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Nacional | Miércoles 29 • Junio • 2016

Gerardo Núñez, Judith Sutz y Daniel Olesker, ayer, en la sala Maggiolo de la Universidad de la República. Foto: Federico Gutiérrez

Meter cabeza

Sistema de transformación productiva y competitividad dejaría “acéfala” creación de políticas en ciencia e innovación, dijo Sutz.

El proyecto de ley que crea el Sistema Nacional de Transformación Productiva y Competitividad recibió media sanción en la Cámara de Diputados -sólo con los votos de los legisladores del Frente Amplio-, y mañana comienza a discutirse en la Comisión de Hacienda del Senado. Con esa excusa, varios centros de estudiantes nucleados en el Zonal Rodó del Movimiento Estudiantil (de las facultades de Arquitectura, Ciencias Económicas y de Administración e Ingeniería, y del Liceo Zorrilla) y el de Ciencias organizaron anoche una mesa redonda en la que, si bien se valoraron algunos cambios que tuvo el proyecto, se aseguró que el proyecto “sigue generando preocupación” en la Universidad de la República (Udelar).

Judith Sutz, integrante de la Comisión Sectorial de Investigación Científica de la Udelar y una de las representantes de la institución cuando se opinó sobre el proyecto en el Parlamento, fue una de las que explicaron por qué el proyecto, que “mejoró de manera sustantiva”, sigue teniendo “defectos importantes”. Aseguró que el texto no establece un “espacio legitimado, en un marco democrático, para la elaboración de las políticas de ciencia, tecnología e innovación [CTI]”. Opinó que el Gabinete de Transformación Productiva y Competitividad que crea el proyecto no puede ser ese espacio, ya que está integrado por diez ministerios, algunos de ellos “con vinculación lejana” con la materia: “No digo que Turismo no pueda aprovechar la CTI, pero teniendo en cuenta que un gabinete anterior mucho más específico no pudo funcionar para la elaboración de las políticas de CTI, un gabinete de diez ministerios no es el lugar natural”.

Al no establecerse un espacio para la definición de políticas en la materia -que queda “acéfala”, dijo-, “la agencia ejecutora de recursos asume de hecho un rol que es profundamente incorrecto que asuma, como elaboradora de políticas”. Dijo que esto es “institucionalmente inaceptable”.

Daniel Olesker, en representación del Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT, valoró en particular que el proyecto obligue a destinar 20% de los fondos de la Agencia Nacional para el Desarrollo (Ande) y el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) a apoyar proyectos que promuevan la transformación productiva, y en este sentido dijo que podía ser “útil”, pese a que quizá el texto “rompe algunas estructuras que no valía la pena romper”.

En tanto, Gerardo Núñez, diputado suplente por el Partido Comunista (que asumirá la banca que deja Óscar Andrade), dijo que comparte las apreciaciones que hizo el Consejo Directivo Central de la Udelar sobre el proyecto de ley y recordó que la discusión “se abre” en el Senado. No obstante, alertó sobre la posibilidad de que el “recorte importante en algunas áreas que hacen a la ciencia, tecnología, investigación e innovación” en la Rendición de Cuentas que comenzó a discutir el Parlamento ayer “puede poner en contradicción lo que estamos tratando de desarrollar”.

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