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Internacional | Martes 21 • Junio • 2016

Avenida 9 de Julio, Buenos Aires, el 21 de mayo. Foto: Iván Franco

Lecturas cruzadas

El kirchnerismo, otros sectores peronistas y el macrismo intentan medir el impacto de la detención de López.

Varios dirigentes peronistas tomaron distancia del kirchnerismo después de la detención del ex secretario de Obras Públicas del gobierno de Cristina Fernández, José López, mientras intentaba ocultar casi nueve millones de dólares en un convento. Para algunos políticos esta detención es un punto de inflexión en la historia del kirchnerismo, mientras que otros argumentan que lo ocurrido con el ex funcionario no puede afectar al proyecto del Frente para la Victoria.

Dos gobernadores del Partido Justicialista (PJ), al que pertenece el kirchnerismo, se pronunciaron públicamente sobre los efectos que puede tener el caso López: el de Córdoba, Juan Schiaretti, y el de Salta, Juan Manuel Urtubey. El primero dijo que el kirchnerismo “está herido de muerte” y que lo de López fue “un bochorno y una obscenidad”. El segundo declaró en una entrevista publicada por Infobae que desde que sucedió lo de López no sale de su asombro y siente “una vergüenza tremenda en términos de lo que significa para la política y para el peronismo”.

Urtubey también opinó que “es muy difícil pensar” que López haya actuado “sin la complicidad o el conocimiento de quien gobernaba”, en referencia a Fernández. En todo caso, consideró que después de este hecho “es técnicamente imposible que Cristina regrese a la política”. En la misma entrevista el gobernador de Salta anunció que intentará ser candidato presidencial en las próximas elecciones y que considera que Daniel Scioli, hoy vicepresidente del PJ, “no demostró tener la capacidad de liderar el proceso electoral”. Las intenciones de Urtubey de postularse a la presidencia se conocían ya en 2015, cuando su nombre sonó como compañero de fórmula de Scioli.

También se desentendió del anterior gobierno el senador y ex gobernador de Tucumán José Alperovich. Dijo que “no tenía una buena relación con Cristina” y que si acompañó sus medidas en el Poder Legislativo fue porque “tenía que defender los intereses de Tucumán” y asegurar que habría recursos para las obras públicas. Al ser consultado sobre si el kirchnerismo se terminó con este escándalo, Alperovich respondió: “No tengo dudas”.

Además, Alperovich dijo que “puede ser” que cuatro diputados de su provincia formen un nuevo grupo y abandonen la bancada del Frente para la Victoria (FpV), aunque descartó que los senadores se retiren de la bancada del PJ en la cámara alta. La semana pasada tres diputados y una senadora anunciaron que se irán de la bancada del FpV para formar un grupo de Misiones y defender los intereses de la provincia, aunque aclararon que seguirán votando con esa formación.

Pero no sólo los críticos respondieron a la detención de López: el presidente de la bancada de diputados del FpV, Héctor Recalde, dijo en una entrevista con Página 12 que la detención de López fue “un golpe duro” del cual el kichnerismo se va a recuperar. “Tenemos mucha militancia y convicciones de toda la vida. Nos arruinó la alegría militante, pero nos recuperaremos”, afirmó. “Si la iglesia resistió a cuantos curas pedófilos tuvo, ¿por qué no vamos a resistir nosotros a un par de corruptos?”, dijo.

Por su parte, el diputado de la provincia de Buenos Aires José Ottavis se preguntó: “¿Qué partido político no tiene un José López en el placard?”, mientras que el dirigente de Nuevo Encuentro Martín Sabatella dijo: “Que José López se pudra en la cárcel, pero no se va a llevar puesto al proyecto nacional [del kirchnerismo]”. Todos los dirigentes dijeron haberse enterado por los medios de la detención de López y de que tenían a un corrupto en sus filas, y manifestaron su dolor por eso.

Por otra parte, intendentes conocidos como kirchneristas citados por la agencia estatal Télam dijeron que la detención de López es una buena excusa para comenzar ya mismo con la renovación interna del PJ, que está dominado por el FpV, con miras a las elecciones parlamentarias del año próximo. Varios de ellos respaldaron, en las pasadas elecciones, la candidatura a la presidencia del ex ministro del Interior Florencio Randazzo.

Ayer también el presidente del PJ, el diputado José Luis Gioja, se refirió a la detención in fraganti de López: “Nos duele ese tremendo temblor grado 11 que ocurrió para la democracia argentina, las instituciones y el peronismo”. Agregó: “No se trata de hacer leña del árbol caído sino de reconocer que lo que pasó es un bochorno y nos hace mal a todos, especialmente a los que amamos la democracia y queremos para los tiempos mucha participación popular y volver a las fuentes, y que las cosas se hagan con la mayor transparencia posible”.

Sin banca

La bancada del Frente para la Victoria (FpV) en el Parlasur informó ayer en un comunicado que decidió expulsar a José López debido a que fue “sorprendido cometiendo un flagrante delito de corrupción” y anunció que también promoverá que se le retire su banca en ese órgano legislativo. Uno de los integrantes de esa bancada, Alejandro Karlen, dijo a la agencia de noticias argentina *Télam* que el ex secretario de Obras Públicas “es pasible de la aplicación de los artículos 29 y 30 del Reglamento del Parlamento del Mercosur, a través de los cuales se lo puede remover por falta de decoro”. Agregó que una mayoría especial de parlamentarios puede expulsarlo del Parlasur por ese motivo. “La lucha contra la corrupción no es monopolio de ninguna fuerza política”, manifestó la bancada kirchnerista en el comunicado. Agregó que “el desvío deshonesto de recursos públicos degrada las instituciones y la actividad política” y condenó cualquier acción de ese tipo. Además, el FpV reclamó “el rápido accionar de la Justicia, que con independencia y celeridad, debe esclarecer este y todos los hechos de corrupción, que están siendo investigados”.

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