Dilma Rousseff está un paso más cerca de verse obligada a dejar el cargo después de que ayer la Cámara de Diputados aprobara el inicio del juicio político en su contra. Mientras la votación se realizaba en el Congreso, cientos de miles de brasileños se movilizaron a favor y en contra del juicio, y siguieron la transmisión del canal de la cámara por pantallas gigantes. Tanto Rousseff como el vicepresidente, Michel Temer, siguieron la transmisión en sus respectivas residencias, cada uno acompañado por sus aliados.

La sesión de la Cámara de Diputados comenzó el viernes. Desde entonces todos los líderes de bancada pudieron pronunciarse y decir cuál sería el voto de sus partidos. Casi todos anunciaron que votarían a favor del juicio político, incluido el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que dejó la coalición de gobierno hace poco más de dos semanas. Su líder en Diputados, Leonardo Picciani, dijo que él “personalmente” no estaba de acuerdo con el juicio político (y votó en contra), pero 90% de la bancada estaba a favor del proceso. La diputada del PMDB Soraya Santos, quien también habló en nombre del partido, dijo que Brasil “tiene a Michel Temer, un hombre capaz de dirigir con credibilidad y seriedad todas sus instituciones”, que, “ante el fracaso de Rousseff”, se convierte en “faro” y “esperanza”.

Durante las intervenciones de los líderes se hizo claro que el escenario era adverso para Rousseff: salvo escasas excepciones, uno por uno los partidos se pronunciaron a favor de la realización del juicio político. Este escenario seguramente se traslade al Senado, donde se presume que los partidos asumirán las mismas posiciones.

Ayer, en el momento culminante de la sesión que comenzó el viernes, se realizó la votación sobre el juicio político. La mesa que preside la cámara baja fue llamando uno por uno a los diputados para que se acercaran al micrófono a votar. Allí había decenas de diputados parados, la mayoría de ellos usando los colores de la bandera de Brasil, que están identificados con la posición favorable al juicio político. Cada diputado tenía ocho segundos para dar a conocer su voto, pero esa norma no se cumplió en casi ningún caso. Si el voto era a favor del juicio político, los diputados eran aplaudidos y vitoreados por quienes los rodeaban, recibían manotazos en la espalda en señal de apoyo e incluso algún abrazo. Si el voto era en contra, se escuchaban silbidos y abucheos. Las demostraciones de contrariedad eran aun mayores cuando quien votaba criticaba que fuera Eduardo Cunha, quien está siendo indagado por corrupción, el que presidía la cámara durante esta votación. Esta crítica fue realizada por diputados tanto del Partido de los Trabajadores, al que pertenece Rousseff, como del opositor Partido Socialismo y Libertad, entre otros.

Muchos de los diputados que votaron a favor del juicio político mencionaron a Dios a la hora de votar, dijeron que respaldaban el juicio por sus “familias” o la “familia brasileña”, y especialmente por sus hijos. También hubo diputados que votaron por la “esperanza” y “el fin de la corrupción”, pese a que los delitos por los que se juzgaría a Rousseff no tienen nada que ver con actos de corrupción, por los cuales sí están enfrentando a la Justicia unos 150 diputados (son sólo una parte de los 299 los diputados que enfrentan causas judiciales), informó la agencia de noticias Efe.

Uno de los votos más llamativos fue el de Jair Bolsonaro, el diputado que recibió más votos en las últimas elecciones, quien dijo que votaba “contra el comunismo” y por la “libertad” de los brasileños, y dedicó su voto, favorable al juicio político, al coronel Carlos Brilhante Ustra, uno de los pocos militares a los que Brasil identifica como torturador.

Tras la aprobación del juicio político en Diputados, la iniciativa será votada en el pleno del Senado. Según los medios brasileños, la votación será realizada a más tardar el 11 mayo y dictaminará que se continúe con el juicio político, en cuyo caso la mandataria sería alejada del cargo mientras este se realiza.

Otras vías

Cinco partidos opositores, liderados por el Partido de la Social Democracia Brasileña y Demócratas, presentaron ante la Policía Federal una denuncia contra la presidenta Dilma Rousseff, acusándola de comprar votos en la Cámara de Diputados. La denuncia se precipitó después de que la semana pasada el gobierno cediera al estado de Amapá la titularidad de las tierras en las que se ubica ese estado, que seguían siendo del gobierno nacional. El gobierno argumentó que esta decisión obedece a una ley que se aprobó en 2009 y que recién ahora se reglamenta. Además, estos cinco partidos opositores presentaron varios pedidos para que la Policía investigue las actividades que lleva adelante el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien en las últimas semanas se ha encargado de reunir votos en contra del juicio político.

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