Ir al contenido

Nacional | Miércoles 31 • Agosto • 2016

Coordinaciones evidentes

Identificaron en Asunción los restos de una mujer italiana que desapareció en Montevideo en 1977.

Ayer, en Asunción, Paraguay, el equipo de búsqueda de restos de detenidos desaparecidos de ese país anunció en conferencia de prensa que por primera vez se habían identificado los restos de dos personas desaparecidas durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).

Una de las desaparecidas era Rafaela Giuliana Fillipazzi, una ciudadana italiana que fue secuestrada entre el 25 y 27 de junio de 1977 en un hotel de Pocitos, en Montevideo. Según la investigación de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente de Uruguay, el secuestro estuvo a cargo de la Policía Federal de Paraguay, que actuó en territorio uruguayo “en coordinación con las fuerzas de seguridad uruguayas, en el marco del Plan Cóndor”. Presumiblemente, el 9 de julio habría sido trasladada a Asunción en avión. Sus restos fueron hallados en el predio de la Agrupación Especializada, en Asunción, entre 2006 y 2013, y ahora fueron identificados por el trabajo realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense, al contrastar el material genético con una muestra de sangre aportada por su hija al Banco Nacional de Datos Genéticos de Argentina.

Ida Beatriz García, hija de Filipazzi que está radicada en Argentina, escribió que “hace 40 años” que está buscando a sus familiares “para darles, al menos, cristiana sepultura”. “Hablo de un poco de paz, porque esto para mí no termina hasta por lo menos saber qué pasó, por qué la secuestraron, por qué la maltrataron y la asesinaron, dejándome huérfana con sólo 12 años”, agregó García. Expresó después que se pasó toda su vida “buscando desesperadamente en los tres países” en los que estuvo su madre. Fillipazzi estaba radicada en Argentina, era militante del Partido Socialista de ese país y había viajado a Uruguay, Brasil y Paraguay, y luego regresó a Uruguay, donde fue secuestrada por las fuerzas paraguayas junto a su pareja, José Potenza.

Los otros restos identificados pertenecían a Miguel Ángel Soler, un ciudadano paraguayo integrante del Partido Comunista Paraguayo, que estuvo 40 años y nueve meses desaparecido.


Etiquetas