Ir al contenido

Nacional | Viernes 06 • Mayo • 2016

Rodolfo Nin Novoa durante la reunión de agrupaciones de gobierno del Frente Amplio, ayer en La Huella de Seregni. Foto: Santiago Mazzarovich

Interpretaciones

Sectores del FA sostienen que planteo de cancillería de flexibilidad en el Mercosur “va contra la vocación mercosuriana” del programa de gobierno.

El Movimiento de Participación Popular, Casa Grande, el Partido Comunista, Compromiso Frenteamplista y el Partido por la Victoria del Pueblo elaboraron un documento sobre inserción internacional que presentaron ayer, durante la reunión de la Agrupación Nacional de Gobierno del Frente Amplio (FA). En él cuestionan los planteos de flexibilización realizados en el Mercosur por el gobierno uruguayo. El canciller Rodolfo Nin Novoa defendió la postura del ministerio leyendo el programa del FA.

Nin Novoa, Astori y la ministra de Industria, Energía y Minería, Carolina Cosse, los jerarcas convocados en esta instancia para hablar de los temas que involucran a sus carteras y recibir las inquietudes de los dirigentes frenteamplistas, se llevaron también algunas propuestas. El diputado socialista Gonzalo Civila expuso la propuesta de su partido vinculada a la regulación de precios, que el sector hizo pública el lunes. No tuvo una respuesta del equipo económico porque la idea era recibir las iniciativas y luego analizarlas.

Los sectores del FA que entregaron su aporte sobre inserción internacional se centraron en cuestionar la propuesta de la cancillería de modificar la resolución 32/00 del Mercosur, que establece la necesidad de negociar en conjunto con terceros países o bloques, para “flexibilizar” esta condición.

En el documento, los sectores reconocen que el Mercosur tiene “problemas” y que hay un “escaso desarrollo” de su agenda exterior. De todos modos, señalan que es el principal destino de los productos industriales y de media y alta tecnología de Uruguay. Afirman que “Uruguay no puede plantear solamente una parte del problema -conseguir nuevos mercados- sin abordar seriamente la premisa anterior al comercio, que es la producción”. “Antes de salir a comerciar por el mundo, tenemos que pensar en qué políticas domésticas se generan para ampliar la base de los cinco productos que lideran nuestras exportaciones”, agregan. “Nadie niega la necesidad de abrir nuevos mercados. Pero no se pueden plantear a la ligera, sin un estudio minucioso de qué actores serían beneficiados, qué otros actores se verían perjudicados en el marco de las negociaciones, y tener una hoja de ruta clara de qué políticas se realizarán para paliar los costos”, señalan.

En referencia concreta a la propuesta de flexibilización, indican que va en línea con lo planteado por el candidato del Partido Nacional en las últimas elecciones, Luis Lacalle Pou, quien también planteó revisar la decisión 32/00. “Esta estrategia de relanzar a Uruguay a negociaciones en solitario a nivel global va claramente contra la vocación mercosuriana y regionalista expresada en el Programa del FA. Por otra parte, no existe ninguna evidencia de que la adopción de nuevos compromisos en las materias en que se están demandando en los acuerdos de libre comercio de hoy, sea una necesidad surgida de nuestros propios intereses, o que se trate de estándares y regulaciones que favorezcan nuestro desarrollo. Por el contrario, existen fundados argumentos para sostener que se trata de compromisos que limitarían los márgenes de maniobra para la adopción de políticas públicas”, sostienen los sectores firmantes.

Consideran que es desfavorable para Uruguay negociar “en solitario” y que es “poco probable que nuestro país se encuentre en condiciones de cumplir las normas en los campos de inversiones, propiedad intelectual, compras gubernamentales y cuidado del medioambiente que estos acuerdos exigen”. “La estrategia debería pasar por fortalecer alianzas necesarias para ganar poder de negociación. No por cortarse solo”, añaden. En cambio, sugieren impulsar en el ámbito del Mercosur un debate sobre política industrial, tratamiento regional de asimetrías, infraestructura, y estándares de protección ambiental y laboral.

Durante la reunión de la agrupación, Nin Novoa leyó textualmente el programa del FA, para fundamentar que la estrategia de la cancillería estaba enmarcada en sus postulados. Insistió en que Uruguay debe explorar todas las alternativas en materia comercial, incluso la eventual adhesión al Acuerdo Transpacífico (ver En pocas palabras). El senador suplente del MPP Andrés Berterreche dijo en la reunión, en la línea del documento, que los Tratados de Libre Comercio “no son la panacea” y que “te puede ir bien o mal”, según relató el legislador. Puso el ejemplo de Chile, un país con una importante apertura al mundo, al que “le está yendo mal, mientras que a nosotros nos va bien”.

La inversión es el camino

Luego de la exposición de Nin, Cosse se refirió a las nuevas líneas en materia de política industrial elaboradas por su cartera y puso énfasis en la importancia de la innovación. También se refirió a la actividad minera en general. Según relataron participantes en el encuentro, la ministra reiteró que el Poder Ejecutivo aguardará a que la Suprema Corte de Justicia termine de emitir sus fallos sobre la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual para resolver qué hará con la norma.

El primer ministro en hablar había sido Astori, quien reiteró la presentación que ya había hecho ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes el 27 de abril. Explicó en qué medida ha afectado a Uruguay la situación económica de Brasil y de Argentina. Según consta en la versión taquigráfica de la comisión, Astori hizo referencia a la situación política de Brasil: “La verdad es que es muy difícil evitar un deterioro económico, financiero y fiscal con una caída tan estrepitosa desde el punto de vista político de quienes conducen el país hermano”, manifestó. En cambio, sostuvo que “todas las medidas anunciadas” por el gobierno de Mauricio Macri en Argentina “serán beneficiosas para Uruguay”.

En la reunión de la agrupación del FA, Astori expresó su preocupación por la desaceleración de la economía, que se revela en la caída del consumo interno, de la inversión bruta interna y de las exportaciones. No obstante, destacó el alto nivel de reservas del país (16.000 millones de dólares) y el hecho de que se mantengan las inversiones; en el primer trimestre de 2016 el volumen de los proyectos presentados por la Ley de Inversiones creció 52% respecto de 2015. “La inversión es la que puede lograr que el país pueda ir contra el ciclo de desaceleración”, destacó. Astori no adelantó datos sobre la Rendición de Cuentas, pero una de las preocupaciones del equipo económico tiene que ver con un mayor control del gasto, y un jerarca del Ejecutivo presente en la reunión señaló que es probable que sea una “rendición de ajuste”.

Etiquetas


Seguí leyendo sobre esto: