Ir al contenido

Nacional | Lunes 27 • Junio • 2016

Marcha en repudio del robo de información en el local del Grupo de Investigación en Arqueología Forense. Foto: Santiago Mazzarovich (archivo, abril de 2016)

Nunca más

Hoy se colocan placas de la memoria en el Batallón 13, donde funcionó centro clandestino de detención.

Dos de los centros de “detención, desaparición, tortura, muerte y enterramiento clandestino” más emblemáticos de la dictadura serán hoy señalizados con placas, en el marco de lo dispuesto por los artículos 7 y 8 de la Ley 18.596, que establece que el Estado “promoverá acciones materiales o simbólicas de reparación moral con el fin de restablecer la dignidad de las víctimas y establecer la responsabilidad del mismo. Las mismas tenderán a honrar la memoria histórica de las víctimas del terrorismo y del uso ilegítimo del poder del Estado ejercido” entre el 13 de junio de 1968 y el 28 de febrero de 1985. El día que se cumplen 43 años del golpe de Estado, a las 11.30, la Comisión Especial de aplicación de esta ley que funciona en el ámbito del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) colocará dos placas, una en Avenida de las Instrucciones 1933 con la leyenda: “Aquí funcionó el Batallón de Infantería nro. 13, que fue centro de detención, desaparición, tortura, muerte y enterramiento clandestino entre 1972-1985”, y otra en el edificio contiguo, que dice: “En el Servicio de Materiales y Armamento, funcionó el Centro Clandestino de Detención 300 Carlos, también llamado ‘Infierno grande’, lugar de detención, desaparición, tortura y muerte desde 1975”. Ambos textos culminan con un: “Nunca más terrorismo de Estado. 27 de junio de 2016”.

Infierno grande

El Batallón de Infantería Blindado Nº 13 se trasladó a Durazno a fines de 2013 y ahora el edificio es utilizado por el Batallón de Comunicaciones del Ejército. El Servicio de Material y Armamento sigue funcionando en el mismo lugar. Según testimonios de ex presos políticos recogidos por la diaria, durante la dictadura, ambos predios estaban unidos y se podía circular por el fondo. El folleto en el que se anuncia la colocación de las placas cuenta que el galpón que utilizaban “está intacto” y son “fácilmente reconocibles la escalera, la sala de tortura, las máquinas y hasta los huecos en el piso”. “El Batallón 13 de Infantería que depende directamente del Comando del Ejército participó activamente y desde el primer momento del Golpe de Estado sacando los tanques a la calle el 9 de febrero de 1973 cerrando la Ciudad Vieja en lo que se llamó ‘un golpe de Estado técnico’ y luego los volvió a sacar el 27 de junio de 1973 para dar el golpe de gracia a la Democracia. Más tarde en ese batallón se realizaron enterramientos clandestinos habiéndose encontrado el cuerpo de Fernando Miranda. Las excavaciones recomenzarán próximamente en busca de los restos de Elena Quinteros y María Claudia Irureta Goyena de Gelman”, agrega. El cuerpo de Miranda fue hallado al lado de la cancha de fútbol del cuartel. Desde 1972 en el Batallón 13 y desde 1975 en el 300 Carlos, “la tortura fue sistemática” y las personas que por ahí pasaron atadas y encapuchadas sufrieron “plantón, picana, submarino, palizas, colgamientos, violaciones, hostigamiento, aislamiento y calabozo”. “Estas dos unidades fueron bases de operaciones del Plan Cóndor en estrecha colaboración con el Ejército Brasilero y Argentino. El secuestro de Universindo Rodríguez, Lilián Celiberti y sus dos hijos lo demostró con Brasil. El traslado de Nebio Melo y varios compatriotas trasladados desde Argentina fueron señalados en las denuncias de varios soldados: Washington Barrios, Atalivas Castillo, Eduardo Gallo y Miguel Río Casas. Cientos de militantes, luego de pasar por los horrores vividos aquí han fallecido por las secuelas de la tortura. A ellos rendimos un sincero homenaje”, finaliza la convocatoria.

Cuando la represión lanzó la Operación Morgan, operativo especial contra el Partido Comunista, los centros clandestinos utilizados -que también fueron usados contra otras organizaciones- se denominaron “infiernos”.

Al principio se utilizó una casa ubicada en Punta Gorda que fue conocida como “300 Carlos R” o “Infierno Chico”, pero el 2 de noviembre de 1975, de madrugada, los detenidos fueron trasladados al “300 Carlos” o “Infierno Grande” o “La Fábrica” 44, en el Servicio de Material y Armamento. Se estima que pasaron por ahí más de 300 detenidos. En el lugar hay varios galpones, y uno de ellos fue utilizado como centro clandestino de detención.

La Comisión Especial para dar cumplimiento a la ley es presidida por un delegado del MEC -que actualmente es el director de Cooperación Internacional y Proyectos de esa cartera, Nicolás Pons- e integrada por representantes de los ministerios de Economía y Finanzas y Salud Pública, de la organización de ex presos políticos Crysol y de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos. Se han colocado hasta el momento placas conmemorativas en Sauce, Durazno, Tacuarembó, Fray Bentos, Mercedes y Montevideo. Hoy también habrá una marcha organizada por Plenaria Memoria y Justicia que partirá a las 18.00 de la Plaza del Entrevero y se dirigirá a donde funciona el Servicio de Inteligencia de la Policía, ubicado en Maldonado y Paraguay.

Etiquetas